La gente no respeta a los seres sintientes y mucho menos comprenden que hemos acabado con el habitad de estas especies, las cuales estuvieron primero que nosotros, opinó la rescatista independiente Elsa Arceo Medina ante el hallazgo de un tigrillo muerto en Ciudad Caucel.
El animal fue atropellado en la avenida 70 de Ciudad Caucel, cerca del fraccionamiento Gran Santa Fe.
La activista mencionó que la proximidad de las áreas urbanas conlleva un riesgo, ya que se ha invadido el habitad tanto de la fauna silvestre.
Mencionó que las construcciones no contemplan que muchas veces destruyen el habitad.
Elsa Arceo indicó que la gentrificación es un problema, ya que en muchas ocasiones la urbanización va acabando con plantas, como propágulos, que son capaces de originar vegetativamente otro individuo.
De igual manera compartió que no está de acuerdo con los zoológicos, pero si con las reservas, las cuales pueden ayudar a preservar las especies.
Dijo que estas reservas ya existen en varias partes de la República, al igual que en varios países en donde protegen las especies que se encuentran en peligro de extinción y crean verdaderos santuarios.
La activista hizo una comparación del agua con las especies endémicas de la región, que ambas se pueden terminar y junto con ellas nosotros mismos.
Recalcó que esta es una de las consecuencias de invadir sus hogares, más allá de invadir las zonas urbanas, los animales solo reclaman las áreas que en alguna ocasión fueron sus hogares.
Ante la situación del tigrillo, dijo que la Procuraduría Federal de Proteccion al Ambiente (Profepa) no ha dado un pronunciamiento.
Recordó que años atrás un oficial logro rescatar a un tigrillo.
Mencionó que los cambios de gobiernos traen consecuencias para ellos como activistas, ya que lo que han avanzado se queda atrás.
Dijo también que cada quien quiere tomar el bienestar animal como una bandera, pero al final no es un objetivo real.
La activista compartió que no cree que haya un registro sobre que animales endémicos se encuentren en peligro de extinción.
También señaló que son más de 600 denuncias las que se han presentado sobre seres sintientes y ninguna fue atendida y al final se les dio carpetazo.
Recordó que el caso de las tortugas también es alarmante, que tampoco son respetadas por el ser humano y en muchas ocasiones dañan sus nidos.
Tampoco descarta que en el futuro se puedan dar más avistamientos de otras especies y pide a la población no atacarlos, no golpearlos, no tirarles piedras y mucho menos cazarlos.
“Se debe de tomar conciencia que son pocos los ejemplares que puedan quedar, por lo que se pide comunicarse con las instituciones que protegen la flora y la fauna”.
Indicó que el mayor peligro para estos seres sintientes. somos los seres humanos.
Añadió que aún se encuentra en la espera de un acercamiento con las autoridades tanto estatal como municipal para tratar estos temas, los cuales son relevantes y no se resolverían en reuniones de 15 minutos.
Comentó que tiene fe en ellos.
También dijo que como agrupación de rescatistas independientes ofrecen charlas en las escuelas para concientizar a la población desde pequeños.—Ilse Noh Canché
