Alejandro Guerrero Lozano, presidente de Index-Yucatán, dijo la industria textil está en máxima alerta debido al cobro de aranceles
Alejandro Guerrero Lozano, presidente de Index-Yucatán, dijo la industria textil está en máxima alerta debido al cobro de aranceles

La industria textil está en máxima alerta por la aplicación de aranceles que impuso la presidenta Claudia Sheinbaum, que ya entró en vigor, a productos textiles provenientes de países que no tengan tratado de libre comercio con México.

Otro motivo de alerta es la amenaza del presidente entrante de Estados Unidos, Donald Trump, de aplicar un arancel de 25% a las importaciones que lleguen a su país de México y Canadá.

En entrevista sobre el impacto de los aranceles de México a la industria textil, el presidente de la Asociación de la Industria Maquiladora de Exportación (Index-Yucatán), Alejandro Guerrero Lozano, dijo que el decreto lo firmó la presidenta el 19 de diciembre y está vigente desde que se publicó en el Diario Oficial de la Federación al día siguiente.

Ese decreto establece un aumento del 35% de aranceles a mercancías manufacturadas y 15% a la importación de mercancías textiles provenientes de mercados con los que México no tiene libre comercio.

Guerrero Lozano explicó que el 99% de las empresas Index de México trabajan bajo el esquema del programa IMMEX, por lo que las empresas garantizan que cumplen con todas las leyes, normas, certificación y hasta doble supervisión aduanal, porque están sujetas a la inspección en México y en Estados Unidos.

Sin embargo, algunas empresas de la industria textil, que no están afiliadas a Index, no cumplen con todo y por ello el gobierno de México impuso estos altos aranceles, lo que el entrevistado considera injusto porque “por algunas pagan todas”. Además, señaló, la aplicación de los dos aranceles mexicanos fue de manera unilateral por el gobierno mexicano.

Se perderían empleos

“En México y Estados Unidos existen muchas fábricas de telas, pero no todas tienen la calidad y los insumos que requiere la prenda de exportación”, explicó Alejandro Guerrero Lozano, presidente en Yucatán de los maquiladores de exportación.

Se refirió a los aranceles que impuso la presidenta Claudia Sheinbaum a productos textiles provenientes de países que no tengan tratado de libre comercio con México.

“Se tiene que traer avíos de otras partes del mundo como China, India, Turquía, donde hay una alta industria textil que se incorpora al proceso mexicano. Esto no quiere decir que el 100% de la tela sea para la industria textil porque en México se fabrican asientos de autos, motos, bicicletas y muebles donde se usa tela”, dijo.

“Por ello, aplicar 15% de arancel incrementa el costo del producto y el precio al consumidor, que no está dispuesto a pagar”.

En el caso de Yucatán, el presidente de Index recordó que aquí se fabrican ropa, partes de vehículos, motos y bicicletas que llevan tela en los asientos. Si se aplican esos aranceles mexicanos, quizá los compradores de Estados Unidos digan que les sale más barato traerlos de otras partes del mundo y dejen de comprar al país.

“Sabemos que no es inmediato desarrollar la proveeduría, tardaría unos meses, pero si los compradores de Estados Unidos van a otros mercados, dejan al de México”, señaló.

“Esto significaría pérdida de empleos, incremento de costos y seguramente rechazarán las tarifas que hoy no tiene esta industria textil. Se corre el riesgo de que el gobierno de Estados Unidos, que trabaja después de la pandemia en disminuir la inflación, rechace estos aranceles mexicanos porque le generaría un aumento de la inflación”.

En entrevista informó que por ahora y en los próximos seis meses la industria textil de Yucatán no resentirá la aplicación de estos aranceles que impuso el gobierno federal porque tiene en sus almacenes los insumos y materia prima que adquirió con anticipación para cumplir sus contratos de compra.

Además, en esta primera semana de enero las fábricas están en receso por cuestiones de vacaciones de los trabajadores y por el mantenimiento a las maquinarias e instalaciones.

Se le preguntó cuántos empleos podría perder la industria textil de Yucatán por causa de estos aranceles mexicanos.

Según sus cálculos, podría ser de 2,000 a 3,000 si por alguna razón las fábricas disminuyen su línea de producción o descontinúan algunos artículos que requieren de insumos que solo se pueden comprar en países que no son socios comerciales de México.

“Está muy difícil que las maquiladoras absorban estos costos, es bastante oneroso. El salario ha subido en los últimos 5 años alrededor de 300%, la inflación en México es alta, los materiales han aumentado de precio, los márgenes de utilidades se han evaporado”.

“Si se aplica un porcentaje adicional de aranceles en productos y materiales, sí nos generaría un riesgo latente”, subrayó.

“Hay un 15% de arancel para materia prima no procesada que llega para procesar, y otro arancel de 35% para prendas terminadas”, explicó.

“Nosotros no importamos prendas en Yucatán, solo materia prima para incorporarla a la fabricación de asientos de autos, motocicletas, bicicletas y la industria mueblera. Solo en la industria mueblera tenemos unos 1,000 empleos formales. Esta industria opera con telas de varios países del mundo porque no se producen en Estados Unidos y en México”, indicó.

Guerrero Lozano informó que de manera inmediata no hay una afectación en la industria textil de exportación de Yucatán, pero este problema sí puede afectar a mediados de año cuando se agoten las reservas para los pedidos contratados.

Admitió que los aranceles del 15% y 35% del gobierno mexicano sí pueden afectar los nuevos contratos y cuando requieran de la tela e insumos para la fabricación de los artículos que requieren de tela, avíos y otros insumos. Incluso, la industria está en alerta máxima por la amenaza del presidente electo Trump de aplicar 25% de aranceles a las importaciones mexicanas.

Si el presidente estadounidense cumple su amenaza, el problema de costos será mayor, habrá pérdida masiva de empleos y será difícil mantener los pedidos de los clientes.

“Estamos un poco a la expectativa de la situación por esto de los aranceles”, admitió. “A ver cómo avanzan las pláticas con el gobierno federal y está latente lo de Trump. Por ahora, estamos exportando porque son contratos cerrados, se tiene que producir y entregar. Esta industria no trabaja sobre momentos inmediatos, cierra sus contratos con 6 o 12 meses de anticipación, por lo que las ventas están aseguradas y la fecha de entrega también”.

El presidente de Index Yucatán dijo que está de acuerdo que se realice una efectiva fiscalización para que haya un mejor control. Las industrias de esta asociación tienen una sobrevigilancia y estrictos controles aduanales, vigilancia de derechos humanos en la contratación de personal, seguridad industrial, cuidado del medio ambiente y estricta regulación, tanto en México como en Estados Unidos. Y cumplen con todo, dijo, incluso con varias certificaciones difíciles de lograr, porque las inversiones llegan para quedarse por muchos años con el fin de generar empleos y dejar una derrama importante en la economía local.

Aunque no es el caso de Yucatán, los aranceles mexicanos ya tienen un enorme perjuicio en las maquiladoras del norte del país que fabrican batas médicas. Esta ropa la traen de China y aquí en México fabrican los componentes faltantes y luego se exporta a los hospitales de Estados Unidos.

Las empresas dedicadas a esta especialidad reportan pérdidas de 10, 20 y 30 millones de dólares por la aplicación del arancel mexicano. Por ello, el 21 de diciembre pasado, el consejo nacional de Index y las directivas nacionales de Concanaco y Canacintra plantearon el problema a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien pidió una reunión con la Secretaría de Economía y Consejería Jurídica para hallar una solución y corregir este problema de los aranceles.