Agustín Parra, proveedor oficial del Vaticano, llegó a Mérida para instalar dos esculturas, ¿cuáles son y dónde estarán las piezas del famoso ebanista mexicano?
Mérida, Yucatán.— Con gran habilidad, pero sobre todo, poniendo el corazón en el tallado de cada pieza, es como Agustín Parra se ha convertido en uno de los escultores, pintores y ebanistas más destacados de México, cuyo trabajo está presente en varios países del mundo, y en un sitio muy especial, visitado por miles de personas cada año, el Vaticano.
Nacido en Tepic, Nayarit, pero crecido en Guadalajara, a donde emigró desde los 12 años, Agustín Parra, se convirtió en proveedor oficial del Vaticano en el año de 1998, y desde entonces ha hecho muchos trabajos para la Iglesia católica, y ha servido y conocido a tres pontífices: Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora, al Papa Francisco.

Instalan en Mérida dos piezas de Agustín Parra, proveedor oficial del Vaticano
Dos nacimientos de tamaño real realizados por el artista mexicano son parte del trabajo que ha hecho para el Vaticano.
Uno se encuentra en el Palacio Apostólico y otro en la Basílica de San Juan.
Pero actualmente se encuentra elaborando un tercer nacimiento de tamaño real que le fue solicitado por el Papa Francisco, y que se instalará en la Basílica de San Pedro en el mes de diciembre.

El arte sacro bajo el tallado y acabados que Agustín Parra le da a cada pieza que concluye en su taller en Zapopan, se convierte en una pieza única y con un toque celestial, así lo reflejan las obras que parecen tener un brillo especial.

¿Cuáles son las piezas del escultor Agustín Parra que se instalaron en Mérida, Yucatán?
Yucatán tendrá un par de piezas talladas por el afamado artista, pues fieles de la iglesia de Nuestra Señora del Líbano le encargaron una cruz con la imagen de Cristo crucificado y la imagen de San Chárbel, esto como parte de la remodelación integral que están haciendo al templo.
Las dos obras ya se encuentran en suelo yucateco, y la del Cristo crucificado fue instalada ayer en la parte central del altar.

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Se trata de una cruz de madera tallada de 4 metros, sobre la cual se encuentra la figura de Cristo, tallada a detalle de 3.80 metros.

La escultura tallada en madera de cedro luce monumental, y pronto será dada a conocer a la comunidad, una vez que culminen los trabajos de remodelación que se hacen en el lugar, al igual que la escultura de San Chárbel, de 1.38 m.
Cristo crucificado de Agustín Parra con lesión en el dedo de una mano
Agustín Parra llegó a Mérida para hacer entrega de las piezas y supervisar la instalación del Cristo crucificado, que sufrió una pequeña lesión en un dedo de la mano, de manera que ayer mismo el artista procedería a subsanar el daño.

En plática con el Diario, contó sobre parte de su trabajo a lo largo de los 54 años que ya lleva como escultor, pintor, dibujante, retablista y ebanista.
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Su padre era también pintor, escultor y retablista, pero falleció cuando él tenía 7 años.

Recuerda que vio como aquellas piezas que su padre había tallado fueron desapareciendo de casa al ser vendidas, y en su mente de niño pensó que él algún día haría un trabajo como ese.
Así empezó Agustín parra su labor como escultor, pintor y ebanista
Su interés por el arte era tal, que desde los 10 años se avocó a trabajar en esto, aprendiendo de manera autodidacta.
Comparte que acudía a los talleres de algunos de los amigos de su papá para ayudarles a limpiar los talleres, y aunque no le enseñaban, él de sólo verlos aprendió muchas cosas.

A su corta edad hacía dibujos religiosos que le compraban las imprentas para hacer tarjetas navideñas.
Paulatinamente su trabajo comenzó a ser reconocido, y un día recibió la visita de la Embajada de la Nunciatura Apostólica en una tienda que tenía en la Ciudad de México. Era el año de 1998.

Él no estaba en el sitio, pero fueron a verlo a Guadalajara y lo nombraron como proveedor oficial del Vaticano.
Recuerda que en 1999 para la cuarta visita a México de Juan Pablo II, él tuvo a su cargo toda la escenografía que se instaló en el altar del Estadio Azteca para el encuentro que sostuvo con jóvenes.

Elaboró tanto la sede en la que se sentó el Papa, como las de los cardenales, acólitos, y también la del presidente Ernesto Zedillo, quien tuvo un encuentro con el Pontífice.
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En la quinta y última visita de Juan Pablo II al país también se le pidió hacerse cargo del mobiliario que se usaría en la Basílica de Guadalupe, y para el encuentro con Vicente Fox, él entonces presidente de México.

Y lo mismo ocurrió en 2012 para la visita del Papa Benedicto XVI, con quien previamente ya había tenido contacto, ya que en 2008 le encargó el primer nacimiento que hizo para el Vaticano, y que se encuentra en el Palacio Apostólico o en el governatore.

Nacimientos en tamaño real de Agustín Parra, ¿cómo son?
El segundo nacimiento solicitado por el Vaticano se instaló en la Basílica de San Juan de Letrán,.
Y hay un tercer nacimiento en elaboración, que estará integrado por 15 piezas bellamente talladas por el artista, que debe estar listo antes de diciembre, ya que en ese mes debe instalarse en la Basílica de San Pedro.

Agustín Parra, externa que está nervioso por tan importante encargo, pero aclara que es un estrés bonito, porque está haciendo lo que le gusta, y es una obra monumental que estará en un lugar muy especial para la Iglesia católica y los fieles.
¿Cuato tarda el escultor en elaborar una pieza?
Cuenta que tarda alrededor de cuatro meses en elaborar una escultura tallada, como las que integrarán el citado nacimiento, ya que será de tamaño real.

El mismo tiempo tardó en elaborar la cruz y el Cristo que ya son parte de la iglesia de Nuestra Señora del Líbano.
No sólo se trata del tallado a detalle, sino de pintar después la pieza y darles los acabados.
¿Qué técnicas utiliza Agustín Parra para hacer sus obras?
En este proceso el artista emplea técnicas y métodos de varios siglos atrás, ya que su trabajo rescata el arte Barroco o arte novohispano que surgió después de la Conquista.

Para ello hace uso de elementos como vejiga de carnero o borrego, piedras de ágata, baño maría con cola de conejo, bol de armenia, blanco de España entre otros.
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La técnica y los elementos que emplea hacen posible el resultado que obtiene en cada pieza, que remontan al arte de varios siglos atrás, con una singularidad en los colores y un brillo único.

Agustín Parra también realiza retablos, y elabora mobiliario para casonas, como las del Paseo de Montejo, o haciendas, que suelen solicitar muebles de estilo francés.
Obras de Agustín Parra en varias partes del mundo
Es el hacedor del retablo de la Catedral de San Antonio, Texas, que cuenta con un San José de 14 metros de altura.
Agustín Parra también tiene obras en Seúl, Corea y en Costa Rica.

A la fecha cuenta con una tienda en el corredor turístico de Tlaquepaque en Jalisco, donde se pueden apreciar sus obras.
Comparte que llegó a tener 250 personas trabajando para él, pero el estrés fue tal, que prefirió reducir la presión y quedarse sólo con 28 personas, que le ayudan en parte de los procesos.
Pinturas de rostros, siente que se hacen solas
Cuando está inmerso en la talla de una escultura, Agustín Parra dice que se pierde en ésta, hay un sentimiento que le embarga, y esto ocurre más cuando se trata de un Cristo crucificado, pues como creyente, al pintar la sangre en el cuerpo de Cristo recuerda el sacrificio de Jesús.

Y al pintar el rostro de las vírgenes que elabora, especialmente la de la Virgen de Guadalupe, siente como si el rostro se pintara sólo, que no es él quien las pinta.

El trabajo del artista mexicano es muy reconocido, y seguramente pronto lo será más, cuando el nuevo nacimiento que prepara adorne la Basílica de San Pedro en Roma.













