Este miércoles, a las 10 de la mañana, personal de revisión de equipaje documentado en el aeropuerto de Mérida alertó por la “detección de un posible explosivo en una maleta” recibida por la aerolínea Aerocontinente.
Sin embargo, se trató de un simulacro de amenaza de bomba a escala real, a fin de poner en práctica todos los procedimientos a seguir en caso de encontrarse en una situación de ese tipo.
Simulacro de amenaza de bomba en el aeropuerto de Mérida
De acuerdo con un comunicado, el simulacro forma parte de los ejercicios de entrenamiento y revisión de procedimientos que dicta el plan nacional de seguridad para aeropuertos.
Asimismo, como parte de las medidas de seguridad se integró el Centro de Operación de la Emergencia (COE), liderado por el administrador del aeropuerto, Lic. Óscar Carrillo Maldonado; el Mayor José Ignacio Carrera Rivera, comandante de Mérida por la Agencia de Aviación Civil, y el jefe de destacamento de la Guardia Nacional, José Alberto Dorantes.
También con María Cristina Méndez Alvarado, gerente regional Seneam, y Mayor de Zapadores Conrrado Varona Pacheco, jefe de la sección de instrucción del 7º batallón de ingenieros de combate de la Sedena, quienes supervisaron la atención inmediata de todos los procedimientos conforme a las normas internacionales en la materia.
Medidas por presunta “bomba” en el aeropuerto de Mérida
En el ejercicio, todas las oficinas aledañas a la zona de equipaje documentado realizaron el desalojo de su personal, mientras el equipaje sospechoso fue retirado por personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, que se encargó de su traslado a zona segura para su desactivación por medio de la unidad especializada para el manejo de explosivos.
Para ello se cerró la pista 18-36 mediante NOTAM. Posterior a una revisión minuciosa de todo el edificio y una vez confirmada la desactivación del “artefacto explosivo”, se concluyó el simulacro a escala real retornando todos a sus puestos.
Durante el simulacro a escala real, no se afectaron las operaciones de la terminal aérea y se contó con la participación de más de 50 miembros de la comunidad aeroportuaria, entre aerolíneas, prestadores de servicios y autoridades.



