María Teresa Mezquita Méndez, oradora huésped en la sesión solemne del Poder Legislativo para celebrar su bicentenario, dijo que la mayoría de los ciudadanos ignora quiénes son sus representantes en el Congreso del Estado.
Además, añadió, en los últimos dos siglos la constante parece ser “una disociación de la ciudadanía o del pueblos con las servidoras o servidores públicos”.
Lo que sí reconoció y destacó fue que sin menoscabo de otros logros, el Poder Legislativo ha ganado mucho al incorporar a la mujer en el grupo de representantes de una sociedad donde son ellas sus grandes protagonistas, aunque muchas veces hayan sido de manera anónima.
En su discurso consideró que los aniversarios deben servir para hacer reflexiones y en este caso dividió su exposición en tres rutas: la de la historia, la de la perspectiva de género en la prolongada lucha por la igualdad y la equidad, y la de la responsabilidad ciudadana.
Inició el recorrido histórico desde la proclamación de la Independencia, y la tensión entre Yucatán y el gobierno nacional durante más de 30 años, la Guerra de Castas y recordó que a lo largo de los años la sede del Poder Legislativo ha cambiado tres veces. En 1823 se inició en lo que hoy se conoce como “el Congresito”, en el Callejón del Congreso; en 1981 se pasó a donde actualmente se ubica el Palacio de la Música, en la 58 con 59, y de 2015 a la fecha en el Periférico.
“Hoy se cumplen 200 años de la primera vez que un grupo de representantes de la sociedad, servidores públicos del siglo XIX, integraron el primer Congreso Constituyente de Yucatán”, dijo. Destacó la importancia de la perspectiva de género en la lucha por la igualdad y la equidad, logrando incorporar a la mujer en el grupo de representantes de una sociedad.
Tras recordar la lucha de las mujeres a lo largo de estos años, citando a las primeras legisladoras como Elvia Carrillo Puerto en sus inicios y en los 70’s a Araceli Cab Cumi, la primera diputada rural, agregó que “hoy pareciera que esas épocas pasadas ya pasaron, pero la realidad es que estos cambios todavía están en proceso”.
“La gran representación con mayoría de mujeres que hay actualmente en esta legislatura es una muestra de ese avance, y debe ser también una exhortación para todas quienes tenemos el privilegio de la formación académica de ejercer la autoridad”, afirmó.
En cuanto a la disociación que existe entre las autoridades y la ciudadanía, afirmó que esto se ve porque sólo cuando hay episodios notables y se divulgan en los medios se enteran incluso del nombre de sus autoridades.
“Pero, por ejemplo, en el Congreso cuando esto ocurre después de una resolución tomada respecto al proyecto presentado y se dice quiénes votaron a favor o en contra, esto ya es además agua pasada, cuando ya no tiene caso”.
Preguntó: “¿Qué sentido tiene, si no el reflexionar sobre las autoridades, la cultura cívica, política, la responsabilidad de ejercer una mirada crítica y al mismo tiempo con sentido común?”.— David Domínguez
