Los gases tóxicos, como el amoniaco, causan una rápida irritación cuando se respira en concentraciones altas; sin embargo, los efectos suelen ser leves, a menos que sea muy elevada la carga, y ante esta situación no hay mucho qué hacer, más que tratar de alejarse del sitio de exposición y permanecer en un lugar ventilado, en contra del viento, para que los contaminantes se los lleve el aire y no los traiga a la persona.
Ojos irritados, rojos, con lagrimeo, secreción nasal, ardor en la garganta, náuseas y vómitos son algunos de los síntomas que las personas que se exponen a esa sustancia química, a manera de gas, pueden sentir, tal como ocurrió anteayer en las inmediaciones de la colonia El Roble, tal como dimos a conocer.
El doctor Manuel Baeza Bacab, especialista en inmunología clínica y alergia, explica que los accidentes de liberación de amoniaco al ambiente por parte de compañías que procesan alimentos es algo que ya ha ocurrido antes en varios países y entidades, es decir, son accidentes no comunes, pero que suceden.
Y los que están alrededor son los que sufren los efectos, que generalmente son leves, cuando se trata de este tipo de nubes que se disipan en el ambiente, pero que pueden afectar más a quienes están al interior del sitio de trabajo, ya que al ser un lugar cerrado, el gas se acumula.
Nube tóxica en Mérida: ¿Cuándo implica un riesgo?
El galeno detalla que para que la contaminación sea muy fuerte tiene que haber una gran concentración de amoniaco, que sólo se da en los sitios cerrados donde se está generando.
El riesgo es menor en la población, pero existe, y los efectos dependen de la concentración en el aire.
Precisa que la concentración máxima autorizada en el ambiente de amoniaco es de 25 partes de amoniaco por millón de partes de aire. Ese es el máximo que se acepta en áreas de trabajo.
Cuando hay una exposición leve, pero mayor a esa cantidad, por ejemplo de 35 partes de amoniaco por millón de partes de aire, por un tiempo corto de 15 a 20 minutos, se genera una irritación rápida en la persona.
Ojos irritados, rojos, ardor, lagrimeo, escurrimiento nasal, tos son algunos de los síntomas que se pueden sentir, y que en personas con asma y un bajo control del padecimiento, puede generar crisis asmáticas en el momento.
El gas de amoniaco, al igual que otros productos o sustancias irritantes, como el humo, el cloro, los detergentes, pueden irritar las vías respiratorias, y en quienes padecen rinitis alérgica y asma los efectos pueden ser más severos.
No hay antídoto para el amoniaco
No hay antídoto para el amoniaco, pero se disipa rápidamente en el aire, se dispersa, se adhiere a las plantas, se deshace o se lo lleva el aire, es decir, no permanece en forma constante en el ambiente.
Por esa razón las recomendaciones son permanecer en un lugar bien ventilado lejos del sitio emisor, en contra del viento, para que el viento se lleve los contaminantes, y en el caso de la molestia ocular se recomienda lavarse los ojos con agua por 10 o 15 minutos si están muy irritados.
Cuando hay mucho ardor en la garganta o dificultad para respirar, lo conducente es que la persona afectada sea trasladada a un hospital, donde le darán tratamiento de soporte para signos vitales, ya que no hay un medicamento para revertir la intoxicación.
Otros síntomas que puede provocar la inhalación de gas amoniaco son náuseas y vómitos, ya que la sustancia entra por la vía respiratoria, pero también por la boca, e irrita las vías digestivas altas.
El especialista señala que cuando este tipo de escapes tóxicos sucede la población general puede sentirlo, ya que hay un olor característico, y en casos severos puede haber un daño pulmonar tóxico, ya que si las concentraciones son altas pueden ocasionar quemaduras, queman la mucosa de la vía respiratoria, en casos graves, por ejemplo.
Destaca que en situaciones como la ocurrida el lunes pasado, es necesario que las autoridades realicen un análisis de lo que ocurrió para tratar de evitar que se repita. Si las condiciones climáticas influyeron, se debe instar a la empresa a no mandar estos gases al ambiente, si se ve que el clima puede afectar la dispersión del gas
Apunta que si bien ayer no ocurrieron casos graves, si esto se llega a presentar por la noche y las personas no se dan cuenta pronto, la persistencia del gas podría causar complicaciones más severas, por lo que es necesario saber por qué pasó, para evitar que ocurra de nuevo.
