Una maestra jubilada relató al Diario cómo el 21 de marzo pasado fue víctima de un grupo organizado de ladrones de tarjetas bancarias.
De acuerdo con su testimonio, por lo menos tres personas le tendieron una trampa en un cajero automático para despojarla de su tarjeta cuando acudió a tratar de hacer un retiro.
Sin que se diera cuenta, los sujetos le quitaron su tarjeta, le espiaron cuál era el nip y enseguida le dieron otra que ahora sabe que no era la suya. En un momento dado uno de ellos se acercó a ella luego de que el cajero le indicó que su tarjeta había sido robada. El individuo le agarró la tarjeta y la frotó en su ropa y quizá fue cuando la cambió.
Ante el suceso, la maestra prefirió salirse del cajero y pedirle a su hija que le acompañaba que fueran a uno cercano en un supermercado para ver si ahí su tarjeta funcionaba.
Cargos no reconocidos en la tarjeta
Como el cajero de su banco no servía, se puso en la fila de otro, donde reconoció a uno de los hombres con los que momentos antes se había topado, lo cual le dio mala espina. Decidió no sacar dinero y se fue a su casa, donde había dejado su celular cargando.
Al revisarlo tenía las notificaciones de un retiro de 9 mil pesos, de una compra por 28 mil pesos en una tienda de Plaza Patio y una compra adicional en esa misma plaza por $1,700, sin especificar la tienda.
De inmediato llamó al banco para proceder al bloqueo de la tarjeta y le dijeron que su nombre no coincidía con el número de tarjeta.
Así se dio cuenta que se la habían cambiado. Finalmente logró que la bloquearan y ya no pudieran seguir comprando. Luego vino el calvario de hacer la reclamación de las operaciones que ella no realizó para tratar de recuperar su dinero, pero como los delincuentes hicieron las compras y retiros con su firma electrónica o nip, el banco los da por validados.
Aún continúa con los trámites tratando de recuperar algo de lo perdido, pero en este trayecto se topó con la burocracia del Ministerio Público, pues, aunque desde el día siguiente interpuso la denuncia y pidió una copia de ésta, le dijeron que no se la podían dar y que tenía que hacer una solicitud para ello.
El banco le dijo que tenía 48 horas para mandar la documentación requerida del reclamo, incluyendo la copia de la denuncia, que hasta mañana lunes 10 de abril le será entregada.
Más casos de robos de tarjeta de crédito en Mérida
La profesora jubilada se enteró que a una de sus vecinas le sucedió lo mismo hace unos días: realizaron compras con su tarjeta por un valor de 60 mil pesos.
Al reunirse con unas amigas unos días después del suceso, a otra de ellas le había pasado lo mismo.
