El mal tiempo y la amenaza de ciclones tropicales en el Océano Atlántico en estos momentos nos hace recordar que Yucatán tiene una amplia red de refugios temporales seguros para la protección de la población vulnerable ante estos fenómenos meteorológicos.

Son 1,223 refugios anticiclónicos dispersados estratégicamente en el territorio yucateco que están disponibles todo el año, pero solo abren y reciben a la gente cuando las autoridades estatales y federales lo ordenan ante la amenaza de algún fenómeno. Además, no se abren todos en forma simultánea, sino solamente donde hay una emergencia.

Generalmente los refugios se preparan para recibir a la gente damnificada cuando la alerta de ciclón es amarilla, es decir, cuando es peligro moderado, y también se activan los protocolos de emergencia y la flota de 1,200 autobuses y vehículos del transporte público que participan en el desalojo de personas de zonas de peligro a los refugios temporales.

Los refugios pueden permanecer abiertos unas horas, un día, tres días o cinco días o dependiendo de la gravedad de la afectación de la comunidad, de las viviendas, de los servicios públicos y carreteras. Después de la emergencia, los refugios utilizados regresan a las actividades normales que tienen como edificios públicos.

El director general de Protección Civil del Estado, Enrique Alcocer Basto, informó que de los 1,223 albergues, 1,178 son refugios temporales municipales y 45 estatales. En Mérida son 78 refugios municipales y 2 estatales y pueden recibir habitantes de los puertos de Celestún, Sisal y Progreso por el tiempo que dure la emergencia.

“El Ejército Mexicano tiene establecido en su protocolo de auxilio a la población 72 horas en los refugios temporales”, dijo el director Alcocer Basto. “Cuando es necesario que permanezca más tiempo la gente, se toman acuerdos porque hay buena coordinación entre autoridades, gobierno estatal y las fuerzas armadas”.

Operación para salvar vidas en Yucatán

Durante la temporada de huracanes la administración y operación de los refugios temporales la realizan los ayuntamientos cuando son municipales, y el gobierno de Yucatán cuando son estatales, señala el director general de Protección Civil del Estado (Procivy), Enrique Alcocer Basto.

Sin embargo, precisó, cuando un fenómeno impacta una zona donde están los refugios municipales la administración la realizan conjuntamente el gobierno estatal y las Fuerzas Armadas, especialmente Ejército, Marina y Guardia Nacional.

“La gente puede llegar por sus propios medios a los refugios municipales. Normalmente los desalojos de la población son por la vulnerabilidad de las viviendas y se activa el refugio más cercano a la población para que tenga fácil acceso”.

“Las excepciones son los puertos de El Cuyo, San Felipe, Río Lagartos, Telchac Puerto, Santa Clara, San Crisanto, Chabihau, Uaymitún, Sisal y Celestún, donde el operativo de desalojo incluye el servicio de camiones urbanos para el traslado a los refugios cercanos”.

Según explicó, Procivy tiene un acuerdo con el Instituto de Movilidad para que ponga a disposición alrededor de 1,200 camiones urbanos con sus respectivos choferes para que trasladen a las personas afectadas por el ciclón a los refugios temporales anticiclónicos.

Aunque precisó que esta operación y movilización dependen de la intensidad del meteoro y lo determine el consejo de Protección Civil.

Generalmente cuando hay alguna amenaza o un mal tiempo fuerte que causa peligro se dispone un área de seguridad en la misma localidad hasta que los expertos meteorólogos definan las características y trayectoria del ciclón.

“Los refugios temporales son coordinados por personal de Protección Civil. Brindan servicios de estancia, alimentación, higiene, servicios sanitarios, servicios médicos, atención psicológica y vigilancia de seguridad durante la emergencia”, informó el titular de Procivy.

“Hay un comité de refugios temporales formado por personal del Ejército, Marina, Guardia Nacional, Segey, Secretaría de Salud, DIF y Protección Civil, quienes somos los que vemos este tema”.

“Mediante este comité se revisan los refugios en cada inicio de temporada de huracanes, vemos si tienen agua potable, las condiciones físicas del edificio, si tiene planta de emergencia, si están bien las puertas, ventanas, cristales, es un trabajo integral que realiza un equipo interinstitucional”.

Los refugios temporales, dependiendo de su tamaño, reciben de 20 a 700 personas, pero varían de acuerdo con la localidad y el número de personas que van a desalojar. Por ejemplo, en Mérida la Segey tiene como refugio el complejo educativo “Carlos Carrillo Vega”, donde hay cuatro escuelas con ventanas y puertas anticiclónicas.

En el fraccionamiento Juan Pablo II también hay otro complejo de escuelas habilitados como refugios y un refugio emblemático en el centro de la ciudad es el Colegio San Agustín.

Sin embargo, no porque existan estos complejos se abren todas las escuelas para la gente, se abren de acuerdo con el número de personas que necesitan refugio.

Gastos por refugios en Yucatán

Alcocer Basto recordó que durante la temporada de ciclones de 2020 se retiró a unas 10,000 personas en todo el Estado, pero el mayor desalojo fue durante el huracán “Isidoro”, cuando los refugios temporales tuvieron a 14,000 personas.

Los gastos que generan la red de refugios temporales son principalmente por compra de combustible para los operativos de desalojo y traslado a los refugios.

La inversión puede llegar hasta $500,000 en la compra de combustible y otros $300,000 en los alimentos.

El primer apoyo alimentario que reciben los inquilinos de los refugios son tortas, agua purificada, cereales, galletas y carnes frías. Luego se instalan cocinas itinerantes para preparación de alimentos calientes que también abastece el sistema DIF.

Para cubrir los gastos de operación se establece el Comité Estatal de Emergencia, se destina un fondo de contingencia que al día de hoy tiene recursos disponibles por $14.375,125.83, según el saldo de último corte.

El dinero está en un fideicomiso y generalmente es suficiente para cubrir los gastos de cada temporada huracanes, en cuanto a la operación de la red de refugios temporales.

Adicionalmente, los damnificados reciben ayuda humanitaria del gobierno federal y de la sociedad civil, pero la operación de los refugios está a cargo del gobierno estatal y los ayuntamientos.

Los refugios generalmente son escuelas públicas con edificio seguro, edificios de centros deportivos, culturales, locales de comisarías, palacios municipales y bibliotecas.

Son inmuebles que se utilizan cotidianamente para actividades normales y se habilitan únicamente en el momento necesario de la emergencia ocasionada por un ciclón, un mal tiempo fuerte o por una inundación extrema.

Para hacer más efectivo el trabajo preventivo y de las redes de refugios temporales, Procivy tiene bases regionales en Tizimín, Valladolid, Motul, Tekax y Mérida.

Por instrucciones del gobernador Mauricio Vila Dosal, en temporada de huracanes tiene comisionados a funcionarios estatales como responsables en cada municipio para que auxilie a los ayuntamientos y sea el enlace directo con él para una atención más efectiva.

Además, el trabajo interinstitucional está a cargo de 50 dependencias para que la atención sea integral en caso necesario.

Hoy el gobierno federal lleva un control y registro de los refugios temporales en temporada de huracanes, están georeferenciados y la lista completa con ubicación está disponible en la página preparados.gob.mx.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.