“Estamos yendo a una farsa, a una simulación total", alerta la activista Patricia McCarthy sobre la elección del Poder Judicial
“Estamos yendo a una farsa, a una simulación total", alerta la activista Patricia McCarthy sobre la elección del Poder Judicial

A una semana de la elección judicial, Patricia McCarthy Caballero ha decidido interrumpir por primera vez sus llamados al voto desde la trinchera ciudadana, para no avalar un proceso al que califica de farsa.

Estamos yendo a una farsa, a una simulación total de algo que durante muchos años hemos defendido ciudadanos y organizaciones como la que yo represento”, subraya. “Créeme, es de alguna manera difícil para mí, por primera vez, no llamar a votar”.

“No me voy a prestar a que parezca que estoy de acuerdo con algo que es totalmente antidemocrático y que lo que pretende realmente es controlar al Poder Judicial. Es algo que no va a resolver ninguno de los problemas de fondo que tiene el Poder Judicial en cuanto a administración de justicia”.

Patricia McCarthy es una de las representantes en Yucatán del movimiento Somos México (SomosMX), una iniciativa que surgió del Frente Cívico Nacional con el objetivo de crear una fuerza política que se presente como nueva opción para los mexicanos.

En el más reciente proceso electoral, la maestra McCarthy Caballero fue coordinadora en Yucatán de la iniciativa “¡Yo participo! 2024”. Forma parte del equipo coordinador del Frente Cívico Familiar y ha sido consejera del Instituto Nacional Electoral (INE).

¿Qué espera la gente del proceso?

Durante una entrevista, después de precisar que sus opiniones son a título personal y no a nombre de las organizaciones en que participa, la promotora de los derechos cívico-electorales indica que la gente se debe preguntar si realmente está dispuesta a ir a votar el 1 de junio y qué espera del proceso.

“Haz de cuenta que es un partido de fútbol donde las reglas están hechas a modo para que gane solo uno de los contendientes, donde no hay piso parejo”, subraya. “Por lo tanto, no existe una posibilidad real de que gane el equipo de tu preferencia, si es que tuvieras claridad de quién es el equipo de tu preferencia”.

En este caso ni siquiera hay un conocimiento de quiénes son verdaderamente los candidatos”.

Las diferencias: procesos democráticos y procesos a modo

En cuanto al contraste que representa su posición de ahora con sus llamados a votar a lo largo de su participación en las luchas cívicas, la exconsejera electoral dice lo siguiente:

–Nosotros llamábamos a votar en procesos que creíamos que eran democráticos, donde habíamos luchado por reglas mejores, por reglas claras, para que hubiera una serie de garantías que permitieran suponer que nuestro voto iba a contar y se iba a contar bien. En esta ocasión, todo esto se ha perdido.

Ir a votar significaría, desde nuestro punto de vista, aceptar pasivamente que estas cosas han cambiado y que las aceptamos yendo a votar. Definitivamente, mi postura, claramente personal, es de no ir a votar.

No hay una sola razón para suponer que esta elección va a mejorar la impartición de justicia, a abatir las tasas de impunidad. Hay cero garantías de que así va a ser.

“Chafas” con boletas marcadas y proceso absurdo

También manifiesta su seguridad de que habrá amplia movilización de personas hacia las casillas, “con clara información de por quién deben votar a través de planillas que ya han sido inclusive autorizadas por el propio INE”.

“Es decir, te van a dejar entrar a votar con tu chafa. Es como si te estuvieran diciendo: ‘Aquí está tu boleta marcada, ve y hazlo’, pero, además, en un proceso complejo, bizarro, absurdo, donde es nula la posibilidad real de las personas de conocer a los candidatos”, deplora.

“Entonces, tendríamos que ir o creyendo que nos están dando chafas con alguna clara intención de que ganen las personas que quieren que lleguen, que van a ser afines a ellos, que le van a deber el cargo, o usar chafas de los buenos entre comillas, porque esas chafas que están circulando otras personas que de buena voluntad creen que pueden llegar personas menos malas, pues también son análisis hechos por otros, no por el votante, y en muchos de los casos se están basando en currículums. ¡Imagínate!”.

El propósito, desmantelar al Poder Judicial

La entrevistada añade que también hay que cuestionar los requisitos para participar en esta elección y el proceso mismo, porque de origen pretende desmantelar el Poder Judicial y, por lo tanto, acabar con uno de los pilares de la república.

“Eso es lo primero que yo diría: ¿quieren prestarse a eso, a  que desaparezca un pilar fundamental de la república?, pregunta.

El gran peligro de que no lleguen los idóneos

Más adelante señala:

—Los requisitos para contender en este proceso son absurdos y echan por tierra lo que durante años se luchó por construir, que es la carrera judicial para que al menos hubiera un sistema que por méritos permitía que llegaran las personas idóneas a los cargos.

—Ahora esos requisitos son absurdos desde los niveles de calificación que puede tener el aspirante, desde que baste con que presente cartas de recomendación de sus vecinos. Puede ser un joven recién egresado de la escuela sin mayor experiencia y conocimiento para resolver casos.

—Así que de ninguna manera podemos pensar que los candidatos de las boletas son los mejores. Aunque vengan del Poder Judicial, porque algunos dicen: ‘Bueno, vota por aquellos que al menos no pasaron por los peores comités de evaluación’, que es el otro punto que de origen trae todo el problema en la organización del proceso.

Comités de evaluación a modo y listas filtradas

—Además de los requisitos absurdos, los que decidieron quiénes iban a ser los candidatos que finalmente aparecen en el montón de boletas fueron comités de evaluación hechos, la mayor parte de ellos, a modo. O sea, el comité de evaluación del Poder Ejecutivo, el comité de evaluación del Poder Legislativo eran instancias totalmente hechas a modo que hasta ellos absurdamente ya reconocieron que dejaron pasar a personas vinculadas con el crimen organizado.

—Así de malos eran estos comités. Y el comité del Poder Judicial que, bueno, después de una serie de peripecias propuso a personas que finalmente también tuvieron que ir a otro Poder para que les validaran sus listas. Entonces, las personas que aparecen en las boletas ya fueron filtradas.

Millones de boletas no podrán ser anuladas en las casillas

—Vayamos al momento de la elección. Los ciudadanos que de buena voluntad quieran ir, que van a ser pocos en esa condición, se van a enfrentar con que las personas que van a recibir los votos no los contarán al final.

—Nada más van a decir: “Vinieron diez personas, ahí te va el paquete para que en los consejos distritales se haga el verdadero conteo”. Eso es algo inaudito, nunca había pasado. Habrá, y todos lo anticipan, incluso el Instituto Nacional Electoral, un porcentaje altísimo de abstención. Es decir, van a sobrar millones de boletas que por decisión de la autoridad electoral no serán anuladas en la casilla.

—Todas esas boletas en blanco, millones de ellas, van a ser depositadas en paquetes que llegarán a los consejos distritales. Y ahí va a empezar el proceso del cómputo, que durará días. O sea, no vamos a conocer el resultado de inmediato, no habrá programa de resultados preliminares.

—Tampoco habrá representantes de los candidatos que estén ahí pendientes de cómo se da este proceso, que además será un proceso larguísimo, de días y días y días.

Entre esperanza e ingenuidad

Son pocos los que creen que su voto servirá de algo. La verdad yo celebro que haya esta esperanza. También es una ingenuidad, y en el fondo lo que se hace es ayudarles (a los impulsores del proceso) a inflar sus números de personas (que vayan a las casillas), ayudarles a que se crea que la ciudadanía está apostando a que este método sirva de algo.

Otro porcentaje, que será la mayoría, va a ir movilizado. Preguntémonos quién tiene el dinero, hoy por hoy, para movilizarlos. ¿Quién tiene el dinero para cumplir cuotas de personas que van a llevar municipio por municipio, colonia por colonia, con sus chafas, o sea, con sus acordeones, a votar?

¿Quién hace eso? ¿Quién los va a movilizar? ¿Quién tiene el dinero hoy por hoy? Y lo vimos en junio de 2024. ¿Quién tiene a la gente cautiva, que son los beneficiarios de los programas sociales?

Recursos públicos al servicio de un partido

—La respuesta es clara: quienes tienen esa capacidad son los de la 4T. Morena va a tener no solo el recurso de las prerrogativas como partido político, sino que va a tener los recursos públicos que, como hemos visto en el pasado, sin ningún freno utiliza en procesos electorales. Va a tener todos los recursos humanos, técnicos y materiales para movilizar a la gente con dinero de nuestros impuestos.

—Así que ¿a quién le van a deber el cargo estos jueces encargados de impartir justicia? ¿Y quiénes son los que van a llegar?

En cuanto a quienes llaman a participar y anular el voto para que se palpe  descontento, Patricia McCarthy considera que es innecesario e ineficaz.

“¿Para qué? Estás prestándote a ir a un partido amañado y vas a gastar. Haz de cuenta que vas a gastar la entrada, porque estás gastando tu tiempo”, enfatiza.

“Vas a gastar sabiendo que estás yendo a un partido amañado, nomás porque te guste el fútbol. Una cosa es que te guste el fútbol y otra es que te guste que te vean la cara”.

La elección de Yucatán, con los mismos vicios

En el caso de la elección de magistrados en Yucatán, para los tribunales Superior de Justicia y de Disciplina Judicial, señala que está rodeada de las mismas circunstancias que se ven en el proceso nacional, porque todos los candidatos de las boletas han sido filtrados y quienes lleguen a los puestos estarán con alto nivel de compromiso con quienes los avalaron.

“Estarán bajo amenaza de que si no hacen lo que les digan, tienen un Tribunal de Disciplina que les cortará la cabeza”, subraya.

“Te aseguro que ese tribunal va a estar absolutamente controlado por Morena”.

Lo que sí se debe hacer en la elección del Poder Judicial: observar, documentar y denunciar

La representante de Somos México reitera que todas las reglas del proceso están hechas a modo para controlar el Poder Judicial y por eso considera que no hay que prestarse a esa farsa.

“¿En qué sí creemos? En observar la elección, en estar pendientes y poder denunciar lo que veamos, el acarreo que seguramente veremos, los miles de observadores que han estado usurpando esta figura que durante años luchamos para que existiera en la ley y que ahora la van a usar para estar dentro de la casilla con permiso de la autoridad electoral… Hay que observar qué van a hacer dentro de la casilla”, puntualiza.

Hay que observar a los observadores, observar las movilizaciones, quién las hace, qué hacen los Servidores de la Nación, qué les dicen a las personas para que vayan a votar. Observar todo lo que podamos observar y denunciar. Y más allá del 1 de junio, no estoy de acuerdo con los que dicen que si no vas a votar no estás haciendo nada por la democracia. Yo diría que no. Estamos en resistencia, en una resistencia activa y consciente”.