• Una jornada de salud de la Fundación Visión contra la Ceguera en Celestún. El organismo fomenta la prevención de la pérdida visual
  • Las calles del Centro Histórico de Mérida aún no son del todo incluyentes para las personas ciegas o disminuidos visuales, señala un galeno

El uso de bastones y de perros guías son una herramienta que ayuda en el desplaza miento de las personas con discapacidad visual, sin embargo, aún falta mucho por hacer a nivel de la sociedad y los gobiernos para brindar a las personas ciegas o disminuidos visuales un entorno seguro para desplazarse.

Así lo considera el doctor Jairo Sánchez Uriegas, director de la Fundación Visión contra la Ceguera, quien añade que hay algunas zonas en la ciudad que sí están bien para el desplazamiento de las personas con discapacidad , aunque comparándolas con ciudades del primer mundo aún falta mucho por avanzar.

“He visto que la cultura del mexicano es ayudar al que está discapacitado, a quien tiene algún problema y eso me enorgullece, porque cuando ven que una persona ciega está pasando una calle con su bastón de tacto, los ayudan”, dice.

“Sí tenemos mucho que avanzar en todos los sistemas para que las personas ciegas y con alguna discapacidad puedan tener una mejor movilidad, pero estamos en el camino y con las ganas de hacerlo, y para eso existen instituciones como la nuestra para ayudar y dar algún tipo de consejo en su momento o algún tipo de apoyo para estas personas”.

El galeno indica que en países primermundistas en las banquetas hay una hilera de mosaicos que son diferentes, que tienen algún borde distinto, entonces la persona con ceguera camina sobre esos mosaicos y se ayuda del bastón de tacto.

Señala que es algo que se debería tener en todas las aceras, pero si no se puede a ver en toda la ciudad, al menos podría hacerse en las calles principales y en las zonas turísticas.

Calles seguras para los ciegos en Mérida

Otra forma de apoyar a las personas ciegas o con disminución visual es con la instalación de semáforos con sonido para cruzar la calle, lo que avisa de que se está acabando el tiempo para poder cruzar la calle.

Como se sabe en Mérida, en el Centro Histórico se tenían estos semáforos con sonido para indicar cuándo se podía cruzar la calle, pero se deshabilitaron sin que las autoridades dieran explicaciones del porqué.

Aún existen algunos en el norte de la ciudad, en los alrededores de la Gran Plaza.

Sobre las principales causas de ceguera, que no son de nacimiento, el doctor Jairo Sánchez explica que están divididas en causas reversibles e irreversible.

Las causas de ceguera reversible son la catarata, el pterigión y las ametropías, que con cirugía el paciente recupera la visión. Lo mismo ocurre con las opacidades corneales, y otros muchos diagnósticos.

Resalta que les preocupa que también hay una lista bastante grande de problemas que pueden causar ceguera irreversible. La principal causa en México, y en muchas partes del mundo, es la retinopatía diabética, que es la primera causa de ceguera irreversible en edad productiva, seguido del glaucoma.

Otras enfermedades como la degeneración macular relacionada con la edad es también causa de ceguera no reversible.

“Todos estos diagnósticos que causan ceguera, hagas lo que hagas ya no puedes regresar a un punto cero de la enfermedad, y cuando se pierde la vista por estos padecimientos ya no se puede hacer nada”, reitera.

Explica que las personas que nacen ciegas, o aquellas que pierden la visión por una enfermedad o accidente, pueden recurrir a instituciones o clubes que ofrecen capacitación a los pacientes ciegos, le enseñan a usar el bastón de tacto, el idioma braille y hay algunas que incluso les pueden proporcionar un perro guía.

A la par de esas herramientas que los ayudan en su vida cotidiana, el galeno manifiesta que las personas ciegas desarrollan otros sentidos con más fuerza, como es el caso de la audición y el tacto.

Todo ello les ayuda a continuar la relación con el medio ambiente, con la comunidad y con sus seres queridos.

Además destaca que la fundación que dirige está más inclinada a la prevención de la ceguera, por esta razón realizan brigadas oftalmológicas en las que hacen la detección de las enfermedades ya citadas, ofrecen capacitaciones a los pacientes diabéticos, para que no lleguen a la ceguera.

“Tratamos siempre de hacer todo lo que está de nuestra parte para poder rescatar a los pacientes que ya están a punto de llegar a la ceguera”, señala.

El objetivo principal es detectar los padecimientos que causan ceguera en sus primeras etapas, para ofrecer un tratamiento que enlentezca el progreso de la enfermedad.

Esto resulta tan importante, pues a veces se logra que el progreso del padecimiento sea tan lento, que el paciente nunca llega a la ceguera.

Tamizaje ocular en recién nacidos

Enfatiza que la prevención es muy importante, y hay una ley nacional en la que es obligatorio el hacer un tamizaje ocular a los recién nacidos, a quienes se revisa el fondo de ojo para saber si hay algún problema ocular y atenderlo si lo hubiera.

Principalmente es importante en los pacientes prematuros.

Señala que los niños en edad escolar deben visitar al oftalmólogo para ver si hay alguna enfermedad o alguna necesidad de lentes, para evitar que haya ambliopía.

Y a partir de los 40 años se debe acudir una vez al año al especialista para descartar enfermedades como el glaucoma, que es el “gran ladrón de la vista”.

Los pacientes diabéticos e hipertensos también deben acudir de manera periódica al oftalmólogo para la revisión de fondo de ojo y se vea que todo esté bien; y después de los 50 años en adelante, todos los pacientes tienen que acudir para ver si tienen catarata o alguna otra enfermedad que no haya sido detectada a tiempo.

¿Cómo se previene la ceguera?

Algunos casos de ceguera pueden prevenirse teniendo la información adecuada.

El doctor Jairo Sánchez Uriegas, director de la Fundación Visión Contra la Ceguera, señala que los niños en edad escolar deben visitar al oftalmólogo para ver si hay alguna enfermedad o alguna necesidad de lentes, para evitar que haya ambliopía.

En los adultos, a partir de los 40 años se debe acudir una vez al año al especialista para descartar enfermedades como el glaucoma, que es el “gran ladrón de la vista”.

Los pacientes diabéticos e hipertensos también deben acudir de manera periódica al oftalmólogo para la revisión de fondo de ojo y se vea que todo esté bien; y después de los 50 años en adelante, todos los pacientes tienen que acudir para ver si tienen catarata o alguna otra enfermedad que no haya sido detectada a tiempo.