El Centro INAH Yucatán vive momentos de gloria en esta administración federal porque cuenta con el mayor presupuesto de los últimos 30 años para la recuperación del patrimonio cultural, manifestó José Arturo Chab Cárdenas, director de esta institución.

En el marco del 84 aniversario de la creación del INAH, el funcionario federal hizo un recuento de los proyectos estratégicos con inversión federal en Yucatán como el Tren Maya, la inversión de $2,600 millones para la restauración, conservación y mejora de servicios turísticos de 10 zonas arqueológicas.

También la transferencia del edificio del Ateneo Peninsular al Centro INAH, cuya restauración de la primera etapa (con inversión de $20 millones) está casi lista y abrirá a mediados de junio próximo.

Otros son la construcción del Gran Parque La Plancha (con inversión de $1,300 millones), el pago de la indemnización del terreno privado que ocupa Uxmal que en breve terminará los trámites, y la dotación de equipo tecnológico de última generación para el trabajo de los investigadores y restauradores del INAH.

En 84 años de historia, el INAH ha vivido momentos de gloria, como el actual, y también de abandono. Vive momentos de gloria porque actualmente el gobierno de México impulsa la labor del INAH.

Hoy, la dependencia cuenta con el mayor presupuesto que ha tenido en los últimos 30 años y se debe a los proyectos estratégicos, como el del Tren Maya, que permite hallazgos importantes del patrimonio arqueológico y que hoy se han recuperado.

O como el Promeza que destina $2,600 millones a las zonas arqueológicas de Yucatán, de los cuales $2,100 millones son para Chichén Itzá para que cambie su rostro con servicios de primer nivel.

“En los últimos años se han hecho algunos ajustes como parte de la administración actual del INAH y tiene que ver con la labor más activa y la responsabilidad de que todo lo que realice, se socialice entre las comunidades, grupos minoritarios, grupos mayoritarios y la base del personal como investigadores, arquitectos conservadores, restauradores y antropólogos, en todas las áreas sustantivas del INAH”, destacó.

“Esto nos permitirá fortalecer la institución, realizar una planeación para que tengamos otros 84 años al servicio del pueblo mexicano y entendamos el papel del INAH como rector en la conservación del patrimonio cultural”.

Ante siete piezas arqueológicas de la civilización maya prehispánica restauradas y que mostró a los invitados y la prensa, de lo que abundamos en la sección de Imagen, Chab Cárdenas valoró el proyecto de Salvamento Arqueológico dispuesto en la construcción del Tren Maya porque eso permitió la recuperación de importantes vestigios y monumentos arqueológicos.

Esas piezas son evidencia de la cultura maya del pasado y que están obligados a rescatar, conservar y mostrar a la sociedad.

Proyectos

“Afortunadamente para el INAH, no solo es el Tren Maya, sino hay otros proyectos de gran importancia, como la transferencia del Ateneo Peninsular al Centro INAH. Ya concluyeron las diligencias necesarias para que este patrimonio histórico forme parte del Centro INAH Yucatán”, dijo.

“Esto es sumamente importante, es un espacio de 5,000 metros cuadrados, estamos hablando de casi tres edificios del que actualmente tenemos como oficina y que serán destinados para la investigación científica, trabajos académicos del instituto, espacios para la difusión, conservar, charlas con alumnos y exhibición de gran parte de lo que restauramos”.

“Será un espacio para las comunidades en el corazón de la ciudad para que puedan traer sus productos de artesanías y también será un centro cultural para toda la ciudadanía”.

Chab Cárdenas anunció la desaparición del concepto de parador turístico de las zonas arqueológicas, algo que ya era obsoleto, y la construcción de Centros de Atención de Visitantes donde el turista podrá comprar refrescos, artesanías y conocer el patrimonio cultural.

En esta etapa de gloria para el INAH, el director informó que fortalecerán los temas de mantenimiento y mejora.

El INAH todavía usa equipos que recibió en 1994, pero el próximo año recibirá equipamiento moderno que resolverá las necesidades tecnológicas y de infraestructura, principalmente en la sección de restauración y conservación.

Tendrán equipos para reuniones virtuales para atender y resolver problemas de usuarios, de trabajadores e investigadores y contratarán programas de última tecnología para el monitoreo de las zonas arqueológicas y áreas sensibles.

“En este mes vamos a recibir nuestra primera computadora que tiene la capacidad de manipular escenarios para estudios hidrológicos, arqueológicos y comprender el comportamiento que existe sobre el patrimonio cultural y crear directrices que permitan la conservación del patrimonio”, señaló.

“Otro hecho inédito, es que próximamente vamos a concretar la adquisición del polígono de 60 hectáreas que ocupa Uxmal, es muy importante esta gestión porque resolveremos historias muy añejas entre la relación del INAH y algunos particulares”.

Aunque el director del Centro INAH no fue explícito, advirtió que en esta etapa de la dependencia hay otros actores políticos y sociales que tienen intereses económicos, políticos y sociales por lo que hacen y eso no debe de espantarles, sino continuar con fortaleza para procurar que el patrimonio cultural no resulte afectado.

“Mejoraremos las relaciones que existe entre todos los trabajadores, seremos más cercanos, y ahora sí, permitir que el INAH tenga el esplendor de hace años”, enfatizó.

En entrevista posterior, Chab Cárdenas dijo que el conflicto que afectó a Chichén Itzá con el bloqueo de la carretera federal se sigue atendiendo en dos mesas de diálogo con reuniones continuas. En una atienden a las comunidades y ejidos, y en la otra a guías de turistas, artesanos, comerciantes y prestadores de servicios.

La próxima semana habrá una reunión con los artesanos para que realicen observaciones al proyecto del Cavis y el Museo, y el miércoles otra reunión con directivos de Cetur para que hagan lo propio.

¿Ya no hay peligro de nuevo bloqueo que cause perjuicios a Chichén?, se le preguntó.

“Los perjuicios son en ambas partes, el INAH solo cobra lo que es el acceso al sitio arqueológico, pero los tour operadores, artesanos, hoteles, restaurantes y la propia comunidad sí sufren más las afectaciones”, indicó.

¿No se cumplió con la petición principal de los inconformes de destituir al director de Chichén Itzá?

“Nosotros tomamos cartas, pero el director continúa (arqueólogo Marco Antonio Santos Ramírez), hicimos ajustes en la zona arqueológica, reubicamos a otras áreas a los trabajadores que recibieron amenazas”, reveló. “Creo que por temas de seguridad de los trabajadores fue mejor, había muchas amenazas, tenemos la obligación de darles seguridad y garantizar su trabajo”.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.