MÉRIDA.- Con comensales locales, nacionales y extranjeros, la sexta edición del Festival de la Chicharra en Xcalachén reúne en un mismo lugar a miles de personas en torno a un platillo que lo mismo puede ser una botana que un plato fuerte; de origen humilde pero de arraigo en el paladar de todo estrato social, no sólo ocupa un lugar especial en la tradición gastronómica de Yucatán, ya que por precio y cantidad sería una de las alternativas culinarias más accesibles para las familias hoy día.
Y es que el Festival de la Chicharra no sólo es venta de porciones de ésta, es además la atmósfera que crean los murales pintados en los alrededores, la música, los juegos, la presencia de grupos de artistas y la disposición de unas cien mesas y por lo menos cuatrocientas sillas bajo toldos estratégicamente ubicados en las principales calles del barrio de Xcalachén, afamado por las chicharronerías que preparan esta delicia culinaria diariamente.
Los vecinos también toman parte en este festival. Salen a las puertas de sus domicilios a ofrecer todo tipo de postes y golosinas, bebidas frías o algunas artesanías, en un evento que arrancó desde media mañana y finalizará después de las cinco de la tarde.
Familias, grupos de amigos, compañeros de trabajo, turistas, todo tipo de público llega atraído por la curiosidad y el deseo de disfrutar de una buena chicharra preparada al gusto y acompañada con cebolla curtida, repollo, salsa y chile habanero.
Miranda Covarrubias Soto, de la Ciudad de México, comenta brevemente que llegó de visita a Mérida y le recomendaron no perderse el Festival de la Chicharra, porque además de disfrutar de un platillo de gran tradición entre los yucatecos, encontraría un lugar con atmosfera de fiesta, emblemático por su naturaleza y lleno de color y diversiones.
Un kilo de chicharra con castacán, maciza, entresijo, buche, hígado…
Algunas personas formaron fila para ordenar su chicharra. Muchos la piden especial, es decir con menos grasa y más carne, pero para gustos se rompen géneros. Algunos prefieren que esta venga con grasa, pues eso le da el sabor inigualable que le distingue.
Castacán, maciza, entresijo, buche, hígado, corazón, oreja, puyulito y cáscara. Todo abona para darle a la chicharra ese sabor incomparable que se disfruta lo mismo en la mesa que en la acera, en la batea de la camioneta, sobre un block en la construcción o a la sombra de un árbol.
“Con castacán y maciza y una buena porción de cáscara, eso es para mí lo mejor”, comentó Adela Dzul Cen, quien compraba dos kilos “porque son más de 12 los que van a compartir la orden”.

“Económica no es, ¿pero que platillo es barato hoy día?, por sabor y rendimiento pienso que la chicharra si podría ser la opción más rendidora, porque incluye repollo, cebolla y tortillas”, comenta Sergio Couoh vecino del centro de Mérida que compró porción para sus tres amigos y el.
Festival de la Chicharra en Mérida
Algunos vendedores de chicharra, atareados despachando las órdenes del guisado, comentaron que los fines de semana son los días que más demanda tienen, sin embargo entre semana también venden un buen número de kilos, pues consideran que la chicharra es rendidora peso sobre peso.
“Rendidora sí y mucho, le gusta a todos en la familia. Es un pretexto paras reunirse en la mesa y disfrutarla especialmente el fin de semana”, comentó uno de los empleados de la chicharronería La Lupita del rumbo de Xcalachén.
Auspiciado por el Ayuntamiento de Mérida y con el respaldo de la Cámara de Comercio y la Canirac, el objetivo de este festival es permitir al público disfrutar de la mejor chicharra de la capital yucateca, explicó José Luis Martínez Semerena, titular de la Dirección de Desarrollo Económico y Turístico del Ayuntamiento de Mérida, en la rueda de prensa llevada al cabo hace unos días.
Precio de la chicharra en Xcalachén
Esta es la sexta edición del Festival de la Chicharra y la primera desde 2019 cuando se llevó al cabo por última vez, de 2020 a 2022 esta no se realizó a causa de la Pandemia del Covid 19 y como particularidad en esta ocasión se contó con la participación no sólo de las tres chicharronerías más reconocidas del rumbo de Xcalachén, sino además otras cuatro cuya tradición y sazón han cautivado el paladar del público en otros puntos de la ciudad

Todas las chicharronerías en el marco del festival ofrecieron el kilo de chicharra en $320, en lugar de los $350 que cuesta habitualmente, salsas y ensalada a $15.
Para este año la expectativa de los organizadores fue de unos 5,000 asistentes y ventas que superen la tonelada de producto, con una derrama que superaría el medio millón de pesos. Se pide al público asistir con sus refractarios para darle un sentido sustentable y ambientalista al festival.
Finalmente se informa que la afluencia total fue de ocho mil personas (aproximadamente) y se calcula un ingreso de 502,000 pesos de ventas obtenidas.
