José Dolores Cerón Espinosa, director del Centro Dermatológico de Yucatán, anteayer leyó las pancartas colocadas a las puertas de esa clínica, en las que los usuarios exigen una mejor atención médica.
Luego, entre carcajadas, le dijo a dos mujeres que le acompañaban: “¡Bonita manera de celebrar los 75 años, al fin pasa algo aquí!”. Y hubo más carcajadas.
Los enfermos, personas con diversos padecimientos crónicos en la piel, algunos incluso con algunos tipos de cáncer, se quedaron extrañados ante la “diversión” con la que el médico, quien lleva 18 años en el puesto, tomó las súplicas de los pacientes.
“Qué bueno que hay esta situación para que, de alguna manera, se pueda hacer algo por el centro”, comentó el médico ante el cuestionamiento de algunos medios de comunicación que estaban en el lugar y que observaron lo que ocurrió.
El director expresó que él lleva 18 años en el puesto y que en ese tiempo ha hecho todas las gestiones para que se dé mantenimiento al lugar o tenerlo en óptimas condiciones. Según dijo, simplemente no ha habido respuesta de “las autoridades”, pues él solo es un empleado.
También consideró que si las gestiones que ha hecho se resolvieran habría una clínica dermatológica de primer nivel, pero sigue como estaba desde hace décadas.
“Me parece un buen momento para que vean esta necesidad y se pueda poner los ojos en este centro. La estructura está a punto de caerse, 75 años de estar igual”, comentó el médico.
Las pancartas fueron colocadas por pacientes que llevan meses sin recibir atención médica adecuada.
Entre ellas está Lourdes Caamal, quien desde hace más de 15 años tiene que recibir fototerapia (con luz ultravioleta).
La llamada cámara de Puva, con la cual recibe el tratamiento, se descompuso en septiembre pasado y hasta la fecha no hay reparaciones y menos interés de las autoridades por adquirir una nueva.
“Prácticamente nos quedamos sin tratamiento”, dijo. “Nuestras enfermedades, de cada uno de los pacientes, están empeorando. “En mi caso las infecciones de la piel están disparadas, la piel se me reseca, agrieta”.
“Hay niños y adultos que estamos cada vez peor y cuando hablamos con el director nos dijo que no hay recursos y que el gobierno no ha mandado ningún tipo de recurso”.
La mujer explicó que debido a esta carencia de equipo médico algunas personas con cánceres en la piel o linfomas cutáneos han tenido que someterse a otras alternativas, como las quimioterapias.
“Nos dijeron que no hay manera de reparar el equipo médico, por lo que se necesita uno nuevo, pero no hay recursos”, señaló.
Según expuso, esta cámara de Puva era la única que había en el sector público, pues ni el IMSS ni el Issste cuentan con una y llevar el tratamiento en una clínica particular es muy costoso.
“Un tratamiento en cámara de Puva en el sector privado te puede costar 1,000 pesos por sesión, necesito tres sesiones a la semana, son 3,000 pesos y es demasiado dinero para personas de escasos recursos como yo”, refirió.
Martha Escamilla Trujeque, cuyo esposo también tiene patologías dermatológicas, suplicó entre sollozos la atención del gobierno del Estado y de la Secretaría de Salud, pues aunque de esta situación tienen conocimiento por el secretario de Salud, nada se ha hecho, ni siquiera tratar de mantener la clínica en óptimas condiciones.
“Es un atentado contra la salud. Hay vidas que están en juego, incluso la de niños”, comentó Lourdes Caamal.
“La cámara de Puva cuesta cuatro millones de pesos, según sabemos, pero para lo que gasta el gobernador en viajes, en fiestas… sin problema puede pagar”, dijo la señora Escamilla Trujeque.
“Me duele mucho la enfermedad de mi esposo, él tiene linfoma cutáneo, no puede ni salir al sol porque queda rojo y le da mucha comezón. En las noches me despierto y veo que se está poniendo alcohol para ponerse su crema y parar la comezón, me duele mucho que el director no haya hecho algo por nosotros”, añadió.
Anteayer hubo una protesta por la falta de equipo médico y de mantenimiento en el Centro Dermatológico de Yucatán.
Lourdes Caamal, una paciente, explicó que hasta ahora no se han acercado a instituciones como la Comisión Estatal de Derechos Humanos ni menos han acudido al Poder Judicial, pero suplican a las autoridades estatales que hagan caso a sus demandas.
La SSY
José Dolores Cerón Espinosa, director del centro, señaló que por parte de la Secretaría de Salud no hay respuesta. “Desgraciadamente parece que esta no es una prioridad”.
También explicó que el centro atiende a unas 100 personas al día aunque haya más pacientes, por la falta de capacidad de la clínica. “Ya no tenemos espacio para atender a más personas”.
