Vecinos de la colonia Esperanza, en especial los que viven en la calle 57 con 24, se dijeron cansados de los constantes accidentes vehiculares porque actualmente son más peligrosos no solo para los conductores, sino para los niños y adultos mayores que pasan por esa zona.

En 2020 ocurrió un choque similar al que ocurrió anteayer sábado. Desde aquel año los vecinos han pedido apoyo para la construcción de topes con los cuales los automovilistas bajen su velocidad, así como visibilizar mejor los letreros de Alto que hay en las esquinas.

Mientras se entrevistaba a vecinos pasaron dos automóviles que casi chocan.

“¿Ya vio? Pasan muy rápido y frenan de golpe, pero algunos no alcanzan a frenar”, dijeron a la reportera del Diario ayer.

También, comentaron, casi atropellan a personas y, aunque no han sido casos graves, no quieren esperar a que pase alguna desgracia.

“Los fines de semana (el tránsito ahí) es un poco tranquilo, pero entre semana es un caos, tenemos que mirar por todos lados para cruzar la calle, tampoco podemos salir a tomar el fresco por las tardes, por miedo a que un automóvil choque cerca”, refirió María S.

Ella es una de tantos vecinos que han atestiguado accidentes en esa calle.

“Llevamos firmas, etiquetamos en las redes sociales a las respectivas autoridades, pero nadie ha contestado”.

Los accidentes varían durante el transcurso del día, sobre todo al mediodía, los vehículos pasan a velocidades más de 60 kilómetros por hora y algunos ni siquiera hacen el alto para verificar que no vengan carros del lado contrario.

El reglamento de tránsito estipula 30 kph en el centro de Mérida y colonias.

“Ayer (sábado) que pasó el accidente me asusté bastante, sobre todo por mi madre e hijos que pasan por ahí, temí por ellos porque, aunque uno no lo crea, uno puede terminar prensado en esta calle, hace rato igual se subió un coche por esta esquina, desde que pasó eso no dejo que nadie salga a tomar el fresco como antes”, comentó Gabriela O.— Sofía Vital