Ricardo Alonso Rodríguez Morales, quien es licenciado en Derecho, aprovechó ese gusto por la historia para coleccionar más de 1,000 piezas de timbres postales, que lo han llevado al mundo de la filatelia desde 2018.

Su pieza más valiosa es una postal de un campo de concentración alemán debido a su significado, es muy emocional por lo que representa, explicó en una entrevista.

Sobre esta afición, indicó que él comenzó como coleccionista de billetes y monedas, pero se sumergió en la filatelia gracias a quien considera su mentor, Alonso Hernández, quien le enseñó a hacerse de los timbres postales.

Para él, lo más bonito es que con el timbre postal se puede ver la evolución del país en su contexto político y emocional, explicó en la entrevista con el Diario.

No obstante, ha centrado sus esfuerzos en conseguir piezas que tiene relación con temas de derecho e instituciones de México. Dijo que valora mucho aquellos timbres de la época de la Constitución de 1917 y aquellos que rememoran a la Suprema Corte de Justicia y las reformas del país.

Con su colección mantiene el hilo también de su profesión respecto al derecho.

Rodríguez Morales indicó que lo que más le fascina es que cada timbre refleja algo de la historia.

El licenciado en Derecho aseguró que esta actividad para él implica algo más que solo realizar una simple colección.

Entre los retos que ha encontrado en su andar en esta afición se encuentran cómo conseguir timbres postales de la época de Maximiliano de Habsburgo y continuar con la búsqueda de los timbres cancelados de Izamal.

Tanto para él como para quienes se dedican a la filatelia, es un desafío que las personas sepan más de esta afición y le encuentren el gusto a ello, además de apreciar el valor de los timbres postales y lo que representan.

Interés de la juventud

Rodríguez Morales espera que como él, las nuevas generaciones se involucren y tomen el gusto por este coleccionismo, a fin de que no se pierda la afición por estos pequeños episodios de la historia plasmados en los sellos postales.

También sugiere que quienes se interesen en crear una colección pueden empezar con una estampa de $10 para iniciarse con un pasatiempo que, asegura, no es económico aunque sí de mucho aprendizaje.

“Los invito a visitar las oficinas de correos de México y adquirir ahí los timbres”, indicó. También comentó que la filatelia “es una forma de conectar con el pasado por los timbres y su historia”.