Luis Felipe Rodríguez Tamayo y José Reyes Ek Várguez, apoyados por trabajadores inconformes y afectados por la Ley del Isstey, iniciaron ayer un movimiento de oposición para impedir la reelección del líder del sindicato de burócratas estatales, Jervis García Vázquez.
Ambos empezaron la formación de una planilla con varios liderazgos que en algún momento compitieron contra Jervis García y enfrentaron la represión del secretario general del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Estado, Municipales e Instituciones Descentralizadas de Yucatán, pero en este año pretenden capitalizar todas las inconformidades de los burócratas estatales por la pérdida de prestaciones adquiridas, la falta de una auténtica defensa de los sindicalizados y las artimañas a las que recurre Jervis García para mantenerse en el poder sindical.
En entrevista, Rodríguez Tamayo, quien es secretario de Relaciones Públicas, Prensa y Propaganda del comité que encabeza Jervis García y trabajador sindicalizado del Hospital Psiquiátrico, dijo que hay mucha inconformidad y oposición a la permanencia de Jervis García para que extienda su mandato de 18 a 21 años en el proceso de febrero.
“Hay descontento contra él, escuchamos el llamado de los compañeros que quieren que haya un cambio”, señaló. “Queremos que el sindicato sea democrático y transparente. Lamentablemente, siempre que hay alguien interesado en competir y participar en la elección para la secretaría general este señor usa diferentes artimañas para mantenerse en el cargo. Te quita tus derechos sindicales, pide tu expulsión, te amenaza, y lo más triste, es que tiene el apoyo, no quisiera llamarlo así, pero tiene el contubernio de algunas autoridades del gobierno del Estado”.
Explicó que de acuerdo con los estatutos del Stspeidy, Jervis García debe publicar la convocatoria en enero de este año para el proceso electivo. La convocatoria debe de ser en el medio de información local de mayor circulación y fijarla en todos los centros de trabajo para que la base trabajadora esté informada. Sin embargo, en el proceso pasado no cumplió con esta disposición porque lo publicó en un periódico de Campeche de escasa circulación y nadie se se enteró en forma oportuna, pero salió un competidor, que se inconformó ante el tribunal de los trabajadores, pero este tribunal hasta el día de hoy no ha emitido la sentencia.
Generalmente, por estrategia que le favorece, Jervis García publica la convocatoria el último día de enero para que ningún competidor pueda reunir los 500 socios de respaldo y para que no realice campaña porque la votación la programa para la primera o segunda semana de febrero.
“Todas esas ilegalidades que comete nos impulsan a buscar un cambio, ya no queremos más caciques en el sindicato y para ello tenemos cinco ejes de trabajo. El principal es que los secretarios generales no duren más de dos períodos en el cargo. Esto es para que se acabe el caciquismo en el sindicato”, indicó Rodríguez Tamayo.
Para tener una competencia democrática, libre y con voto secreto, el grupo opositor pide al gobierno del Estado, que es el patrón de los casi 3,000 trabajadores sindicalizados, que inste al actual líder Jervis García para que deje de practicar el sindicalismo charro y gansteril porque ya estamos en el Siglo XXI, y las leyes federales y laborales contienen cambios democráticos que deberían de permitir la participación libre de cualquier persona con aspiraciones para dirigir y mejorar un sindicato.
Uno de los primeros obstáculos que topa cualquier aspirante a la secretaría general del sindicato es el cambio a conveniencia del estatuto, que antes pedía el apoyo de 150 personas para inscribirte, pero lo cambió a 300 y luego a 500 y con la condicionante de que tiene que ser una asistencia presencial. Esto ocasiona que prácticamente sea imposible cumplir porque tiene amenazada a la base trabajadora, es difícil que vayan 500 personas al edificio y tiene un equipo de intimidación contra los opositores.
Además, algunas autoridades laborales están de su lado por algún interés. Y puso como ejemplo a Waldemaro Pech, quien participó en el proceso anterior, se inconformó contra la convocatoria de elección y hasta hoy no hay una sentencia. Cree que el tribunal laboral dictará la resolución cuando esté vencido el período de Jervis García.
“Lo que pedimos al gobierno y las autoridades laborales es la libre participación, que la gente decida”, recalcó.— Joaquín Chan
“Si la mayoría quiere que se quede Jervis, nosotros encantados, no hay ningún problema. En este sindicato debe de haber una competencia democrática, tal como lo establecen las leyes sindicales y laborales”, dijo. “Lamentablemente, por algunos tecnicismos no se han aprobado estos cambios en Yucatán y eso le permite a Jervis seguir con sus artimañas. Lo que queremos es un proceso libre y democrático, que nos dejen participar y que la gente decida, no tenemos nada en contra de él. No hay necesidad que recurra a las presiones y amenazas, somos compañeros, y constantemente viola los estatutos porque éstos dicen que debe velar por el beneficio de todos, pero no es así. Quien se opone a él, le quita sus derechos sindicales o gestiona su baja ante el patrón”, dijo.
Otra petición que demanda el grupo opositor es que el día de la elección la votación se realice en los centros de trabajo para incentivar la participación, para garantizar el voto libre y secreto y para que los trabajadores no se trasladen de su centro de trabajo al local del sindicato, tengan el tiempo suficiente para ejercer su derecho al voto y no abandonen sus puestos laborales.
¿Cuál es el sentir de la base?, se les preguntó.
“Ya quiere un cambio, durante el gobierno de Ivonne Ortega perdimos la ayuda de lentes que nos daba el Isstey, con un valor de 300 pesos para nosotros y nuestros hijos y también perdimos el bono sexenal”, recordó. “Cuando la gobernadora dejó el cargo, me acuerdo que los reporteros le preguntaron si pagaría el bono sexenal, y ella contestó ‘pregúntenle a Jervis, él lo sabe’. Ese bono no lo pagó el gobierno, el último gobernador que lo dio fue Patricio Patrón”.
“En el gobierno de Rolando Zapata perdimos el bono anual y también sufrimos las consecuencias del quebranto financiero del Isstey, que es lo que estamos pagando hoy y es lo que enfrenta el actual gobierno del Estado, pero no es su culpa, fue de los dos gobiernos anteriores”, justificó.
“Le pedimos a Jervis que fijara un posicionamiento del sindicato ante la reforma de la Ley del Isstey y no lo hizo. Los trabajadores del Poder Judicial ya ganaron algunos amparos para que no paguen las cuotas de la nueva Ley del isstey, es algo que impacta en la economía del trabajador. Independientemente que se prolongó los años de servicio para la jubilación, entendemos que esto es consecuencia de las malas administraciones de Ivonne y Rolando, no podemos culpar al actual gobernador. Esta administración estatal solo busca una solución a este problema y que no nos quedemos desamparados.
“A veces hay que tomar medidas duras y difíciles, lo entendemos, pero cuando menos el sindicato debió dar su posicionamiento que considere la situación de los trabajadores”.
“Ese es el malestar de la mayoría, perdimos tantos derechos adquiridos y con el bajo sueldo de los trabajadores, que en promedio ganan 3 mil pesos quincenales, tristemente ya no gozan de esos estímulos económicos”, reiteró.
“Todo lo contrario ha pasado con Jervis y algunos de sus colaboradores muy cercanos. Cuando él entra al sindicato estaba en Asuntos Agrarios con una plaza y luego al calor de su poder se adjudica otra plaza en la Secretaría de Salud con un sueldo de 30 mil pesos al mes. Así, a él no le impacta nada, tiene dos plazas”.
Rodríguez Tamayo y Ek Várguez informaron que todavía no se define quién va a encabezar la planilla opositora. Será el que decida la mayoría, pero integrarán una planilla que incorpore a los diferentes liderazgos y que haya representación de un amplio número de dependencias.
Pedirán el apoyo del Instituto Electoral y Participación Ciudadana y de la Secretaría del Trabajo federal y estatal para que vigilen el proceso y den fe de la antidemocracia que prevalece en este sindicato de burócratas.
¿Qué llamado le hacen a los sindicalizados?
“Que dejen de temer, que no tengan miedo, que nos apoyen, vamos a buscar el cambio en el sindicato. Si somos mayoría, no creo que pueda quitarle sus derechos sindicales a 1,500 personas, y si nos amenaza o intimida, vamos a denunciar cualquier acto que perjudique al trabajador”, respondió.
“Los sindicalizados conocemos la falta de transparencia y las irregularidades que aplica, en toda su gestión no ha rendido ningún informe económico de las cuotas, del fondo de defunción y de los apoyos que recibe del gobierno. Es momento de cambiar todo eso por un sindicato transparente, democrático y que procure el bien común de todos”.
