El 2022 fue un año de claroscuros en lo político, en el que se ha visto a un presidente del país con aspiraciones de concluir su mandato y querer seguir mandando, imponiendo su supremacía, manifestó la exgoberadora Dulce María Sauri Riancho.

Por otro lado, dijo, se logró defender al Instituto Nacional Electoral (INE), pero aún hay serias amenazas latentes en lo electoral, afirmó la también expresidenta nacional del PRI en el marco del tradicional “Desayuno de la Amistad” que organiza Rubén Calderón Cecilio cada 24 de diciembre.

La señora Sauri Riancho indicó que el próximo año estará en juego la existencia de su partido, y el 2023 será la antesala de las elecciones presidenciales y por la gubernatura en Yucatán, al igual que en otras siete entidades del país.

La exgobernadora fue la oradora principal del desayuno, que después de dos años de suspenderse por la pandemia se reanudó y reunió en su mayoría a priistas y expriistas, así como a empresarios, investigadores sociales y otros, de lo que informamos en nota aparte.

Dulce María Sauri señaló que entre lo oscuro de este año que termina también se deben mencionar los problemas de las policías municipales, que dieron mucho de qué hablar con sus lamentables intervenciones y escándalos.

Recordó que este 2022 se presentó un evento electoral arrollador en las contiendas por las gubernaturas en seis Estados, donde la oposición solo ganó en dos y las demás fueron para Morena.

Asimismo, dijo que se ha visto a un presidente del país con un empeño electoral en el que resalta una hegemonía que no se había visto desde que Plutarco Elías Calles fue presidente y fundó el PRI en 1929.

“Hoy vemos que su principal preocupación es su aspiración de concluir su mandato y querer seguir mandando, como parte de pretender imponer su supremacía. Hay que luchar para que nada de eso suceda. Ya el primer paso fue lograr defender al INE”, expresó.

La también exlegisladora añadió que afortunadamente se lograron evitar las reformas electorales constitucionales que se pretendían desde Palacio Nacional, pero recalcó que todavía no acaba esa lucha y la amenaza sigue latente, ya que los morenistas se impusieron para hacer cambios a las leyes secundarias electorales.

Remarcó que no se tocó al INE en esta ocasión como quería el presidente López Obrador.

“Por ahora no se tocó porque además no es el momento, pero hay que tocarlo en 2025, hay que corregir los defectos porque claro que es perfectible”.

Además precisó que tampoco se debe olvidar que el próximo año, en los primeros tres meses, se debe elegir a cuatro consejeros nacionales del INE y a su nuevo presidente, “y hay que estar muy pendientes de cómo los elegirán y quiénes serán”.

De igual forma, agregó, en 2023 serán las elecciones del Estado de México y Coahuila, que son muy importantes para el PRI porque esas entidades son gobobernadas por su partido en la actualidad.

“Hoy que estamos aquí reunidos priistas, expriistas y no priistas cabe señalar que el PRI tiene en juego su existencia en esos procesos”, dijo.— David Domínguez Massa

David Domínguez Massa, reportero de la Agencia Informativa Megamedia- Tiene 41 años de trayectoria periodística, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2000. Premio Nacional de Periodismo en 2006, se especializa en temas de política, gobierno y electorales.