MÉRIDA, Yucatán.— La Constitución es la ley suprema de los mexicanos, su observancia ha permitido el crecimiento y avance del país, pero hoy en su 106 aniversario quienes le rindieron respeto fueron en su mayoría suplentes de altos funcionarios.
Sillas vacías durante la ceremonia
Varios invitados especiales no llegaron y sus sillas estuvieron vacías durante la ceremonia cívica realizada a las 8 de la mañana frente al asta bandera central de la Plaza Grande, pero también este acto protocolario mostró la coordinación de las fuerzas de seguridad porque estuvieron presentes contingentes del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Fuerza Aérea Mexicana, Secretaría de Seguridad Pública y Policía Municipal de Mérida, que en conjunto mantienen el buen nivel de seguridad en la capital yucateca y en casi todo el territorio del Estado. Casi, porque en el oriente hay focos rojos sobre la presencia de la delincuencia organizada.
Alumnos de la preparatoria Serapio Rendón tocan con la banda de guerra

En esta ceremonia en Mérida, el Ejército también mostró su apertura hacia la sociedad civil porque en su banda de guerra incluyó a 11 integrantes de la banda de guerra “Dragones” de la escuela preparatoria estatal Serapio Rendón, inclusión que puso nervioso a los jóvenes, como a Monserrat Belmont Moo que tocó por primera vez el tambor al ritmo de los militares.
“Estoy nerviosa, ensayamos bastante y vamos al ritmo de los soldados, debe salir bien“, dijo la joven antes de que inicie su participación. Y lo lograron porque los preparatorianos no desentonaron.
Víctor Arjona Barbosa, orador invitado

La banda de música de la X Región Militar deleitó con varias melodías la Plaza Grande previo a la ceremonia de izamiento de la Bandera y la participación del orador especial, doctor en Filosofía Víctor Arjona Barbosa, quien destacó que no es posible reformar la Constitución federal que pretenda atentar contra los objetivos políticos y sociales que impulsaron la revolución de 1910 y que dio origen a la Constitución de 1917.
“Hoy que celebramos nuestra Carta Magna, todos, gobernantes y gobernados, refrendamos nuestro compromiso de respetarla y honrarla. Qué mejor honra que observar y cumplir sus normas“, señaló el investigador universitario e historiador. “No debemos los mexicanos perseguir ningún fin que esté en contra, al margen o sobre el derecho básico y fundamental de nuestra Constitución”.
Arjona Barbosa dijo que la legitimización tanto moral como legal e histórica se ha dado con la aceptación de la nación mexicana y, desde entonces, todos la han reconocido como nuestra ley suprema y con ella y su consecuente observancia, México ha crecido y avanzado como pueblo a lo largo de 106 años.
“Pieza clave del orden social es la Constitución que da las bases de la organización del estado, administrativa, política y judicial, así como destaca, prioritariamente, el compromiso de todo gobierno de respetar y garantizar los derechos públicos subjetivos y consignados en los primeros artículos del texto constitucional“, recalcó. “Mientras más respeto de gobernantes y gobernados a la Constitución, más orden, más confianza mutua, más institucionalidad y más apertura al diálogo y a la conciliación de intereses”.
El derecho no es estático y debe evolucionar
Reconoció que el derecho no es estático y debe evolucionar según la dinámica de los avantares sociales, de las necesidades reales de la comunidad y de las exigencias de desarrollo y bienestar. Por ello, la propia ley suprema contempla reformas y adiciones, pero aquí es donde surge la pregunta obligada: ¿Toda reforma puede ser válida? ¿Debe hacerse? Y se respondió:
“Toda reforma a la Constitución debe tener una causa final justa que responda a los imperativos sociales que la reclaman. Esto la legítima. Sin esta justificación, todo propósito de reforma sería espurio, antisocial o demagógico“, enfatizó. “El criterio para discernir el intento antisocial es cuando la pretendida reforma no busca un mejoramiento y superación de las relaciones de las entidades que integren el cuerpo social. Solo se justifica reformar si con ello se sientan las bases o principios de un mejoramiento nacional, y se dan las reglas para solucionar satisfactoria y eficazmente un problema que afecte al pueblo o subsane una necesidad pública”.
Por alguna razón o porque no se cumple cabalmente uno de los principios arraigados, supremos y fundamentales de la Carta Magna al día de hoy, el doctor e historiador Arjona Barbosa omitió uno de los cuatro principios que escribió en su discurso: “que nuestro régimen es democrático”.
Funcionarios que no asistieron a la ceremonia
En este 106 aniversario de la Constitución federal no asistió el gobernador Mauricio Vila Dosal, en su lugar acudió el consejero jurídico Yussif Heredia Fritz; tampoco fue el alcalde de Mérida, Renán Barrera Concha, lo representó el director de la Policía Municipal, Mario Arturo Romero Escalante; al comandante de la X Región Militar general Homero Mendoza Ruiz, lo representó
el coronel Oscar Hernández Oviedo; al comandante de la 32a. Zona Militar, general Federico Solórzano Barragán, lo sustituyó el general Amacio González; al vicealmirante Gabriel Alberto Báez López lo suplió el capitán Carlos Luján Alférez.
El secretario de Educación, Liborio Vidal Aguilar, mandó en su lugar a la directora de Programas Estratégicos, Lida Eugenia Espejo Peniche; y el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso del Estado, Víctor Hugo Lozano Poveda, lo representó el diputado Eric Rihani González, presidente de la mesa directiva actual.
Los que sí llegaron
Los únicos titulares que estuvieron presentes fueron la presidenta del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura, magistrada María Carolina Canto Valdés y el coordinador estatal de la Guardia Nacional, J. Inés Meléndez Estrada.
En la sección de invitados especiales solo estuvieron representantes del sector privado por medio de Felipe Solís Mier y Terán; el director de Protección Civil del Estado, Enrique Alcocer Basto, y Yamile Victoria Herrera Gurubel, quien acudió en representación de Yadira de los Santos Robledo, delegada del Instituto Nacional de Migración.
El izamiento de la bandera nacional a toda asta la realizó un contingente mixto bajo las notas musicales del “Canto a la Bandera” interpretada por la banda de música de la X Región Militar.
