TZUCACAB.— En un hecho inédito, anteanoche (sábado) 50 quinceañeras de varios municipios participaron en una misa en la parroquia de San Francisco Javier acompañados del alcalde de Mérida, Renán Barrera Concha, fungiendo como padrino.
A la celebración religiosa asistió el alcalde de esta villa, Freddy Carrillo Blanco, junto con su esposa Ana Nashely Sosa Ramírez.
Desde las siete de la noche quinceañeras de Chacsinkín, Tixméhuac, Tahdziú, Peto y este municipio anfitrión hicieron fila en la entrada de la parroquia de San Francisco Javier acompañadas de Barrera Concha, y su esposa, Diana Castillo Laviada.
Durante la celebración el sacerdote Juan Carlos Pat Itzá dijo que en esta edad las jóvenes tienen la misión de la obediencia y la responsabilidad. También pidió bendiciones y un agradecimiento para el padrino Barrera Concha.
“Tenemos que cuidar nuestras vidas y corazones para que den buenos frutos, hoy celebramos a estas quinceañeras, hoy serán las uvas buenas en su vida, su corazón y su familia”.
“Cuando llegan a los quince años algo que siempre fastidia es lo que dicen los padres; cuando tienes 13, 14, 15 años siempre molesta lo que dicen tus papás”.
“¿Cuáles son los frutos? Que crezcan en la obediencia y en la responsabilidad, es sencillo, pero a la vez es fuerte”, expuso.
“¿Que implica la obediencia? Cuando los papás te dan una indicación tienes que hacerla: limpiar tu cuarto, lavar la ropa, hacer la tarea… eso es la obediencia y la responsabilidad”.
Al finalizar la misa se trasladaron a los domos dobles del parque principal, donde las cumpleañeras se tomaron fotografías, bailaron su vals y se ofreció un convivio.— MARTÍN CHAC BACAB
En sus propias palabras Juan Carlos Pat Itzá, sacerdote de Tzucacab
“Hay padres que han escuchado decir: ‘cuando crecimos, sufrimos y quiero que mis hijos no sufran’, pero no es el camino bueno querer resolverle la vida al chamaco, después muchas veces las cosas no salen como piensas”.
“Hay que enseñarles su responsabilidad, también el amor de papá y mamá”.
