Solo tres minutos duró la ceremonia para conmemorar el aniversario luctuoso del primer gobernador socialista de Yucatán, Felipe Carrillo Puerto.
Fue el acto más breve que se recuerde. No hubo oradores y se depositó una ofrenda floral.
En años pasados hasta alcaldes del interior del Estado abarrotaban este evento organizado anualmente por la Uady. Ayer se conmemoró el 99 aniversario del fusilamiento de Carrillo Puerto, hermanos y colaboradores.
Hasta antes de la actual administración estatal, esa ceremonia luctuosa que siempre se hace en el Cementerio General, donde fue fusilado, la presidían los gobernadores en turno, con la presencia de alcaldes, funcionarios federales, estatales, autoridades militares, representantes del sector privado y educativo, empezando por el rector de la Uady. Hasta resultaban insuficientes las sillas que se instalaban a lo largo de la calle principal del Cementerio General para los asistentes.
Ayer ni sillas se instalaron, ni siquiera se hicieron los honores a la Bandera y tampoco se interpretaron los himnos nacional y agrario.
Solo se hizo el “toque de queda” a cargo de la banda de guerra de la SSP, y con eso concluyó la ceremonia, que fue convocada a las 8:30 horas, se inició tres minutos antes y concluyó a la hora que se convocó.
Autoridades yucatecas ausentes
En la presente administración ya no acudió el gobernador, ayer solo los titulares de las Fuerzas Armadas en Yucatán y del Poder Judicial del Estado acudieron a presidir el evento. Las demás autoridades civiles enviaron representantes.
Sobre la Rotonda de los Hombres Ilustres presidieron la breve ceremonia María Fritz Sierra, secretaria de gobierno; Carlos Estrada Pinto, rector de la Uady; Luis Catzín Durán, presidente del Partido Socialista del Sureste, al cual pertenecía Carrillo Puerto; Carmen González Martín, diputada local; Sary Eugenia Ávila Novelo, del Tribunal Superior de Justicia; Julio Sauma Castillo, en representación del alcalde de Mérida; vicealmirante Gabriel Alberto Báez López, titular de la XIII Zona Naval, y el general Saúl Luna Jaimes, comandante de la 32a. Zona Militar.
Ayer se reanudó la conmemoración de esta fecha luctuosa después de dos años en los que no se realizó por la pandemia.
En el pasado el evento multitudinario
Ahora, cuando ya se permiten los actos públicos presenciales, se decidió retomarlo, pero sin invitados como en el pasado, que era un evento multitudinario al que asistían cientos de personas y tardaba hasta más de dos horas por los oradores que intervenían y todo el protocolo.
Al concluir esta breve ceremonia, Héctor Castellanos Manzanero pidió la atención de las autoridades, las cuales desde arriba de la rotonda escucharon su planteamiento y petición que cada año se realiza para que se instale una placa donde se recuerde también a los que fueron fusilados con Carrillo Puerto.
Fusilaron esa mañana a 13, incluyendo a sus hermanos y ocho colaboradores.
Castellanos Manzanero precisó que acudía a hacer esta petición que cada año hacía el profesor Hernán Cortés Jiménez, nieto de quien fuera el chofer de Carrillo Puerto, y ayer ya no pudo hacerlo porque se encuentra enfermo por la edad.
