Luego de que se diera a conocer que el retiro de varios de los árboles de la Plaza Grande se debió a que estaban enfermos y que a los pocos días se plantaran ejemplares más jóvenes surgió el temor de que las plantas se estuvieran muriendo.
Gente que a diario pasa por el lugar comentó al Diario que se estaban secado.
En un recorrido por las inmediaciones de la Plaza Grande, en donde se han intensificado los trabajos de remodelación, se vio que algunos de los nuevos ejemplares tenían hojas secas.
Al respecto, en un comunicado la arquitecta y encargada del proyecto de paisaje de la Plaza Grande, Andrea Ledezma, señaló que luego del trasplante de los árboles jóvenes el 12 de julio pasado algunas especies sufren de estrés, lo que puede suscitar la pérdida parcial o total de follaje, “lo cual es totalmente normal”.
Los árboles que se informó fueron plantados en la Plaza Grande son ceiba, maculís amarillo y rosado, ramón, balché, pimienta, jicarito y roble, entre otros.
El caso de los árboles secos no ha sido exclusivo del primer cuadro de la ciudad, pues en el parque de Itzimná también se ha visto esta situación; sin embargo, las recientes lluvias han ayudado a que reverdezcan.— Ilse Noh Canché


