Registros rotos o sin tapa dificultan el camino de peatones en calles del Centro Histórico
Registros rotos o sin tapa dificultan el camino de peatones en calles del Centro Histórico

Peatones que recorren el Centro Histórico se enfrentan a obstáculos que incluso representan riesgos.

Banquetas rotas, cables expuestos y registros sin tapa son algunos de los obstáculos que se deben evitar para evitar accidentes.

En la zona de trabajos del Centro Histórico hay zonas que no están señalizadas; se debería restringir el paso, pero afectaría el movimiento comercial y afluencia de turistas

Con las lluvias estos problemas incrementan, ya que en algunos puntos los charcos impiden ver los daños en las banquetas.

La señora María Castillo Flota indicó que esta situación es un peligro.

“Nos podemos caer, varias personas ya se han caído”, lamentó.

Peligro diario para peatones

Las aceras del centro meridano se han convertido en un peligro para cientos de peatones que a diario caminan por sus calles.

A diario, cientos de ciudadanos tienen que sortear en donde pisan para no sufrir un accidente. Adicional al mal estado de muchas banquetas, se agrega el peligro que representa para ellos tener que bajarse a la calle debido a lo angosto que son algunas de éstas.

Aunado a lo anterior, la presencia de los vendedores ambulantes, postes en medio de las banquetas y los paraderos de transporte público que entre el ascenso y descenso hacen complicado el tránsito por las banquetas, el problema se complica aún más.

Al respecto, algunos ciudadanos dieron sus opiniones sobre esa problemática.

María Castillo Flota, ama de casa que se encontraba de compras en el Centro con su nieta, comentó que “es un peligro, nos podemos caer, varias personas ya se han caído, se les atora el pie, las calles del resto del Centro tienen mucho deterioro, muchos agujeros y si llueve es peor porque uno ve por donde camina por estar corriendo para resguardarse de la lluvia”.

Según dijo, el estado de las calles representan un peligro tanto para ella como parar las personas de la tercera edad.

Por su parte Olga Medina Cánula, trabajadora de una tienda del Centro, ha sido testigo de los peatones que se pasan a caer, incluso que de los camiones rompan las aceras con sus llantas.

Sobre este punto dijo que esto es un peligro para los peatones.

Pilar Dzul Chan, trabajadora doméstica, relató algunos de los riesgos que vive ella cuando espera su transporte en una acerca chica.

“El problema de los paraderos de las demás zonas del Centro es que están en calles y aceras angostas, tenemos que buscar donde ponernos y luego correr para tomar el camión, cuando llueve igual se inunda y no se ve donde se pisa, además de que hay un poste en medio de la escarpa”, comentó.

María del Sol Pool Chan, quien segundos antes de ser entrevistada se pasó a caer, dijo que algunas aceras son un peligro porque no están parejas y son muy angostas.

“Está muy chica, muchas así están, no se puede caminar a gusto, me pase a caer hace rato, se me fue la chancla en que me bajé para poder cruzar y como la escarpa está dispareja, me iba a lastimar la espalda, deberían las autoridades ver todo el Centro y repararlo”, expresó.

También la joven Noemí Cánula Mucuy dijo “tenemos que bajarnos a veces por que no damos en la banqueta a al caminar, vienen familias con niños y con sus piecitos se pasan a tropezar porque no están bien las calles”.

Además esperar camiones en aceras donde no hay espacio para la fila y la gente que camina también es riesgoso, en que pasan en los carros y camiones nos pueden atropellar”, manifestó.

Claudia Pacheco Pool mencionó que los huecos son un peligro.

No hay el cuidado por las autoridades en las calles, están muy cortas, hay muchos agujeros con cables y uno se traba ahí, es riesgoso, las aceras no están aptas para los peatones”, indicó.

Calles como la 65 con 58, 58 con 67, 69 con 68, 75 entre 56 y 58; así como la 56 entre 71 y 73 son algunas de las arterias donde son evidentes los problemas en los espacios para peatones.