Poco les duró el gusto a comerciantes y clientes del mercado Lucas de Gálvez, ya que la nueva rampa eléctrica instalada a un costado del área de mariscos detuvo sus funciones al día siguiente de ser habilitada y fue sometida a una revisión de su funcionamiento.
Cuestionada respecto a la suspensión del funcionamiento de la rampa eléctrica, la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, señaló que está sometida a pruebas de funcionamiento y esto se debe a que cuenta con muchas partes, aunado al tiempo que no ha entrado en operación.
Además, indicó que se encontraron unos dulces dentro de la estructura e hizo un llamado a la ciudadanía a cuidar del aparato, ya que cualquier elemento podría ocasionarle un desperfecto.
En la mañana del martes 11 de febrero la rampa, ubicada en la calle 56-A, comenzó a operar, permitiendo que varias personas la usaran. Autoridades municipales dieron a conocer que se encontraba en periodo de adecuación, esto para determinar en qué horarios la gente la utilizará con mayor frecuencia. Solo puede funcionar ocho horas seguidas y debe dejar de hacerlo al menos una hora al día.
Sin embargo, por la tarde de ese día, la rampa fue cerrada. Debido a esta situación, la presidenta municipal dio a conocer que se trabaja con los proveedores para el cuidado y mantenimiento, ya que, dijo, el servicio se encuentra pagado.
Añadió que los locatarios y quienes acuden al mercado expresaron “estar felices” por este proyecto.
La rampa tiene 25.50 metros de largo y 1.20 de ancho y tiene de altura unos 4.64 metros.
El año pasado, el entonces alcalde Alejandro Ruz Castro dijo que la inversión para los trabajos sería de 7 millones 535.
