No somos piñata de nadie, no somos políticos, nosotros simple y sencillamente ejercemos el derecho al trabajo y a la comida, indicó ayer Jaime Manrique Manzanero, presidente del Frente Amplio de Comerciantes Fijos, Semifijos, Ambulantes, Periferias y Anexos La Concordia.
Los comerciantes realizaron una reunión informativa ante integrantes del gremio, en la explanada entre el antiguo Portal de Granos y el Museo de la Ciudad.
En ella fijaron su postura ante recientes reubicaciones municipales, en las que se pretendió desalojar a vendedores que habían sido reubicados anteriormente en la periferia de la ciudad y en el Centro Histórico.
El dirigente detalló que entre 30 y 40 de sus agremiados fueron reubicados o retirados.
“Queremos reafirmar el acuerdo que tenemos con el Ayuntamiento y hacer que se cumpla. No estamos por gusto, estamos en espera que se hagan nuestros espacios en el mercado municipal”, refirió.
Además, indicó que el beneficio que buscan es un paso a la normalidad, a la legalidad con una tarifa justa y que se les acepte como comerciantes, no como ambulantes.
Manrique Manzanero explicó que el acuerdo se estableció con la presente administración (municipal), en todas las anteriores han tenido la sensibilidad de entender que es una necesidad y son familias completas que dependen de la vía pública.
También subrayó que están abiertos al diálogo. “No se puede hablar de orden, ignorando acuerdos previos, no se puede pedir confianza si se rompe la palabra”.
El dirigente expuso que la economía informal no es problema de Yucatán, sino que es parte de su solución.
“Eso no lo digo yo, lo dicen esos números del gobierno federal. Aquí no hay delincuentes, no hay gente que viva del desorden. Madres solteras, padres de familia, jóvenes no encontraron empleo formal, adultos mayores que ya no contratan en ningún lado. Aquí hay personas que se inventaron en el trabajo porque el sistema no se los ofreció.
“Nos reinventamos porque en ningún lado el sistema nos dio protección y trabajo. Trabajamos por nuestra cuenta. Es digno lo que hacemos nosotros en la calle, somos comerciantes, no ambulantes. Aquí hay trabajo, no delincuencia”.
La Concordia se integra por 1,650 personas.
Esta reunión no es para provocar ni confrontar, es para organizar y decir “aquí estamos y merecemos respeto”, recalcó.
Asimismo, planteó que la informalidad no es destino final, es una etapa de sus vidas porque sus hijos van a la escuela y no serán informales, pues nadie es informal por gusto.
Cuando ellos tengan su carrera, cuando ellos puedan valerse por sí solos, en ese momento se acaba nuestra informalidad, dijo.
Según expuso, la formalidad no debe llegar como castigo, debe ser como una medida justa, en una balanza justa, “qué vendes, cuánto es tu capital y eso es lo que vas a contribuir con el Ayuntamiento, no puede ser una sola medida, nadie es lo mismo, todos trabajamos distintas cosas”.
La formalidad se construye con diálogo, subrayó, no con desalojos y que “cuanta leña hay en el dulce” posiblemente lo sepan las autoridades, pero no las cámaras.—CLAUDIA SIERRA MEDINA
