Emocionada y feliz, Marrufo, especialista oficinista perteneciente a la X Región Militar, sacó ayer el uniforme de gala para enfundarse por última vez las “palas” de Sargento Primero.
No era un día cualquiera y tenía que lucir elegante, mientras se preparaba para el gran momento se sintió bendecida por Dios: después de 10 años de haber ingresado al Ejército como tropa, por fin se le confirió el grado de Subteniente.
No fue fácil para Elsy Noemí Marrufo Castillo —nombre completo de la especialista— recorrer un largo camino por cada grado militar, desde que era soldado raso y llegar a ser oficial pese a que las Fuerzas Armadas han realizado esfuerzos y acciones para que las mujeres puedan tener oportunidades ahí.
Esto, a diferencia de muchos de sus compañeros, quienes se ganaron este ascenso gracias a que se formaron en planteles militares y cuyos rangos los confiere la Ley de Ascensos y Recompensas y el reglamento vigente de cada plantel militar.
Faltando pocos minutos para las nueve de la mañana, comenzaron a llegar al 7o. Batallón de Ingenieros de Combate en la X Región Militar los familiares de 30 elementos que serían ascendidos en grado inmediato junto con Marrufo.
Ya los esperaba el coronel Ángel Valencia López, quien en una breve charla explicó la normatividad que existe para otorgar los nuevos rangos militares.
Bajo los intensos rayos de sol que golpeaban a la explanada del 7o. Batallón, la sargento Marrufo, acostumbrada al intenso calor por haber nacido en Chetumal, Quintana Roo, formó fila con sus reconocidos compañeros mientras el general de división D.E.M. Homero Mendoza Ruiz, comandante de la X Región Militar, caminaba hacia el estrado acompañado de otros mandos militares.
Con gran gallardía por parte de los elementos castrenses, la ceremonia se llevó al cabo sin contratiempos.
La banda de guerra realizó los honores correspondientes, según el reglamento de Ceremonial Militar, se entonó el Himno Nacional y 31 elementos de las Fuerzas Armadas fueron ascendidos a grados inmediatos de teniente y subteniente.
“¡Ya eres parte del grupo de oficiales!”, dijo el comandante Mendoza a Elsy Noemí antes de colocarle las “palas” con las insignias de su nuevo grado de jerarquía en los hombros y el “tocado”.
“¡Felicidades y que sigan los éxitos!”, le expresó momentos después.
