Con la temporada de lluvias los vendedores de los mercados Lucas de Gálvez y San Benito pasan momentos complicados por las filtraciones en los techos.
“No hay lugar donde no gotee, entra por todos lados el agua. Cuando llueve nos arrimamos, la gente se amontona y ya no hay paso”, comentó Marco Escamilla Ramírez, vendedor del mercado San Benito.
“Apenas llueva es un día perdido, porque la gente ya no viene”, lamentó.
Él y sus compañeros vendedores se dedican a sacar el agua, ya que ésta se estanca en el pasillo cuando llueve.
Sobre sus productos, comentó “yo como vendo plata la lluvia lo mancha y hay que limpiarlo cada que esto ocurre”.
En el Lucas de Gálvez, la vendedora Sofía Puch Dziu comentó que hace tres meses se instalaron losetas que no son aptas para el mercado, ya que al mojarse se vuelven sumamente resbalosas. “Ya se han caído adultos mayores, embarazadas y yo”.
En su puesto, cerca de la entrada principal del mercado, cae gran cantidad de agua a través de la lámina del techo y eso, combinado con el piso resbaloso, crea un peligro para los que pasan por la zona.
El vendedor Miguel Aké Pech dijo que las coladeras se encuentran tapadas con basura, lo que ocasiona encharcamientos.—ALESSANDRA CARRILLO AMARO
