Un campesino de Yucatán: Hay escasez de semillas de calabazo
Producto de una planta que existe en América desde hace al menos 10,000 años, el calabazo, el yeti maya para algunos, sobrevive en este años 2024 gracias a las personas que lo usan no solo como cantimplora natural sino también como pieza decorativa o de colección en sus viviendas, tanto en los pueblos como en las ciudades de Yucatán.
Por ejemplo, el estudiante universitario yucateco Edwin Medina posteó en Facebook que cosechó su calabazo, “chúuj” o yeti maya en la milpa y lo llevaba al Hospital Materno Infantil en Mérida para conservar el agua fresca, ante el calor que azota a la ciudad, y para evitar el uso de plásticos.
En este siglo XXI no solo en la gran capital de Yucatán se utiliza el calabazo, sino también en el campo. Sin embargo, según se averiguó, en los montes yucatecos donde hay milpas también es posible ver botellas de plástico de agua y refrescos tiradas, son huellas de la presencia humana.
El calabazo se mantiene en el uso de los campesinos que trabajan las milpas, pero pierde terreno, admite Isaac Carrillo, campesino de Peto, municipio del sur de Yucatán, en entrevista al respecto con Diario de Yucatán.
Don Isaac revela que, además, el calabazo ahora es muy difícil de conseguir porque la semilla es muy escasa.
Así, los calabazos son ahora un artículo que solo pocos pueden tener en Yucatán.
Tengo un calabazo grande que usaba en la milpa, no lo uso desde hace como tres años, cuando vine con mis hijos a Peto; lo conservo (porque) es el más grande que he tenido, tiene como 35 cm de alto y lleva como cuatro o cinco litros de agua; lo cuido mucho, narra don Isaac sobre su preciado calabazo.
El calabazo o yeti maya
No está mal que se le diga así porque es de los mayas, expresa cuando se le pregunta qué opina del sobrenombre de yeti maya.
Según he visto, dice, ya disminuyó el uso del calabazo entre los campesinos, muchos usan botellones porque, indica, “ahora van a la milpa en motos y bicicletas y el calabazo con un golpecito se rompe, mientras el botellón hasta lo apachurras y no se rompe”.
Sin embargo, destaca, el calabazo tiene un gran don: mantiene helada el agua, aunque esté en el sol mantiene el agua a la temperatura que la pusiste; en cambio, el agua en el botellón se calienta.
El cultivo del calabazo
A las preguntas de si este árbol se da solo o hay que sembrarlo y, si es así, en qué tipo de tierra, don Isaac contesta que el calabazo se siembra y, mayormente, en cerritos, en tierra un poco negra, porque necesita de la humedad; de lo contrario, no crece.
Por eso las semillas del calabazo se siembran en la temporada de lluvia, mayormente de junio a septiembre; si se hace en la época de sequía, morirán, indica.
Sobre dónde lo cultivan en Peto, dice que en los cerritos ubicados en las salidas hacia Chetumal y hacia Tzucacab, Tekax y Ticul (la sierrita del sur yucateco).
Asimismo, don Isaac precisa qué cuidados requiere el cultivo del calabazo: “solo mucha agua, limpieza de yerbas y cuando crezca se cierra el tronco, o sea, se ponen hojas secas alrededor del tronco para abonarlo; si no (se hace), se raja”.
Los animales “no lo comen porque sus hojas tienen un olor no muy agradable”, responde cuando se le pregunta sobre posibles plagas.
El calabazo, detalla don Isaac, no es un árbol, es de guía, como las calabacitas, y vive solo unos meses.
Si lo siembras en junio, en octubre comienza a tener frutos, que en cuatro meses crecen.
Cuando ves que los frutos ya están colgando, los pones asentados en la tierra para que el fondo esté bien plano; hay que evitar que las piedras los lastimen, explica.
“Una planta puede dar de 25 a 30 calabazos”, contesta a otra pregunta, “depende de cuánto se extiende la guía, la cual puede llegar a medir hasta 10 metros cuadrados y en todo su alrededor se cunde de flores; cada flor será un calabazo”.

Cómo se hace un calabazo
Sobre cómo se hace un calabazo para almacenar bebidas, explica que el fruto se cosecha cuando está bien sazón, o sea cuando se amarillea por fuera y las guías se van muriendo.
Haces un huequito en la parte superior del calabazo y lo llenas con agua. Diariamente le cambias el agua y con este lavado diario salen poco a poco las semillas y lo demás; este proceso dura como un mes, informa.
No hay que raspar nada, el agua va suavizando y sacando todo, indica cuando se le pregunta al respecto.
En cuanto al olor fuerte que emana el calabazo cuando lo llenamos de agua, dice que es normal.
También dice que el calabazo no se pudre por llenarlo constantemente de agua y que dura años mientras la persona lo cuide. Lo peor que puede pasar es que se rompa.
Un calabazo o yeti maya colosal
Mi papá tuvo un calabazo que le duró cerca de 15 años y llevaba ocho o nueve litros de agua. ¡Cómo pesaba cuando yo era un chamaco y lo llevábamos a la milpa! De hecho, no he visto otro calabazo de ese tamaño, relata.
Pues se rompió, estábamos en la milpa, lo guardamos bajo la sombra de las matas porque no habíamos gastado el agua, estábamos en la época de tumba y un árbol le cayó encima, rememora cuando se le pregunta qué le pasó a ese calabazo.
¡Cómo me dolió cuando rompí ese calabazo! ¡me dolió mucho!, expresa. “Desde eso nunca ha habido (en la familia al menos) otro así tremendo de grande”.
Su padre tenía 75 años de edad cuando se le rompió este calabazo gigante.
Hay tres tipos de semillas de calabazo
Asimismo, don Isaac señala que hay semillas de calabazo chico, que lleva de medio litro a un litro de agua; mediano, de litro y medio a dos litros, y grande, que llevan hasta cuatro o cinco litros de agua.
“Es muy difícil distinguir estos tres tipos de semillas, son muy similares.
“De la misma cosecha se obtienen las semillas”, contesta a una pregunta. “Ahora son muy escasas”, subraya.
Las semillas se deben sembrar al año siguiente; no se recomienda guardarlas más tiempo, pues pasado el año hay el riesgo de que no salga (la vid o parra), abunda, se hace un huequito en la tierra y se deposita una semilla.
Sobre los precios de los calabazos, don Isaac dice que aproximadamente, el chico y el mediano cuestan entre 25 y 30 pesos, y el grande, unos 70 pesos.
Los calabazos para agua son escasos ahora pero, aunque los saques a la venta, la gente que viene solo los mira; pocas personas los compran, enfatiza.







