Dentro del variado menú de la temporada de Navidad y fin de año de los yucatecos, el sandwichón, esa singular delicia culinaria, adquiere cada vez mayor arraigo y es que por sus características poco a poco se va consolidando como una alternativa rica, económica y especial para disfrutar en estas ocasiones especiales.

La hogaza Pullman, mejor conocida como pan de molde o pan para sándwich, libre de orillas y cortado a lo largo en cinco o seis secciones, es la base de esta receta cuyos ingredientes son tan variados como la creatividad de quien lo elabora.

La idea es que entre rebanadas exista un relleno que puede ser paté de carnes frías, queso, chícharos, elote, mermelada de fresa, papa, pollo en escabeche, entre otros ingredientes, todo recubierto por una crema de queso, ya sea Daysi con pimiento morrón o de queso crema con cubierta de trocitos de nuez y cereza.

Al no ser un platillo muy elaborado, que además es muy económico y rendidor, para muchas familias se convierte en una de las viandas predilectas para disfrutar en la cena e incluso para el recalentado.

Es precisamente esta cualidad lo que hace que un gran número de personas se vuelque esta temporada a las panificadoras para adquirir varias piezas de esta hogaza y lo que ha generado en algunos casos los tumultos y la escasez del producto en algunos sitios.

Aunque se habla de escasez de hogaza en Mérida, en realidad esto no es del todo cierto. Lo que sucede es que al generalizarse el consumo de sandwichón, quienes lo preparan han sabido diferenciar con tino cuál es la marca que mejor se adecua al platillo por suavidad, tamaño, consistencia y sabor, de modo que existen determinadas panificadoras que se han distinguido por la calidad de su producto.

Cuando la demanda de pan de sandwichón se vuelca sobre una panificadora específica, la producción de ésta no puede dar abasto a la alta demanda y por esa razón se agota pronto. Eso provoca que la gente se arremoline desde temprana hora y exija producto, y en consecuencia se limita la oferta de pan por cliente y no se toman pedidos ni encargos.

En una panificadora el precio de la hogaza Pullman es de $43 la pieza y para poder adquirirlo hay que llegar con antelación y muy temprano. Pero mientras esa panificadora afronta esta particular situación, existen en la plaza otras que tienen en exhibición suficiente pan pullman. No hay amontonamientos ni problemas de abasto.

Además, se ofrece a un precio de $35 el paquete.

Para muchos la calidad del pan es factor determinante en el sabor del sandwichón. Para otros el preparar adecuadamente el pan con los aderezos adecuados en cantidades precisas, es más importante que la consistencia de la hogaza. Todo está en el gusto y la preparación.

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.