Bajo los principios de la doctrina social de la Iglesia, la Unión Social de Empresarios de México (USEM) y el Episcopado mexicano van de la mano en los esfuerzos por construir una agenda de paz que ayude a transformar la situación de país, azotado por violencia e inseguridad.

“Hemos comenzado conversatorios, encuentros o diálogos para encontrar, con todos los sectores de la sociedad y no únicamente los católicos, caminos viables en los que todos colaboremos para construir la paz y nos hagamos responsables de afrontar las diferentes crisis que estamos viviendo en México”, afirma monseñor Jorge Carlos Patrón Wong, arzobispo de Xalapa.

El prelado yucateco abordó el tema al dar a conocer algunos detalles de la CXIV Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano, que finalizó el viernes pasado en Lago de Guadalupe, Estado de México.

Según explica, como parte de esos diálogos han tenido encuentros con religiosos, sacerdotes, seminaristas y laicos, y es en este punto donde asoma la participación de los empresarios católicos.

En la sesión episcopal del martes pasado, indica, estuvieron Eugenio Cárdenas Zaragoza, presidente de la Confederación USEM, y María de Lourdes Gómory Martínez de Menéndez, vicepresidenta de Comunicación de esa organización.

Acercamientos entre Iglesia y sociedad

Entrevistados aparte, mediante un enlace web, dirigentes de la USEM explican que, como integrantes de la Unión Social de Empresarios Cristianos y de la Unión Internacional Cristiana de Dirigentes de Empresa (Uniapac), siempre han tenido diálogo con los obispos, pero ahora es más frecuente ante los llamados del papa Francisco a impulsar la “Iglesia en salida”, con más acercamiento a todos los sectores de la sociedad.

“Nuestro diálogo (del martes) fue más en el sentido de comprometernos a estar cada vez más cerca”, puntualizó Alejandro Pellico Villar, vicepresidente de Incidencia Pública de la Unión. “Acordamos tener más acercamientos para tratar distintos temas”.

El presidente nacional de USEM, Eugenio Cárdenas, afirma que esta agrupación tiene mucha participación en la construcción de los diálogos de paz que promueve la Conferencia del Episcopado Mexicano.

“Decía el papa Juan Pablo II que la clave de la cuestión social es el trabajo”, apunta. “En la medida que haya trabajo y se genere riqueza habrá menos posibilidad de escenarios que inquieten a la ciudadanía”.

También adelanta, y lo confirma monseñor Patrón Wong, que los obispos los invitaron a participar en el Diálogo Nacional por la Paz que se efectuará del 21 al 23 de septiembre próximo en Puebla.

Caminar juntos

En un mensaje que dio a conocer el jueves pasado, un día antes de la conclusión de su asamblea plenaria, la Conferencia del Episcopado manifestó que, a pesar de las desafiantes realidades a que se enfrenta el país —como la violencia, el crimen, la violación de los derechos, la migración forzada, el aumento de la pobreza y la polarización social e ideológica—, refrenda su tarea de luchar para superar todos esos problemas.

“Nuestra opción es caminar juntos”, dijo la CEM.

 

 

Cuando se le pregunta sobre alguna propuesta concreta que hayan planteado a los obispos, Eugenio Cárdenas señala que los empresarios de la USEM basan sus planteamientos en los principios que forman el ADN de la organización, sustentados en la doctrina social de la Iglesia aplicada a la empresa y a su entorno.

“Creemos que habrá menos posibilidad de confrontación social en la medida que los empresarios conozcan estos principios y echen a andar prácticas concretas para vivirlos dentro de la empresa”, abunda.

“Creemos que en la medida  que haya trabajo digno para todos, trabajo bien remunerado, las posibilidades de escenarios de conflicto se reducen drásticamente”.

Postura del Episcopado y USEM ante la violencia en México

En cuanto a los conceptos del Episcopado sobre la inseguridad y otros fenómenos que afectan al país, el presidente nacional de USEM puntualiza que, desde la parte que les corresponde, que es la formación del empresario, hay mucho por hacer aún.

“A los empresarios nos falta hacer nuestra tarea”, recalca. “Desde la USEM queremos formar conciencia. Si queremos un mejor país tenemos que empezar desde cambiar nuestras prácticas empresariales, porque a través de trabajos seguros y dignos le podemos golpear a la inseguridad”.

¿Cómo atender el problema de la inseguridad cuando cada región del país presenta una situación distinta?, le preguntamos.

“Allí está la clave”, responde el dirigente. “Lo que buscamos es la formación de un empresario consciente y es allí donde el Difoso (Diplomado Internacional de Formación Social, que imparte la USEM) hace el milagro, porque creemos que sí se le cambia el chip al empresario cuando ve que la empresa no es suya, que le ha sido prestada, y que en algún momento se va a ir”.

“El tema es cómo quieres irte y bajo qué condiciones. Y desde esa perspectiva me gusta mucho esto que afirma uno de nuestros egresados, que lo que hacemos en la USEM es ponerte unos lentes diferentes. Son palabras de Gerardo Sánchez Sendra (presidente de la unión en Jalisco): cambiarte los lentes para que con otros puedas ver esa realidad”.

El presidente nacional solicitó a Gerardo Sánchez que abundara en ese concepto.

“Básicamente lo que hacemos en el Difoso, que es un programa de formación social enfocado en quien dirige una empresa, es dar unos lentes a los participantes”, relata el presidente de USEM en Jalisco, con amplia experiencia en el tema. “Es como cuando vas con el optometrista: te pones unos lentes y resulta que ves personas en lugar de otras cosas. Si hay un tema de finanzas te los pones y ves a las personas atrás de las finanzas”.

“Entonces, esto te permite enfocar en la persona, te ayuda a centrar en las personas: proveedores, colaboradores, etcétera”.
Previo a esta intervención, Gerardo Sánchez se refirió a los antecedentes de las reuniones entre empresarios de la USEM y los obispos.

“En Jalisco se inició hace 25 años un proceso de diálogo y acercamiento entre el empresariado y la jerarquía de la Iglesia”, explica. “Los obispos de la provincia eclesiástica de Guadalajara, que no solamente está en Jalisco, se reúnen con los empresarios también de la provincia”.

“Un poco de la idea era ir acercándonos y nutrir el diálogo. Así nació esta iniciativa, que tiene ya 25 años. Es un ejercicio en el cual la jerarquía de la Iglesia y los laicos con vocación empresarial hacemos un alto, nos sentamos y dialogamos sobre temas específicos. Hemos hablado de la economía de mercado a la luz de la doctrina social de la Iglesia, del desarrollo de la ciudadanía, de cómo vamos a generar la participación ciudadana, etce, etcétera. Cada año se pone un tema distinto”.

La reunión de este año se efectuará en julio próximo y, según dijo monseñor Patrón Wong, los directivos de la USEM invitaron a los obispos a asistir a ese encuentro en Guadalajara.

 

Actuar y no quejarse

Eugenio Cárdenas finaliza la entrevista con las siguientes declaraciones:

  • He tenido la oportunidad de viajar por todo el país y de conocer la circunstancia de cada Estado, y la circunstancia es la misma: necesitamos dejar de quejarnos y necesitamos que el empresario que tiene la decisión de actuar lo haga desde lo local, desde nuestro primer metro cuadrado. No esperemos nada de otras personas si nosotros no hacemos la diferencia.
  • Es allí donde queremos propagar este mensaje de la USEM, de que vale la pena buscar empresas altamente productivas, que en paralelo sean plenamente humanas y que también en paralelo sean socialmente responsables.
  • Por eso la USEM sigue vigente desde hace más de 65 años con un mensaje esperanzador, porque sí se puede. México lo necesita y, sobre todo, México lo grita ante los momentos de inseguridad que estamos viviendo.
  • La inseguridad está en cada ciudad del país. Ya se volvió un tema nacional y lo vamos a trabajar desde la perspectiva de seguirle apostando al trabajo.

 

En la plática virtual estuvieron también la señora Gómory Martínez de Menéndez, el secretario de Confederación USEM, Javier Solana Lozano; el consejero Agustín Núñez González y la directora nacional de Confederación USEM, Alejandra Peña Pous.