MÉRIDA, Yucatán.— El socorrista o paramédico, es más que un auxiliar de la medicina, requiere de una preparación constante y tiene en sus manos la responsabilidad de salvar vidas. En la Cruz Roja, los socorristas son un equipo humanitario que, a lo largo de los años, ha brindado su ayuda a muchas personas.
Durante una visita a las instalaciones de la Delegación de la Cruz Roja en Mérida, en la calle 68 entre 65 y 67 del centro de la ciudad, los paramédicos realizaban terapias en equipo, compartían las experiencia que vivieron durante el turno de trabajo que estaba por concluir. otros atendían una urgencia y otros alistan los equipos de trabajo.
El mes pasado, en el Día del Socorrista, se entregaron reconocimiento a los voluntarios y paramédicos destacados en la Cruz Roja delegación Yucatán. Durante la ceremonia, Fernando Estrada Novelo, coordinador estatal de Socorros, ofreció un mensaje en el que reconoció la importancia del servicio que prestan los socorristas a favor de la comunidad.
Comparten sus experiencia

El paramédico Ismael Medina, dijo que desde los 16 años comenzó como voluntariado de la Cruz Roja, porque deseaba ayudar a los demás. Para Ismael, el agradecimiento de las personas que ayuda resultan “palabras maravillosas”,
Por su parte, Gener Cuauhtémoc Casanova Medina, quien es abogado de profesión, desde hace un año también es paramédico voluntariado de la Cruz Roja de Mérida; para serlo, se preparó debidamente, tomó la carrera de técnico en Urgencias Médicas (TUM) en la Delegación Estatal de Yucatán ubicada en la colonia Vergel; posteriormente, tomó cursos de especialización para seguir avanzando en el desempeño de sus servicios.
Gener Casanova explica que, una de sus mayores motivaciones es querer salvar una vida; compartió que su primera emergencia fue atender a una persona de la tercera edad en el interior del mercado municipal; explica que al llegar atendieron al adulto mayor para que se recuperara; posteriormente, lo trasladaron a un hospital, sin embargo, tres días después el hombre había perdió la vida.




Gener explica que se sintió muy mal, porque había hecho “hasta lo imposible ese día para que el señor se recuperara”, sin embargo, sus condiciones de salud estaban muy comprometidas.
También sus conocimientos de Derecho lo ayudan en su servicio como paramédico, ya que, antes de atender a un paciente, es importante dar datos que servirán legalmente, como pedir la autorización de la persona para poder ser atendido, por ejemplo.
Los paramédicos de la Cruz Roja no pueden atender a las personas sin su autorización a menos que realmente sea una emergencia, en este caso sería una autorización intrínseca, explicó Gener.
Los paramédicos tienen que preguntar a los pacientes si desean ser trasladados en la ambulancia, si ellos deciden que no y que se encuentran ya mejor, entonces los paramédicos tienen que cerciorarse que realmente se encuentran en buen estado para poder regresar a casa, esto, en caso de que realmente no sea una urgencia.
Nidia Rossana Tziu Hernández, es Técnico en Urgencias Médicas avanzada y futura médica, con 26 años de edad y 9 de ellos dedicados a la Cruz Roja.




Una amiga la invitó a entrar a la Cruz Roja y brindar su apoyo en el área destinada a los niños y adolescentes.
Nidia apoya en actividades en comunidades y comisarias; también ha participado en rescates acuáticos a un nivel básico, auxiliando en rescates en piscinas o en el mar.
Nidia decidió estudiar la carrera de Técnico en Urgencias Médicas para brindar su ayuda como paramédica de la Cruz Roja, más adelante comenzó sus estudios de Medicina, que próximamente concluirá.
Nidia, Gener y su compañero Jaime Díaz, se alistan para atender una urgencia y notifica que van en camino. Al llegar al lugar se encuentran a una persona de la tercera edad que presuntamente sufrió un golpe de calor; en el lugar, personal de la Policía les informa sobre lo que ocurrió.
Mientras Nidia inicia el interrogatorio al paciente sobre si es alérgico, si tiene problemas de salud, problemas de presión y que síntomas tiene; Jaime acerca el equipo necesario y Gener revisa las funciones vitales. Los paramédicos confirmar que existen síntomas de golpe de calor. Tras recibir los primeros auxilios, el paciente reconoce que se encuentra mucho mejor.
Nidia llena los formularios sobre las acciones que realizaron mientras regresan a la estación de la Cruz Roja.




Pronto Nidia se trasladará a Durango y dejará la estación de la Cruz Roja en Mérida, y aprovecha la oportunidad para invitar a las personas que deseen sumarse a las labores de ayuda de la Cruz Roja para ponerse en contacto.
Nidia explica que hay muchas formas de ayudar a la Cruz Roja, como socorrista, atendiendo a los pacientes, respondiendo a las urgencias que se presentan todos los días, pero también se puede ayudar a través de donativos.
“Es hermoso cuando las personas que fueron atendidas por la Cruz Roja, visitan a los paramédicos, para agradecer su labor”, explica Nidia, agrega que, algunos compañeros le han comentado que de pronto se encuentran con alguna persona en la calle y los saludan con entusiasmo y les dicen: “¿No me recuerdas?, ¡tú me salvaste!”.
