Cortar, tallar la madera, darle formas distintas para crear artículos utilitarios o decorativos es parte inherente de la vida de Luis Guillermo Pisté Chi, quien ha dedicado su vida a la creación de artesanías en madera.
Luis Guillermo es uno de los más de 100 artesanos que participaron en la Feria Tunich en Dzityá, que finalizó ayer domingo.
Él, cuenta, representa tal vez a la quinta generación de su familia con este oficio porque, hasta donde sabe, su padre, su abuelo, su bisabuelo y su tatarabuelo también trabajaban la madera. Ahora su hijo también ha aprendido el oficio, por lo que la tradición sigue en la familia.
Pisté Chi lleva más de 45 años como artesano, tiempo en el que ha tallado infinidad de piezas de todos los tamaños.
Años atrás, recuerda, lo más común era tallar los batidores de chocolate y los “chileros”, que es donde se tamula el chile, pero esto cambió en la década de los 70 cuando se comenzó a usar el torno eléctrico y se pudo trabajar de manera más rápida en piezas más complejas y modelos diferentes.
Conocedor de la historia del pueblo de Dziytá, cuenta que en 1880 los pobladores comenzaron a trabajar la talla de piedra y madera. En ese entonces era común que los artesanos trabajaran los dos materiales.
No sabe por qué alrededor de la década de los 70 hubo una separación: algunos artesanos se quedaron trabajando la madre y otros la piedra, de tal forma que en la actualidad no hay artesanos que trabajen los dos materiales, sino que se especializan en uno de éstos.
La familia de Pisté Chi siguió trabajando la madera, un arte que él disfruta y que ha visto evolucionar.
El artesano señala que con el uso del torno eléctrico comenzaron a surgir infinidad de modelos y piezas nuevas, más elaboradas.
Los diseños varían tanto como la imaginación y habilidad de cada artesano.
En la Feria Tunich de este año él está presentando unas piezas nuevas, cuya innovación es que cuentan con incrustaciones de plata.
Asimismo, revela que Carolina Cárdenas, empresaria del ramo restaurantero y turístico, quien fuera Secretaria de Turismo del Estado años atrás, le pidió que hiciera una pieza de madera a la que se pudiera añadir un detalle con plata.
La ex funcionaria se ocupa como pasatiempo en la joyería de plata, y se le ocurrió que se vería muy bien en la madera.
Fue así que aprovechando ciertos defectos en la madera con la que se elaboraron algunas piezas se le dio un valor especial al ponerle un detalle de plata.
Algunas vasijas que tienen pequeños roturas en la superficie o en la boca de la pieza, por ejemplo, fueron dotadas con espirales de plata que se fusionaron a la pieza, dándole un nuevo valor.
Vasijas con brocados, talladas, con incrustaciones de madera de una variedad oscura, grandes platos decorativos —tanto redondos como planos con la veta natural de la madera— o tallados en forma de hoja, recipientes para contener productos como sal y azúcar son parte de las piezas que Piste Chi elabora y tiene a la venta.
Sobre las maderas que usa, comparte que son guayacán, cedro, ciricote, jabín, tzalam y pich, este último conocido como madera de parota en otras partes del país.
Elaborar una pieza puede llevarle varios meses o incluso más de un año, pues hay que secar la madera durante varios meses para ver que no tenga cuarteaduras, cuenta.
Las piezas se tallan y se dejan secar, cuando han pasado varios meses y se ve que no se cuarteó terminan los detalles y la ponen a la venta, ya con la garantía de que la pieza no se deteriora.
Maderas como la de cedro pueden tardar hasta un año en secar, pero el artesano dice que es muy durable e incluso estando en la intemperie puede durar 40 años y no se pudre.
Es dependiendo de la pieza que quiera hacer la decisión de usar una u otra madera, por las características de dureza que puedan tener.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
Artesano Piezas
Desde hace más de 45 años Luis Pisté Chi, originario de Dzityá, trabaja la madera como parte de una tradición familiar.
Propuesta
El artesano señala que él junto con Secundino Chi, actual presidente de la agrupación de artesanos de Dzityá, y René Catzín promovieron la creación de la Feria Tunich, una propuesta que presentaron en 2002 a la entonces alcaldesa, Ana Rosa Payán Cervera.
Impulsor
Luis Guillermo Pisté no sólo es un veterano artesano, cuyo trabajo sigue destacando, sino uno de los fundadores de una de las ferias artesanales más importantes del municipio, que cada año atrae a miles de visitantes.
