Pobladores de la comunidad de Sitilpech exigieron a tribunales federales decretar el cierre definitivo de una granja porcícola que está contaminando el agua de esa región y que ha provocado brotes de enfermedades gastrointestinales, informa una nota de “El Universal”.
Además, dicen que los cenotes y pozos de los alrededores ya tienen un nivel de contaminación irreversible.
Los quejosos indicaron que está en riesgo el amparo que interpusieron en contra de la empresa porcícola.
Los habitantes de Sitilpech exigieron a los tribunales federales el cierre definitivo de una granja porcícola porque aseguran que contaminan el agua y que está en constante peligro la salud de niños y adultos.
Piden a jueces no levantar una medida cautelar
Con pancartas en mano, los inconformes señalaron que niños y adultos mayores presentan enfermedades gastrointestinales debido a que el agua de los cenotes y pozos están contaminados y que hay estudios que demuestran que la granja que funciona en ese lugar tira sus desechos fétidos y contaminantes.
Sobre este caso, René Chi Solís, representante de los pobladores de Sitilpech, pidió a los jueces no levantar la medida cautelar que permita que la granja, donde crían 40 mil cerdos, pueda seguir funcionando.
Recordó que en julio pasado exigieron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) el cierre de la granja porcícola por contaminar el agua, y para ello tuvieron el respaldo de integrantes de Greenpeace y la acción de la defensora de derechos humanos “Kanán”.
“Exigimos la clausura definitiva del criadero de cerdos, porque además produce más de 40 mil al año y en Sitilpech solo vivimos dos mil personas. Hay más cerdos que habitantes” indicó Chí Solís.
