Dos momentos de la última jornada del Torneo de Quidditch en la primaria Hidalgo en San Antonio Chum, en Umán. Fotos: Flor Estrella Santana

Niños de primaria y hasta sus mamás aprenden un nuevo deporte y se divierten

Inolvidable, emocionante, pasado por agua y con intenso aroma a chile quemado, así fue la final de Primer Torneo de Quidditch del ciclo 2024-2025 para los alumnos, maestros y madres de la primaria Miguel Hidalgo y Costilla, quienes durante varios días jugaron, se divirtieron y convivieron mientras aprendían este deporte, en San Antonio Chum, comisaría de Umán.

Para la final, el 18 de octubre, Ana Paulina Cascante Comas, maestra de educación física de la escuela anfitriona, salió de Mérida cuando aún era oscura madrugada y llegó con los primeros rayos solares al colegio para los últimos preparativos.

Poco después arribaron el director de la escuela, Edson Zaldívar Rodríguez; la fundadora-coordinadora del Torneo de Quidditch y supervisora de la zona 11 de educación física de la Secretaría de Educación del gobierno de Yucatán (Segey), Dra. Gissel Vargas Cetina; su colaborador, el maestro jubilado Miguel Rendón Guillermo, y los demás profesores del colegio.

Llegan los niños, pero también el irritante chile quemado y la lluvia

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Mientras ellos instalaban el presidium, las porterías, las lonas con imágenes de castillos y delimitaban con conos la cancha, los niños llegaron con sus adornadas escobas e iniciaron una pasarela, de mano en mano, para admirarlas.

Sin embargo, de repente el aire se llenó de un fuerte olor a chile quemado que puso a toser y a estornudar a casi todos.

Tras las primeras bromas y risas, el irritante aire enchilado se hizo insoportable y, entonces, la maestra Paulina pidió, con la ayuda de un micrófono, que la familia vecina suspendiera la quema al menos por una hora para la actividad deportiva.

Fue en vano. Así que con el aire enchilado, los niños iniciaron el primer partido, pero entonces una lluvia interrumpió el juego y casi todos corrieron a un salón, al tinglado del comedor o al pasillo techado de la entrada de la escuela.

La única primaria de Umán sin domo

Fue entonces cuando, en breve entrevista mientras llovía, el director Edson lamentó que el alcalde Gaspar Ventura (Cisneros Polanco, del PAN, quien gobernó Umán de 2021 a 2024) nos ofreció construir el (techo tipo) domo de la cancha y lo fuimos a ver (en Palacio), pero al final no se hizo la obra.

Con la actual alcaldesa Kenia (Walldina Sauri Maradiaga) esperamos que sí se logre, pues lo hemos pedido desde hace tiempo y somos la única primaria de todo Umán sin domo en la plaza cívica y cancha, afirmó.

¿La única?, le preguntamos.

Sí, porque la primaria de la comisaría de Xtepén tiene al menos un domo que cubre la mitad de su cancha, contestó.

También informó que el domo, con los requerimientos de la Segey, cuesta como un millón de pesos y la primaria no lo puede pagar porque solo recibió $150,000 debido a que tiene 108 alumnos, si tuviera 150 estudiantes recibiría $300,000 pero ni así alcanzaría para el domo, así que el dinero federal que han recibido lo usaron para pintar la escuela, mejorar los baños y otros trabajos.

Pasada la lluvia, que disipó el irritante olor a chile quemado, la maestra Paulina invitó a los alumnos a poner sus escobas en una fila para que tres jueces votaran por la mejor, en un concurso que también es parte del torneo.

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La final del Torneo de Quidditch en Umán

Luego llegó el esperado primer partido de quidditch, donde 14 jugadores –cada uno con escoba y capa, son siete de cada casa– buscaron anotar 10 puntos, cuando la pelota color café de gol (Quaffle) entra a un aro lateral, o 20 puntos, en el aro central. Además, quien fuera cazado con la pelota (Bludger) del color de la casa rival debía lanzar hacia arriba la Quaffle mientras los demás corrían a atraparla.

Fueron 20 minutos de carreras y tiros entre gritos de ¡Daleee! ¡Lanzaaa la pelota! ¡Correee!, ¡Tú puedes! ¡Estate pendiente! ¡Tira, tira, tira! de los maestros de las dos casas convertidos en entrenadores y también de los padres y los niños presentes, quienes además gritaban porras y celebraban con júbilo cada anotación.

En pos de la Snitch

Tras 20 minutos de juego, entraron el corredor que, sin escoba, lleva atada en la espalda la pelota colgante (la Snitch) y detrás de él, dos buscadores, uno de cada casa, para quitársela, mientras los demás debían seguir jugando y lanzando a los aros.

Rápidamente, el buscador de la casa Hufflepuff (de color amarillo y de sexto grado) superó al de la Ravenclaw (azul y de cuarto grado) y se hizo de la Snitch. Con ello logró 150 puntos y puso fin al primer duelo, que cerró con marcador de 280-20.

En el segundo y último partido también se escucharon las risas y gritos de los niños que jugaban y de quienes les echaban porras o daban instrucciones. Este juego terminó con marcador de 400-30 para las casas de Slytherin (verde y quinto grado) y Gryffindor (rojo y tercer grado), respectivamente.

La premiación del Torneo de Quidditch en Umán

Entonces llegó el momento más esperado por los alumnos, maestros y padres: la premiación. Como abejas a la miel los niños se acercaron a ver los tres trofeos del Torneo de Quidditch que se asentaron en el presídium.

David Josafat Sosa Solís, de cuarto grado y la casa de Ravenclaw (color azul), se llevó el primer premio, con una gruesa y torcida rama convertida en una escoba café que conquistó las miradas desde que llegó al colegio.

A su vez, Jonathan, de Slytherin (verde, quinto grado), ganó el trofeo de mejor buscador, con un total de 400 puntos anotados en tres partidos.

El griterío infantil estalló cuando se anunció que la casa Hufflepuff (amarillo, sexto grado) es la campeona del Torneo de Quidditch con 780 puntos acumulados en tres juegos.

Poco después se reanudó la quema de chile y algunos profesores comentaron que alguna familia preparaba la comida para una fiesta de XV Años o una boda.

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Niñas opinan del Torneo de Quidditch

En breve sondeo, la niña Zoé compartió que se divirtió jugando al quidditch, aunque le dolía un brazo donde recibió un pelotazo.

En el primer juego me dieron en el pecho y mi pierna, cojeando seguí jugando y no me quitaban (por relevaban), ya casi me desmayaba del susto, narró emocionaba.

Luego Zoé recordó que le decía a su amiga: ¡Valeria, corre! ¡Yo ya no puedo más!

A su vez, Valeria dijo que le pareció bonito el partido, “me golpearon con el balón y me caí” y “dos veces tiré la pelota (a un aro)”.

A mí me golpearon en la mano con la pelota cuando iba a lanzar al aro, ¿verdad, Valeria?, expresó Zoé en la charla grupal.

Sí, pega muy duro la pelota, le respondió Valeria.

Es que los de quinto (grado) son más grandes que nosotras y por eso metieron más puntos y nos dolieron más los pelotazos; no los debieron poner (a jugar) con nosotras, afirmó Zoé mientras Valeria indicaba que ellas son de tercer grado.

Por su parte, el niño Liam, mientras lanzaba un trompo, dijo que “me gustó jugar (con) la pelota (de quidditch)” y que le pareció más divertido que jugar el trompo.

Maestros opinan del Torneo de Quidditch

Torneo de Quidditch
El maestro Fabián Cruz Barrera posa con su alumno David Sosa Solís, ganador del premio de la mejor escoba del Torneo de Quidditch, y el estandarte de Ravenclaw a las puertas del salón de 4o. A, adornado con los escudos de esa casa y de Hogwarts. Foto de Flor Estrella Santana

Por su parte, el maestro Fabián Cruz Barrera, del grupo de 4o. A (la casa azul de Ravenclaw), expresó que la verdad, el torneo estuvo muy padre, es la primera vez que se hace (en la escuela).

Quiero felicitar a los organizadores, al director, a los padres de familia; todo el mundo estaba feliz: los papás, los niños, los maestros, añadió.

¡Realmente fue un éxito! Esperemos que lo vayan trayendo año con año, agregó.

A su vez, el maestro José Orlando Canul Can, del grupo de 16 alumnos del quinto grado (la casa verde de Slytherin), agradeció el apoyo de los papás, sobre todo porque con sus hijos fueron muy creativos al hacer y adornar sus escobas.

Asimismo, destacó que durante los partidos muchos adultos, maestros y padres, se emocionaron al calor de la competencia –él fue uno de ellos–, pero fue parte de la diversión y la convivencia deportiva.

Por su lado, el director de la primaria destacó que los alumnos aprendieron un juego nuevo y sus reglas, y estuvieron muy creativos y emocionados al hacer sus escobas y banderines.

¡Hasta las mamás, con sus escobas, jugaron contra los maestros y les ganaron!, el maestro Miguel (Rendón) les preguntó si querían jugar y ellas dijeron que sí, narró.

Académicamente, indicó, el torneo nos permitió ver cuáles son las fortalezas de cada niño en el trabajo deportivo para, más adelante, reforzar su coordinación y otras habilidades.

Cómo surgió el Torneo de Quidditch

Torneo de Quidditch
Los maestros de las cuatro casas con el director de la primaria Hidalgo y los tres árbitros: el maestro Miguel, la supervisora Gissel y la maestra de educación física del plantel, Paulina Cascante. Foto: Flor Estrella Santana

En entrevista aparte, la supervisora Gissel relató que su Torneo de Quidditch surgió hace 11 años, cuando daba la materia de deportes alternativos en licenciatura, en la cual vimos 30 deportes, todos diferentes al fútbol y otros tradicionales, y uno de ellos era el quidditch.

Entonces modifiqué el reglamento de la Federación Internacional de Quidditch porque en ésta no se usan escobas, sino tubos de natación; la cancha es de fútbol, las porterías son abajo pero de metro y medio, o sea, ya no se juega como en las películas de Harry Potter; además, todo eso no se puede hacer en las escuelas de aquí, así que lo adapté a nuestra comunidad y lo más fiel a como se juega en las películas, explicó.

En la primaria Manuel Cepeda Peraza, de la colonia Santa Rosa en Mérida, donde yo daba clases de educación física (antes de ser supervisora), llevamos nueve años de torneos, solo se suspendieron en 2020 y 2021 por la pandemia (del Covid), narró.

Además, tenemos unos tres años llevando el torneo a otras primarias de Mérida; nos han invitado a Tixkokob y Dzonot Carretero, Tizimín, entre otros lugares, pero no fuimos por la distancia y la logística de ir cinco días, informó.

Este torneo de la primaria de Umán es el primero fuera de Mérida y de este curso 2024-2025, destacó.

Asimismo, destacó que hemos presentado este Torneo de Quidditch en Congresos Internacionales de Educación Física, como en Colombia, Argentina y Ecuador.

Qué es el Torneo Quidditch

Sobre el torneo, la Dra. Gissel informó que “son cinco días de actividades”.

En el primero se les explica al director y a los maestros de la escuela qué es y cómo funciona el Torneo Quidditch, el cual es un trabajo con la comunidad, como nos pide ahora La Nueva Escuela Mexicana, indicó.

Aquí, las mamás compitieron con los maestros el miércoles (16 de octubre) y, en cada escuela a la que nos invitan, los papás apoyan a sus hijos para hacer las pelotas de papel y para decorar sus escobas, añadió.

No tienen que comprar nada, pues los niños usan las camisetas que tengan y del color de la casa de Hogwarts que les tocó, agregó.

En la segunda fecha es la selección de casas para los grupos de tercero a sexto grados, que son los que juegan, mientras que los niños de primero y segundo son las porras; aquí se hizo el 2 de octubre, detalló.

Ese día, ante todos los niños sentados, pasan el maestro y un estudiante de cada grupo para que el sombrero seleccionador les diga su casa; las familias tienen al menos una semana para alistar sus escobas y pelotas, indicó.

El tercer día es la inauguración del torneo y dos partidos; el cuarto, otros dos partidos, y en el quinto se hacen dos partidos, la premiación y la clausura; aquí fueron el 14, 16 y 18 de octubre, precisó.

Todos los niños de cada casa deben jugar, pero al final es el maestro de grupo quien decide y puede decir que alguno no juega por su desempeño en clases, así que los niños se esmeran en las tareas en las semanas previas a los juegos.

La labor de nosotros (por ella y el maestro Miguel) y el profesor(a) de educación física de la escuela es la organización, llevar las capas para los niños, los trajes para los maestros, las porterías y decoraciones, y ser los árbitros de los juegos, precisó.

Por último, la Dra. Gissel indicó que los maestros de educación física se van enterando unos a otros sobre el Torneo de Quidditch y la contactan para invitarlos.

Nosotros no vamos a las escuelas a ofrecerlo, ellos nos invitan; si todos aceptan, maestros y padres, y si no está muy lejos de Mérida, entonces vamos, expresó.

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Flor de Lourdes Estrella Santana es Licenciada en Educación por la Uady. Ingresó a Grupo Megamedia en el año 2000. Ha sido reportera, redactora y editora. Escribe contenidos generales, especialmente sobre equidad de género, gobierno, educación y salud.