Comerciantes de juegos pirotécnicos con puestos en el centro de Mérida reportaron una “drástica” caída en sus ventas en esta temporada en comparación con años anteriores.
Incluso, algunos aseguraron que aún no logran recuperar la cantidad de dinero invertida y, por el contrario, tienen pérdidas con algunos productos.
Según explicaron, en años pasados llegaban hasta 200 personas por día a comprar juegos pirotécnicos, pero este año el número disminuyó considerablemente, apenas entre 25 y 50 compradores, a pesar de que la venta comenzó a repuntar un poco desde el domingo.
Menores ventas de bombitas en Mérida este año
“Estos días han estado bajos, esperamos que la gente responda y haya más venta. Sale, pero está muy bajo en comparación con otros años”, comentó una comerciante, que prefirió omitir su nombre.
En entrevista, otros comerciantes expresaron que este año son más estrictas las revisiones a cargo de las autoridades, lo que derivó en la pérdida de algunos productos populares entre los consumidores.

“Para los venteros de pólvora este año va a ser triste por los decomisos, porque nunca nos habían prohibido vender cosas que se producen acá, como el petardo”, dijo un comerciante.
“Sí los están quitando, vienen y se los llevan a pesar de que tengamos permiso”.
Juegos pirotécnicos prohibidos para la venta en Mérida
Añadieron que este año se les ha prohibido la venta de productos como el R15 y petardos, de modo que sólo pueden vender objetos como las bombitas, en una medida que, reconocen, tiene como objetivo evitar accidentes con menores de edad.

Los productos más demandados siguen siendo los destinados a “rellenar al viejo”, como bombitas, palomas chicas, medianas, metralletas, huevitos y luces de bengala.
Los precios de estos artículos varían de 15 a 100 pesos, y los compradores suelen gastar entre 500 y 800 pesos en pirotecnia para la celebración del 31 de diciembre.
A pesar de las dificultades, los comerciantes mantienen la esperanza de que el cierre del año sea favorable, ya que “la tradición de la pirotecnia sigue viva y muchas personas continúan adquiriendo productos”, esperando que los usen con los cuidados adecuados.



