El trabajo del biólogo yucateco Manuel Solís Ramírez será reconocido con la colocación de una placa que da cuenta que la sala de conferencias del Centro Regional de Investigación Acuícola y Pesquera (Criap) en Lerma, Campeche llevará su nombre.
La distinción se otorga al yucateco ya fallecido en virtud del trabajo que realizó en el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (Inapesca), donde promovió la creación del primer centro de investigación pesquera en ese sitio y también realizó numerosos estudios.
Una de las razones por la que se le distingue es por ser quien descubrió y describió la especie de pulpo denominada “octopus maya”, que actualmente es emblemática de la península de Yucatán.
Su hoy viuda, Dulce María Caballero Encalada, comparte que su esposo trabajó en el hoy Inapesca desde 1962 y hasta 1973 en Campeche, tiempo en el que marcó un hito en materia de investigación, sobre todo por la descripción del pulpo maya, como ya se citó.
Posteriormente Manuel Solís siguió laborando en ese instituto, pero en la sede Yucatán, durante más de 40 años.
Esta mañana se develará la placa de la Sala de Conferencias “Manuel Solís Ramírez” en el Criap de Lerma, como parte de la celebración por el 60 aniversario del Inapesca.
Dulce Caballero fue invitada a este acto, en el que se contará con la presencia de varias autoridades del Instituto y el Criap.
Antes de la develación de la placa se rendirá un homenaje a Manuel Solís, en voz de dos investigadoras que hablarán sobre el trabajo y la trayectoria del biólogo.
Dulce Caballero, expresa que su esposo no podrá ver su nombre grabado en la placa, pero “quedará para la historia toda su entrega en vida”, su contribución para conseguir que los pescadores entendieran que tenía que haber veda de pulpo para que la especie se conserve.
Ella detalla que en el estudio que su fallecido esposo realizó analizó el comportamiento para la reproducción del pulpo maya y ahora hay 13 mil familias que viven de la pesca de este pulpo.
También precisa que la veda de esta especie debe iniciar el 15 de diciembre y concluir el 1 de agosto.
Si en ese período hay pesca furtiva, advierte, terminarán con esta especie porque su hábitat solo se encuentra en el mar del Golfo de Yucatán y Campeche, no hay en ninguna otra parte del mundo. Ella asegura que no existe el “pulpo baby”, sino que es el pulpo maya que se ofrece como tal en los restaurantes.
Ante este panorama, enfatiza que los encargados de la pesca en estos estados deben vigilar que se cumpla la veda y se debe evitar también la compra de esta especie en el tiempo de veda, para no contribuir a esta mala práctica.
