Sí hay datos de siniestros en el estado, pero no se tratan de datos certeros de muertes o accidentes, se trata de un conteo más personal y sin un respaldo institucional, indica Everardo Flores Gómez, presidente de la asociación Cicloturixes de Mérida.
“El Observatorio Estatal de Movilidad y Seguridad Vial es un grupo donde entra la participación de la academia, organizaciones civiles y especialistas, que tiene como función el medir los siniestros viales, entre otras cosas, pero hoy día no tenemos quien lo haga”.
“Por ahí está el ingeniero René Flores (Ayora), que es al que todo mundo se le acerca para saber cuántos accidentes van y cuántos esperamos en vacaciones, todo con respecto a notas de prensa que va leyendo, que le van enviando, un peatón fallecido, un ciclista, un automovilista, un motociclista, y va contando así, y entonces dice, para tal fecha tendremos tantos (fallecimientos)”.
“Esto evidentemente se trata de una cifra, que pese a que se obtiene de muy buena fe, no corresponde con la realidad, pues no es un trabajo sistemático” dice.
“La prensa llega a algunos accidentes, no llega a todos, además llegan y notifican del accidente pero no se le da seguimiento, si en el camino falleció, si murió tres días después en el hospital, entonces si murió ya no se puede agregar a la lista de hechos. Por ello, es necesario el observatorio para justamente generar información confiable”.
Flores Gómez manifiesta que, el Observatorio además evalúa las políticas públicas, da seguimiento a los indicadores de seguridad vial, y por supuesto, garantiza la participación ciudadana.
En cuanto al sistema seguro, el activista comenta que este enfoque no culpa directamente al peatón, ciclista, conductor o autoridad, sino que reparte la responsabilidad entre los involucrados para hallar el motivo de la problemática y atenderla, ya sea con reductores de velocidad, lectores de velocidad, cámaras, puentes o pasos peatonales.
“La responsabilidad es compartida con las autoridades porque tiene que ver con el diseño de la calle, la iluminación de ésta, el estado actual de la carpeta asfáltica al momento del siniestro, entre otros elementos cuya responsabilidad recae en la administración pública”.
“Obviamente el enfoque del sistema seguro no exime de culpabilidades, pero reparte las culpas entre muchos factores porque reconoce que un hecho, que un siniestro vial no ocurre solamente por una circunstancia, que es que el peatón atravesó pero ¿por qué atravesó el peatón? Por ejemplo, que no haya cruces seguros en más de 10 kilómetros”.
Por otro lado, acusa directamente al Instituto de Movilidad y Desarrollo Urbano Territorial (Imdut) de no cumplir en forma con sus funciones.
“Hoy en día no vemos que el Imdut esté haciendo nada que le corresponda como un instituto de movilidad, ellos están haciendo una rodadita por acá, una biciescuelita por acá, y la verdad a mí me da mucha tristeza porque son cosas que podemos hacer la sociedad civil”.
“Está bien que se eduque, pero un instituto de movilidad debería estar construyendo o diseñando no solo ciclovías, sino pasos peatonales, haciendo intersecciones seguras, trabajar en los temas verdaderamente reales de infraestructura y no de educación vial, que repito, no digo que eso no sirva, pero no están haciendo el trabajo que les corresponde, es como que nada más para sacarse la foto, que hacen una muestra de fotografía, llevan un grupo musical y nosotros participamos con mucho gusto y estamos ahí, pero no están para esto, están para muchísimo más, mostrando un claro descontento con el trabajo que ha realizado este instituto”.— Pablo May Pech DiariodeYucatán
Ciclovías Problemas actuales de la infraestructura
Everardo Flores Gómez dice que hay zonas de la ciudad que deberían conectarse con la red de ciclovías.
“Terminan en la nada”
En la edición de ayer, el presidente de la asociación civil Cicloturixes de Mérida indica que, lo más común es que las ciclovías “empiecen de la nada y terminen en la nada”
Falta de mantenimiento
También señala falta de mantenimiento en estas infraestructuras: debido al tránsito de bicicletas y triciclos, la basura y las hojas no se retiran con la misma frecuencia que en las vialidades por donde van automóviles o camiones.
Invasión
El descuido propicia que otros vehículos utilicen las ciclovías para estacionarse o invadirlas, como las motocicletas, lo que pone en riesgo a los ciclistas y deteriora aún más la infraestructura.
