“Es importante que los ciudadanos nos involucremos para denunciar los casos de maltrato y crueldad animal”, indicó Joana Briceño Ascencio, directora del Centro Estatal de Prevención del Delito y Participación Ciudadana de Yucatán (Cepredey).
La funcionaria participó ayer en el primer Foro Estatal de Prevención del Maltrato Animal con la conferencia “Crueldad animal, el reflejo de la violencia social”, que impartió en la sala de usos múltiples del Gran Museo del Mundo Maya.
Ante activistas, policías, encargados de fundaciones y asociaciones pro animal, personal del sector salud y público en general interesado en erradicar la violencia contra los animales, Joana Briceño expuso que, de acuerdo con datos del Inegi, actualmente Yucatán está en el tercer lugar nacional en “faltas cívicas relacionadas con maltrato animal”.
Síntoma de algo peor
Y aseguró que las agresiones a los animales constituyen “un factor detonante de otras formas de violencia” en el interior del hogar.
“Si estamos viendo casos de maltrato animal en una casa, por ejemplo que todo el tiempo están maltratando a los perritos, es probable que ahí estén sucediendo otras cosas”, dijo.
“Como ciudadanía y vecinos es importante que nos involucremos desde la responsabilidad para denunciar y observar qué pasa en esos hogares, para cambiar una realidad que duele”.
Subrayó que inculcar buenas prácticas en la infancia es importante, de modo que “hay que mostrarles el cuidado de los animalitos desde temprana edad” para que los “miren con ojos de empatía y de ternura”.
“Buscamos que los niños puedan seguir experimentando el cariño y las ganas de abrazarlos, que desde casa se les enseñe que no se les debe jalar la colita o hacerles maldades, porque los animalitos se pueden irritar o enfermar. Hay que enseñarles los cuidados y a amar a un animal”, añadió la funcionaria.
Briceño Ascencio indicó que entre los casos más comunes de violencia animal están el abandono y el maltrato, visto no desde la crueldad, sino de falta de educación, tolerancia, procesos reversibles que tienen que ver con la sensibilidad, con darles una vida digna.
Como medidas preventivas dijo que se debe trabajar en la concienciación no sólo en las familias, sino también hacia el interior de los servicios públicos municipales y estatales: “Sensibilizar a la ciudadanía y el servicio público”.
Y para finalizar, indicó que “necesitamos dejar de normalizar la violencia en todas sus formas, no generar más ciclos de violencia, si no nunca se va a poder cambiar”.

Con todo respeto me dirijo a tantas personas involucradas en evitar todo maltrato animal, quisiera preguntarles, que a nosotros los ciudadanos que tenemos que soportar los intensos y fastidiosos ladridos durante las 24 horas??