A la fecha no se ha encontrado ningún material que pueda sustituir al cemento, de ahí que la industria del ramo en el país sea una de las más importantes no sólo a nivel económico, sino por el aporte que hace para que se puedan construir viviendas, hospitales y aeropuertos, manifiesta José María Barroso Ramírez, presidente de la Cámara Nacional del Cemento (Canacem).
“La industria cementera es complicada, ofrece muchos retos y actividad social. Producir cemento y comerciarlo lleva a construir un país más sólido”, dice el dirigente.
Yucateco de nacimiento, Barroso Ramírez asumió el cargo apenas el 6 de marzo en el marco de la asamblea de la Canacem. Permanecerá al frente de la Cámara por un período de un año.
Resalta que la industria cementera representa una de las principales industrias del país.
Aunque se sigue investigando, agrega, no se ha encontrado ningún otro material que pueda sustituir al cemento. El acero se usa en algunas obras y hay un sustituto para cuando se colocan paredes livianas, pero la carga y la estructura se hace con cemento y concreto, algo que lo vuelve un material indispensable.
Como Cámara, y al encabezar también la dirección general de Cementos Moctezuma, afirma que son una industria que va a la vanguardia y usan tecnología de primer nivel, por lo que uno de sus objetivos prioritarios al frente de la Canacem es la sostenibilidad.
En esta industria, enfatiza, desde hace muchos años han estado desarrollando equipos anticontaminantes para ir reduciendo las emisiones de CO2 y otras sustancias que dañan el ambiente.
Como asociación y a nivel global, manifiesta que la industria del cemento y el concreto contempla para 2030 abatir las emisiones contaminantes y consumir 30% menos de combustible. Además, para 2050 hay un compromiso de que las emisiones netas sean de cero con el uso de combustibles alternos.
Barroso Ramírez asegura que la industria cementera es la mejor aliada de la sociedad, ya que cuentan con hornos que queman los desechos industriales peligrosos de los hospitales y los convierten en combustible alterno, que ayuda a dejar de usar los fósiles, de manera que se ayuda a la conservación del planeta.
“La sostenibilidad no termina en la industria. Hay un compromiso social de participar con las autoridades y la sociedad, porque el ser humano contamina en todo: al usar un vehículo, ropa y por ello es un tema importante en el que hay un compromiso de bajar la temperatura del planeta 1.5 grados para evitar situaciones complicadas”, indica.
Puntualiza que el nivel del mar sigue subiendo y es un tema crítico en el que hay que poner mucha atención, y en ese sentido la industria que hoy encabeza está a la vanguardia en colaboración con la sociedad y las autoridades correspondientes.
Recuerda que la industria cementera tiene un compromiso ambiental, por lo que no deforestan como algunos dicen. Afirma que reforestan como respuesta a las acciones que realizan.
Además, añade, son una industria que genera numerosos empleos directos e indirectos, pues albañiles, carpinteros, aluminieros, ingenieros, arquitectos, entre otros, trabajan alrededor de este sector, que es relevante para el país y es un motor económico.
Reitera que tienen un compromiso con el medio ambiente y la seguridad, lo cual no termina en la fábrica, sino que se extiende a los más de seis mil transportistas que recorren el país, de quienes están pendientes y monitorean de manera satelital, cuidan su forma de conducir y si llegan a exceder la velocidad permitida incluso pueden detener el vehículo a distancia hasta que llegue al lugar una persona a supervisar.
Barroso Ramírez, egresado del Instituto Tecnológico de Mérida, donde cursó la carrera de ingeniero industrial, siente que Yucatán y el sureste tienen muchas posibilidades en la industria.— Iris Ceballos Alvarado
InversionesYucatán y el sureste
El “nearshoring” es una oportunidad para México y el Sureste, según la Canacem.
Voltear a la Península
José María Barroso Ramírez, presidente de la Cámara Nacional del Cemento (Canacem), señala que la mayoría de la inversión va al centro y norte del país, pero sabe que en Yucatán se está haciendo un esfuerzo por parte de las autoridades y “hay que voltear a la Península”.
Ubicación
“Yucatán tiene una localización estratégica, buenos niveles de mano de obra y gente capacitada”, considera el directivo.
Trayectoria
Barroso Ramírez tiene 40 años trabajando en la industria cementera, en la que ha asumido responsabilidades en México y el extranjero. En Yucatán laboró en la planta de Cementos Maya y trabajó 30 años en Cemex en distintos lugares.
