Petición desesperada

Soy el señor Miguel Álvarez, tengo 61 años de edad, de profesión chef. Tuve un accidente hace seis años cuando me atropellaron y se me desprendió el tobillo. Estuve más de un año y medio en la cama. Todos mis ahorros, que eran pocos, se fueron en mis operaciones y curaciones.

Soy huérfano y el único sustento de mi familia, compuesta por mi esposa que lamentablemente está muy delicada de salud, ya que le dio cáncer de mama y un infarto. Actualmente ella está perdiendo la vista por un coma diabético. Mi esposa logró adquirir hace tres años un pequeño automóvil modelo 92 y con ese vehículo me transportaba todos los días a mi trabajo desde las tres de la tarde a la una de la madrugada.

Lamentablemente ahora no lo puedo usar porque no tenía el dinero para pagar las placas porque vivimos al día. Con la compra de medicamentos que tengo que hacer para mi esposa esta semana perdí mi trabajo porque no puedo circular con el automóvil por no haber cambiado las placas y el gobierno ya anunció que no pueden circular los autos que no tengan las nuevas.

Hablé por teléfono a la oficina de tránsito de la Policía Estatal y me dijeron que tengo que acudir a hacer fila desde las tres o cuatro de la madrugada. Señor gobernador Mauricio Vila Dosal, señor secretario de Seguridad Pública, Luis Felipe Saidén Ojeda: les pido por favor que me den una oportunidad para hacer mi trámite. Ya me dieron un pequeño préstamo para emplacar. Les pido que no lo hagan por mí sino por mi esposa, porque necesito trabajar y estar llevándola al médico cada semana. Se los pido de rodillas, por favor. Mi teléfono, por si alquien quiere comunicarse conmigo, es 9995-85-73-08.

 

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán