Mérida

Nuevo llamado a cuidar el agua en Yucatán

La Japay habla de colaboración para un mejor abasto
martes, 28 de junio de 2022 · 03:02

Ya sea en forma directa de la llave o purificada, en presentación de café o en refresco embotellado, el agua es esencial para todos. Es un recurso insustituible y lo tenemos que cuidar porque además de vital es finito, señala Sergio Chan Lugo, director de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay).

“Hay una idea preconcebida de que jamás se nos va a acabar el agua, sobre todo en Yucatán lo podemos pensar, y es claro que no se cuida lo que se piensa que abunda”, subraya.

El funcionario recuerda un dato que publicamos hace unos días, del Consejo de Cuenca de la Península de Yucatán: en los últimos 17 años bajó 59% la disponibilidad de agua en la región. Es decir, se pensaba que ese recurso no tenía límites y se está viendo que no es así.

“En alguna ocasión, lugares como Nuevo León y el Valle de México seguramente pensaron que el agua nunca se iba a acabar y ya ven por qué situación están pasando”, agrega. “Por eso hay que cuidar el agua y siempre hemos exhortado a ello. Y como el buen juez por su casa empieza, hemos establecido políticas claras para buscar la eficiencia de la Japay en la extracción y distribución del recurso a todos nuestros usuarios”.

Entrevistado con motivo de las advertencias del Consejo de Cuenca y del investigador de la UNAM Francisco Zúñiga Bautista —este último indicó que es una falsa creencia la abundancia de agua en la Península—, el director de la Junta recalca que se han tomado varias medidas para impulsar esa eficiencia. Una de ellas está relacionada con la medición del consumo.

“Hemos aumentado en un 25% la medición”, afirma. “Antes era del 50% y al otro 50% se le estimaba el consumo. Con 75 mil medidores nuevos que hemos cambiado en lo que va de esta administración ya llegamos a 75% de medición”.

“Lo que no se mide no se puede mejorar. Y antes la gente no cuidaba su consumo si no se le medía. Hoy lo hacen porque de lo contrario pagan más. Y no es una cuestión arbitraria sino de consumo”.

Sergio Chan añade que otro factor importante es la telemetría, que ha sido clave para surtir a los usuarios de acuerdo con la demanda.

“Antes era el mismo volumen bombeado las 24 horas del día. Ahora se envía una cantidad de acuerdo con la demanda, es lo que nos está permitiendo la telemetría”.

Más adelante hace notar un concepto clave en la mejoría del servicio: la gobernanza del agua, es decir, una participación conjunta de la autoridad y los usuarios para avanzar día con día y asegurar que cada litro de agua tenga el destino para el cual se sirve.

“Es una solución entre muchos”, prosigue. “Por ejemplo, interactuamos mucho con nuestros usuarios en el caso de los reportes. También el consejo de administración de la Japay es uno de los organismos donde mayor participación hay de la sociedad. Allí están cámaras empresariales y organismos ciudadanos que le dan seguimiento a los temas del agua”.

Más adelante señala otro aspecto clave: la recuperación de caudales. Antes se presentaban significativas fugas de agua, incluso de dos millones de litros que se perdían a diario como fue el caso de una avería cercana al Monumento al Maestro, en la avenida Reforma. En promedio atienden ochenta fugas cada día.

También enfatiza que la expectativa es que con el mismo volumen de extracción de agua de ahora se garantice el suministro a toda la zona metropolitana de Mérida en el año 2030 —e incluso 2040—, aun con el crecimiento demográfico que se espera.

Según explica, esto se lograría con mayor crecimiento en la eficiencia, es decir, distribuir agua de acuerdo con la demanda, sin ejercer presión sobre el recurso. Son tres ejes básicos: modernización de infraestructura, recuperación de caudales y uso de tecnología.

“Nuestro sistema cuenta con cuatro plantas potabilizadoras, que se surten de 132 pozos de extracción y 57 pozos auxiliares, a los que se suman 17 cárcamos de rebombeo y 149 sistemas independientes. En total, nuestra capacidad de producción es de 5,600 litros por segundo”, enfatiza.

En cuanto a las plantas de tratamiento de aguas residuales —llamadas PTAR’S en la operación de la Japay—, dice que son 35, en las cuales se trata entre el 18 y el 20% del total de agua que se distribuye en la red.

El resto de los domicilios, en el caso de la zona metropolitana, tienen biodigestores y fosas sépticas, dependiendo del tiempo en que fueron construidos, pues no había una norma establecida como ahora.

“Esas 35 plantas están operando de acuerdo con la norma. En el país hay miles que se construyeron y no están funcionando”, apunta.

El director general de la Japay indica que otro aspecto importante del gobierno del Estado contra la contaminación del agua del subsuelo es la construcción de casi 10,000 baños en zonas rurales con una inversión de cerca de 850 millones de pesos en coordinación con los gobiernos federal y municipales por medio de la Junta y el Instituto de la Vivienda del Estado de Yucatán (IVEY).

“Además de que son 10,000 familias que están usando un baño como debe ser, se evita que estén contaminando en las zonas rurales donde viven”, prosigue.

En cuanto a las tarifas por consumo de agua, indica que Mérida está en lugar 33 entre las 34 principales ciudades del país con las cuotas más bajas.— ÁNGEL NOH ESTRADA