“La ‘ciudadanización’ de las consejerías no es un simple adorno institucional, sino la garantía de que cada decisión, cada cómputo y cada vigilancia se realice desde la convicción de servir al interés público, sin simpatías partidistas ni intereses políticos”, recordó ayer María Elena Solís Flores, consejera ciudadana de la Junta Local del INE en Yucatán.
Por eso, llamó a todos los consejeros a cumplir con esta disposición.
En plena sesión de la Junta Local la consejera puntualizó: “Es indispensable que defendamos sin titubeos la independencia de las consejerías. Debemos mantenernos vigilantes ante cualquier conducta que ponga en riesgo nuestra neutralidad”.
Lo anterior fue porque en días pasados se difundió una fotografía de Rosa Cruz Pech, consejera ciudadana del Distrito 04, empleada y colaboradora de una diputada local de Morena con el gobernador Joaquín Díaz Mena, a quien manifiesta públicamente su apoyo en pleno proceso electoral, en el cual ella tiene una participación directa y se supone debe ser neutral.
En la sesión de ayer también se presentaron los informes de cómo va el proceso extraordinario para la elección de funcionarios del Poder Judicial federal.
Entrevistada al concluir la sesión, María Elena Solís informó que precisamente por esa situación en días pasados mandaron hablar a esa consejera.
En esa reunión le recordaron la gran responsabilidad que tiene como consejera ciudadana electoral, sobre todo de no poner en riesgo la imparcialidad de su actuar en estas elecciones.
“Vemos que es una joven recién titulada, pero con mucha valía, muy participativa, con gran interés en lo electoral, con preparación y muchos atributos que le vimos y por los que la apoyamos para ser consejera, pero creo que le ganó su inexperiencia”.
“Aunque ya considerábamos pedir su cambio, decidimos darle una segunda oportunidad, ya hablamos con ella y le hicimos ver la situación”, añadió.
Durante la sesión la consejera precisó que “la grandeza del INE reside en su firme compromiso con la independencia y la imparcialidad, principios que se sostienen gracias a la participación activa de ciudadanas y ciudadanos en las consejerías electorales”.
“Sin simpatías partidistas, ni intereses políticos, aportamos objetividad, legitimidad y certeza al desarrollo de cada elección”.
Luego destacó que, al no estar supeditados a siglas ni financiamientos de partido, los consejeros ciudadanos actúan con absoluta libertad para proteger la legalidad y la transparencia de los procesos electorales.
De este modo, expuso, la ciudadanía confía en que los resultados reflejarán fielmente la voluntad de los votantes.
“Por ello, es indispensable que defendamos sin titubeos la independencia de las consejerías”, remarcó.
“Debemos mantenernos vigilantes ante cualquier conducta que ponga en riesgo nuestra neutralidad: decir no a reuniones informales con estructuras partidistas, evitar comunicados o declaraciones que puedan leerse bajo prismas de simpatía política, y exigir siempre que nuestra actuación se ciña estrictamente a la normatividad electoral”, afirmó.
