El narcomenudeo ha ido creciendo en Yucatán en los últimos tres años, indican datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Aunque el estado se mantiene como uno de los más seguros del país, la incidencia en este delito ha tenido un aumento significativo, que incluso este año podría duplicar las cifras de 2020.
En aquel período de 12 meses la Fiscalía General del Estado inició 165 carpetas de investigación relacionadas con este delito.
Con base en este dato, en 2021 hubo un aumento del 35.15% (223), mientras que en lo que va de 2022 la estadística se ha visto rebasada en un 23% cinco meses antes de concluir el año.
Narcomenudeo, en aumento en Yucatán
Los datos publicados por el Secretariado, y aportados por las fiscalías de cada entidad federativa, muestran una clara tendencia hacia arriba respecto a la incidencia de ese ilícito en territorio yucateco.
Una visión más clara de esto se observa comparando el período transcurrido este año con el mismo período de los dos años anteriores; es decir, desde el 1 de enero hasta el 31 de julio del presente año, la Fiscalía estatal inició 203 carpetas de investigación relacionadas con el narcomenudeo, para el 31 de julio del año pasado se habían iniciado 125 y para la misma fecha de 2020 la Fiscalía tenía 101 carpetas de investigación, o sea que se duplicó.
Esto podría estar relacionado con los constantes operativos y cateos antinarcóticos que ha estado realizando la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán en conjunto con la Fiscalía y las fuerzas de seguridad federal, tras los acuerdos tomados en la Mesa de Diálogo Regional para la Construcción de la Paz y Seguridad que se llevó al cabo el pasado 7 de junio en la comisaría de Xcanatún.
¿Cuáles son las zonas con mayor índice de narcomenudeo en Yucatán?

De acuerdo con los boletines informativos de la SSP y la Fiscalía, de enero a la fecha se ha logrado la detención de por lo menos 80 personas con posesión de narcóticos, principalmente cannabis y “cristal”, y con mayor frecuencia en ciudades como Progreso, Mérida, Tizimín y Kanasín.
La SSP también ha realizado cateos o detenciones en comunidades como Akil, Dzan, Opichén, Halachó, Umán, Oxkutzcab y Ticul.
Sin embargo, en ninguno de los boletines se hace mención a la cantidad que portaban en el momento de su aseguramiento.
De estas personas, tan solo el 10% obtuvo como medida cautelar la prisión preventiva o justificada, al resto de los detenidos se les impusieron medidas cautelares distintas a la prisión, como fueron la portación del brazalete localizador, acudir de manera frecuente a firmar al Centro de Medidas Cautelares, una garantía económica o la prohibición de salir de la entidad, lo que no garantiza que no volverán a delinquir.
Contubernio
El mayor problema es la probable colusión de autoridades municipales y estatales en estos delitos.
Un ejemplo es el reciente caso de Francisco Vera Ávila, quien fuera titular de la Dirección de Desarrollo Rural del Municipio de Kanasín, hasta que fue detenido en un operativo conjunto, acusado y señalado de narcomenudeo.
En un boletín la SSP señaló que en el domicilio se halló droga.
También está el caso del llamado “comandante Grillo”, a quien Ángel Cortés, familiar de cuatro personas detenidas por narcomenudeo, señaló como la persona que brinda protección a los presuntos delincuentes, a cambio de dinero.
Sobre estas acusaciones, la SSP no ha informado si se inició alguna carpeta de investigación o se turnó al departamento de Asuntos Internos para su investigación.
