MÉRIDA.- Estadounidenses que radican en Yucatán se encuentran preocupados por el retorno de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, y por la relación que tendrá con México.

Aunque hay quienes esperan que asuma políticas que se traduzcan en bienestar y estabilidad para su país.

Entre división de opiniones por políticas de Trump

Jim Moudy, originario de Texas, señala que no votó por Trump, pero cree que usará su segunda oportunidad como presidente para terminar de realizar cambios sin precedente en la faz del gobierno estadounidense.

“Estoy de acuerdo con algunas de sus iniciativas, principalmente la de mejorar la eficiencia del gobierno. Pero, creo que será “el toro en la cristalería” cuando se trate de cuestiones sociales (salud, educación, derechos humanos, etc.)”, añade.

“Temo que Estados Unidos se deslice hacia una situación aún más oscura y un episodio más divisivo que durará décadas o más”.

Siente que la administración de Trump desafiará al gobierno de México, y aunque escuchó que la presidenta de México dijo que no hay que preocuparse, él difiere de esto.

“La visión de Sheinbaum es de un México “libre, independiente y soberano”, pero Estados Unidos pronto exhibirá influencias antinaturales sobre México y será interesante ver cómo responde México”.

“No creo que México sea lo suficientemente fuerte para frenar la influencia de la administración de Trump. Tiene el apoyo del pueblo estadounidense descarriado, y ejercerá una influencia antinatural en la frontera sur”, dijo.

En su opinión, la presión aumentará para el pueblo mexicano bajo la administración de Trump, y por tanto teme represalias contra ciudadanos estadounidenses residentes en México.

“Parece una salida natural. Temo además una represalia por parte de los mexicanos, de los cárteles contra los estadounidenses, si el gobierno de Estados Unidos toma sus propias medidas y acciones contra sus bastiones”.

“Creo que los cárteles podrían impulsar protestas contra los estadounidenses por el deterioro de las relaciones”, consideró.

“También podría ver a actores maliciosos de la tecnología del gobierno extranjero. Influir en las redes sociales para promover este problema. La IA es poderosa y muchas personas no están capacitadas para detectar sesgos e influencias no naturales”.

Afectaciones a los mexicanos

Andrew Brunswig, de Colorado, opina que Trump es muy difícil de predecir, pero si cumple sus promesas de campaña, la relación con México, diplomática y comercial, empeorará. 

“La victoria de Trump y su promesa de deportaciones masivas afectarán negativamente a familias mexicanas en ambos lados de la frontera”, afirmó.

“No soy optimista respecto al futuro de Estados Unidos bajo la administración Trump. Estoy muy agradecido de haber establecido una base sólida aquí en Mérida hace muchos años. Tengo una novia maravillosa, amigos increíbles y vecinos amables”, indicó.

K.M., de California, señaló “ Trump y su administración seguirán operando sobre una plataforma de miedo, odio y división”.

“El Partido Republicano seguirá atacando a México (y a otros países extranjeros) con retórica antiinmigratoria”, dijo,

“Trump seguirá promoviendo políticas de deportaciones masivas, la construcción de más muros fronterizos, el despliegue de militares en la frontera, la derogación de la ciudadanía por nacimiento y cosas peores”, manifestó.

“Con gente como Stephen Miller (subjefe de gabinete para políticas y asesor de Seguridad Nacional) y Tom Homan (“zar de la frontera”) rodeándolo, creo que logrará más cosas que en su primera administración, pero no creo que pueda lograr todo”.

Amenaza a la economía y a lo social

“En términos económicos, las amenazas de imponer aranceles a México, así como la promesa de Trump en el Detroit Economic Club en octubre de renegociar el T-MEC, ya están creando presión económica e incertidumbre”.

Además, “pueden desacelerar el crecimiento a medida que las empresas reconsideren sus planes de invertir en México, especialmente en los sectores automotriz y de semiconductores”, explicó la californiana.

“Si bien Trump usa el odio y el miedo para motivar a su base, la realidad es que ganó prometiendo una economía fuerte. Estados Unidos y México tienen una relación profundamente interdependiente”.

“México es el principal socio comercial de Estados Unidos. Trump tendrá que equilibrar sus amenazas con las realidades de una economía estadounidense saludable que incluya socios comerciales extranjeros como México”, dijo.

Indicó que dadas las cosas que Trump ha dicho sobre México a lo largo de los años, no cree que la relación entre Estados Unidos y México mejore. Y si la administración de Trump continúa por el camino actual, eso no sucederá.

“Trump ha amenazado con cerrar la frontera, ha prometido llevar a cabo la mayor operación de deportación interna en la historia de Estados Unidos, ha prometido imponer un arancel del 25% a los productos procedentes de México y ha dicho que los inmigrantes están envenenando la sangre de nuestro país”.

“No es así como Estados Unidos debería tratar a uno de nuestros socios más cercanos y valiosos, pero a Trump no le importa construir y fortalecer relaciones con socios como México, solo le importa lo que esas relaciones le puedan ofrecer”, sostuvo.

“Es un ultranacionalista, un fascista y un matón. Pero, sobre todo, Trump es un transaccionista. Trata a los adversarios de la misma manera que a los aliados, siempre y cuando consiga lo que quiere”.

Manifestó que está muy preocupada por los próximos cuatro años, ya que en el tiempo transcurrido desde la elección ha quedado claro que Trump tiene toda la intención de llenar su administración con aquellos que siguen ciegamente su agenda MAGA.

La lealtad, no el conocimiento ni la experiencia, parece ser el único requisito para que se le ofrezca un puesto en la administración de Trump ( la nominación de Matt Gaetz como fiscal general es una indicación).

Y con la Cámara de Representantes y el Senado con escasas mayorías republicanas, las voces disidentes solo pueden lograr lo que les corresponde.

Cautela por la relación EE.UU. – México

David Keelen, de Pensilvania, afirmó que sus expectativas se centran en un cambio hacia políticas que prioricen el bienestar y la estabilidad económica de comunidades como la suya, que a menudo se sienten dejadas atrás por el comercio globalizado y las estrategias actuales de inmigración.

“Espero ver un liderazgo que valore las necesidades de los estadounidenses de clase trabajadora, especialmente aquellos en áreas afectadas por el declive de las industrias tradicionales”, expresó.

“Espero un enfoque en políticas económicas equilibradas, en lugar de sólo cuestiones socialmente liberales, que aborde los desafíos reales que enfrentan estas comunidades”, dijo.

“También espero que el partido demócrata y los intelectuales y académicos que lo apoyan reevalúen sus prioridades y se alejen de la política de identidades”.

Afirmó que es cauteloso sobre mejoras significativas en las relaciones entre Estados Unidos y México, dadas las complejidades de larga data en inmigración, comercio y diferencias culturales entre los países.

“Si bien es posible que haya cambios positivos, creo que cualquier progreso real necesitaría un compromiso de ambas partes para priorizar el respeto y la comprensión mutuos”, agregó.

“La cooperación económica y de seguridad podrían ser áreas de mejora, pero se requerirán políticas equilibradas y realistas de ambos gobiernos”.

“Las medidas que la nueva administración planea adoptar en materia de inmigración deberían debilitar la influencia de los cárteles en las ilegalidades transfronterizas, pero no van a ser lo suficientemente significativas en el corto plazo”, señaló.

México, un lugar enriquecedor para vivir

Comentó que vivir en México ha sido una experiencia enriquecedora en muchos sentidos, ya que ofrece una nueva perspectiva de la vida y valores culturales diferentes.

Sin embargo, como extranjero, comentó que a veces se enfrenta a desafíos y complejidades únicos al navegar por la vida en el país, en particular cuando se trata de comprender las costumbres locales y la dinámica económica.

“Aunque aprecio el estilo de vida y las oportunidades que ofrece México, sigo siendo consciente de las marcadas diferencias entre mi experiencia y la de los locales (especialmente porque vivo en un pequeño pueblo)”, expresó.

“A veces, me encuentro a caballo entre dos mundos en términos de perspectivas y expectativas. Pero, a menudo me pregunto: si Trump fuera mexicano, creo que sería de Morena, ya que ambos transmiten mensajes populistas“.

“Sigo siendo cautelosamente optimista”, sostiene.

“Observo a las personas que está eligiendo para completar su gabinete y administración y siento que aprendió mucho en su primer mandato en relación con aquellas personas en las que puede confiar para ayudarlo a completar su agenda.

“Creo que su primera administración fue descarrilada por los neoconservadores, a quienes les gusta hacer alarde del poder diplomático y militar estadounidense en beneficio de las corporaciones globalistas estadounidenses para proteger sus activos en todo el mundo”.

“Eso no es necesariamente lo que interesa a la gente”, dijo.

Resaltó que es muy posible que se vea una transformación importante del poder ejecutivo estadounidense.