En estos días se definirán los aspectos del convenio de cesión parcial de derechos que suscribirán los gobiernos federal y estatal para la ampliación y modernización del puerto de altura de Progreso, que anteayer fue, una vez más, tema de una rueda de prensa en el sector oficial.

Según se supo, anoche estaba programada una reunión entre representantes del Ejecutivo estatal y la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) de Progreso para acordar detalles sobre la cesión, que permitiría iniciar físicamente los trabajos proyectados desde octubre de 2020.

Anteayer, en la habitual rueda de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador en Ciudad de México, el gobernador Mauricio Vila Dosal habló de obras que realiza su gobierno en coordinación con la administración federal.

Entre esos proyectos mencionó la ampliación del puerto de altura, que, como hemos informado, ha causado diferentes reacciones —incluso de escepticismo— en los círculos portuario y empresarial por su retraso.

El puerto de altura, una gran oportunidad

De acuerdo con Alejandro Guerrero Lozano, presidente de la Asociación de Maquiladoras de Exportación (Index Yucatán), la ampliación del puerto de altura es necesaria para aprovechar mejor el fenómeno del “nearshoring” (relocalización de empresas), que surgió con la pandemia de Covid-19.

“Hoy somos el tercer estado que más empresas ha recibido, después de Nuevo León y Coahuila”, indicó el dirigente. “Estos dos estados se encuentran cerca de la frontera norte, y con todo eso Yucatán ha recibido más empresas nuevas que otras entidades como Jalisco, el Estado de México y Ciudad de México”.

Alejandro Guerrero añadió que en 2022 el comercio bilateral entre México y Estados Unidos ascendió a unos 780,000 millones de dólares.

“Estamos cerca de llegar a lo que sería un millón de dólares. Si no tenemos la infraestructura suficiente, como serían las mejoras en el puerto de altura, lo vamos a lamentar, porque (esas inversiones) se van a ir a Chihuahua, a Nuevo León o a Coahuila. Perderíamos esa oportunidad”, recalcó.

“El ‘nearshoring’ es un momento que tenemos que aprovechar. Yo sé, porque soy consejero nacional de Index, que en el Norte ya se están acabando los parques industriales porque las empresas se están moviendo hacia allá. En Yucatán tenemos tierra, espacio y mano de obra, pero no la logística suficiente que nos daría la modernización del puerto de altura”.

”Ya camina” el puerto de altura en Progreso

Informes del gobierno federal revelan que la inversión aproximada en las obras del puerto de altura sería de 4,300 millones de pesos.

El material producto del dragado (piedra caliza) para aumentar la capacidad de las áreas de navegación sería depositado en un área de 40 hectáreas. En este espacio se crearía una plataforma para desarrollar terminales especializadas.

Días antes de la “mañanera” del lunes pasado, el gobernador Mauricio Vila y el almirante Jorge Tobilla, director de Asipona Progreso, se reunieron para hablar de aspectos del proyecto, según información que difundió el jefe del Ejecutivo en las redes sociales.