Trabajadores de la educación afiliados al Sindicato Nacional de Educación Superior protestarán hoy ante la Rectoría de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTM) Santa Rosa por la drástica reducción de horas laborales durante el cuatrimestre que inicia precisamente hoy martes.
El secretario del SNES en Yucatán, Erick Alberto Cupul Burgos, informó que esperan la participación de los 160 trabajadores y docentes de la UTM afiliados a este sindicato nacional.
La asistencia podría aumentar porque la plantilla laboral de esta universidad de la colonia Santa Rosa es de 300 personas y los alumnos que empiezan el cuatrimestre mayo-agosto podrían sumarse a la protesta en solidaridad con sus maestros.
Incluso, no se descarta que vengan profesores de otras universidades o aquellas paren labores hoy en sus sedes porque las 10 escuelas de este nivel son afectadas por el recorte de horas de clases.
En entrevista, Cupul Burgos informó que la protesta la llaman de “brazos caídos”; es decir, los sindicalizados llegarán en su horario laboral a las siete de la mañana, pero en vez de impartir sus cátedras, se reunirán frente a la Rectoría de la UTM donde protestarán por el recorte.
Luego los inconformes saldrán a la avenida Circuito Colonias y cerrarán la vialidad frente a la UTM, que es paso de cientos de vehículos y de las rutas Circuito Rojo y Circuito Colonias.
La protesta pacífica será en forma indefinida, hasta que la Rectoría o alguna autoridad educativa o del gobierno del Estado resuelva la queja del personal.
Cupul Burgos dijo que el ajuste de carga de trabajo por horas fue tan drástica que a algunos docentes que tenían 15 horas los dejaron con cinco o seis horas de clases, lo que afecta tremendamente los ingresos de los maestros, personal administrativo, manual y operativo.
El caso que generó mayor indignación es porque a un profesor que será sometido a cirugía solo le dejaron cinco horas de clases cuando tiene una necesidad urgente de salud.
Se le preguntó el motivo de esta reducción de horas de clases. El entrevistado refirió que todo se debe al presupuesto que los gobiernos federal y estatal asignan a las universidades.
El esquema financiero de este nivel es que la Federación aporta el 50% del presupuesto y mediante un convenio de “pari passu” (en igualdad de condiciones) el gobierno del Estado aporta la otra parte del 50%.
Sin embargo, en este año el gobierno del Estado solo aportó el 10% del financiamiento, lo que obligó a las rectorías de las universidades tecnológicas e institutos superiores a disminuir las horas laborales.
El doctor Cupul Burgos mostró su indignación con estos ajustes que afectan a los trabajadores de este nivel superior, pues un gasto fuerte que no tocan es el pago de un bono para los rectores y directores que es de $40,000 a $20,000 al mes.
Este pago extra es independiente al sueldo de esos altos funcionarios.
“No deberían disminuir las horas de clases porque la UTM tiene un presupuesto anual autorizado; es decir, lo que aprueban es lo que deben mandar de dinero. Si un maestro tiene 25 horas, ese dinero es el que suministran las autoridades”, señaló.
