El festejo del Día de la Santa Cruz es una tradición arraigada entre los alarifes.
“Se cree que la Santa Cruz nos protege de cualquier accidente”, dice Camargo Chulín, maestro alarife, quien se encontraba trabajando en un construcción ayer sábado
En el 3 de mayo también se festeja a quienes se dedican a la construcción de casas, edificios y otras obras.
Los albañiles suelen festejar esta fecha de diferentes maneras. En un recorrido se vio que ayer algunos no trabajaron o lo hicieron por unas horas para luego festejar con sus compañeros y patrones.
Lo habitual es que “en algunas obras o casas se dé cochinita, se compre chicharra, refrescos para los que no toman y cerveza para los que sí. Se pone música… y comienza la pachanga”, comentaron algunos alarifes.
También existen festejos más organizados, como gremios y corridas. “A veces, en algunos pueblos, se hace corrida con lazo de becerro; incluso los mismos ingenieros pagan un sacerdote para una misa en las oficinas. Se hace con albañiles, contratistas, con todos”, explica Camargo.
Más allá del ambiente festivo, esta tradición tiene un fuerte componente espiritual. Es una manera de encomendarse a Dios para que los cuide durante el año. La cruz que se coloca en algunas construcciones es símbolo de protección.
“Se dice que la cruz nos cuida todo el año. No queremos accidentes, y también es para que la obra no se caiga y todo salga bien”, comparte Camargo.
Los festejos de los albañiles se realizan a lo largo y ancho de la entidad. En municipios como Peto y Tizimín, los trabajadores hicieron una pausa en su labor para elaborar las tradicionales cruces que colocaron en la parte más alta fe los edificios o casas que construyen y al término de su jornada festejaron con comida y cervezas.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA/ISAURO CHI DIAZ/MEGAMEDIA




