¡Justicia, justicia, justicia! Fue el clamor que resonó en el Monumento a la Patria en voz de una decena de personas que se reunieron para protestar contra el maltrato animal en esta ciudad y en el interior del estado.
La movilización fue en especial por los recientes envenenamientos de los perros “Alika” y “Luna” en Hunucmá y del gato “Garfield” en la colonia García Ginerés.
Los rescatistas unidos portaron pancartas con imágenes de animales fallecidos por envenenamiento.
A la protesta sabatina se unieron doctores que a su paso en la glorieta hicieron sonar el claxon de sus autos y camionetas.
Elsa Arceo, rescatista independiente, lamentó que existan personas tan malas que se dediquen a envenenar animales.
La ley de protección a la fauna en Yucatán es letra muerta, apuntó. Si detuvieran a esos asesinos y los metieran a la cárcel por el delito de maltrato animal quizá otros se abstengan de hacerlo. “El ejemplo pesa mucho”.
No quieren acusar a nadie, el miedo paraliza, pero no podemos seguir callados, es importante denunciar aunque a veces sean trámites que no nos gustan, aseguró.
Ahí demostramos el amor que les tenemos a otros seres, hay que buscar justicia, no vamos a esperar que llegue la justicia divina, dijo.
“¿Qué quieren las autoridades, que tomemos la justicia por las manos?”.
Igual recomendó a las autoridades tener control de todas las sustancias que pueda acabar con la vida de un animal y a quién se las venden.
Erick Gamboa Blanco fue uno de los manifestantes. Hace una semana envenenaron a su gato “Garfield” en la colonia García Ginerés, cerca de la Inalámbrica.
Según recordó, el gato dormía en la casa el viernes 7 de octubre. Estuvieron con él hasta las siete de la noche y luego salieron a hacer unas compras.
A las 10:30 regresaron y no lo encontraron, alimentaron a sus hermanas y media hora después lo vieron tirado frente a su casa, en la acera de La Ibérica, con la panza inflamada, el hocico negro y sacando sangre.
Erick compartió que el lunes 10 denunciaron el hecho ante la fiscalía especializada y ya no se pudo hacer nada porque esos casos son mejor atendidos cuando pasan pocas horas para que le hagan la autopsia al animal.
Aunque el trámite fue rápido, dijo, falta mucha información al respecto, y más médicos veterinarios que hagan las autopsias.
La carpeta de investigación sigue abierta, compartió el joven.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
