Faltaban unos minutos para las 7 de la mañana de ayer martes cuando los maestros comenzaron a llegar, no a las aulas, sino al parque de San Juan, desde donde partiría una marcha en exigencia a diversas peticiones hechas a los gobiernos.
“El maestro, luchando, también está enseñando”, repitieron una y otra vez como parte de una respuesta a las críticas de su ausencia en los salones de clases.
Poco a poco el número de docentes se incrementaba. Los agentes de la Policía Municipal y de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) se dieron cuenta de esto, quienes platicaban entre ellos y hacían cálculos para informar a sus superiores sobre el número de asistentes a esta marcha.
Más de 400 maestros en el centro de Mérida
“Sí, son más de 400 personas”, concluyeron luego de hacer un “conteo” rápido.
El cotidiano ruido de los autos y el canto de las aves por la mañana fueron ahogados por el murmullo de los maestros alegres y motivados para continuar la lucha que iniciaron el pasado jueves 15.

“A los coordinadores de escuelas, pasen por aquí para llenar sus listas”, se escuchó en un altavoz. Entonces, decenas de maestros se acercaron a la fuente ubicada en el centro del parque de San Juan.
Llenaron sus formularios y cada uno se fue con su grupo de maestros para que también se apunten.
“Nombre y escuela”, repetían al pasar de mano en mano las listas, mientras otro profesor se encargaba de repartir unas hojas con una lista de consignas.
Cerca de las 8 de la mañana, ya con un operativo que los elementos de la Policía Municipal establecieron, los maestros comenzaron a formarse sobre la calle 67 y marcharon muy decididos al Palacio de Gobierno.
Advierten maestros que no son peticiones, sino exigencias
“Esto no es una petición. Es una exigencia”, declaró la maestra Lilia Canul Naal, parte del movimiento Secundarias Unidas de Yucatán (Secuny) y Base Unida.
Ella explicó que hay dos exigencias principales, las cuales son las derogaciones a la Ley del Issste de 2007 (federal) y la Ley del Isstey (estatal) del 2022.
También exigieron que quienes hoy ocupan un cargo de elección popular cumplan con sus promesas de campaña de mejores condiciones laborales para el magisterio.
En medio del calor que ya comenzaba a golpear, los manifestantes caminaron desde la calle 64 hasta la calle 59, en cada intersección se pudo observar a la Policía que realizaba cortes a la circulación para evitar algún accidente.

Llegan al Palacio de Gobierno
Los docentes avanzaban y gritaban sus consignas de la calle 59 a la 62, y de ahí tomaron la calle 61 para llegar al Palacio de Gobierno.
Decenas de peatones y trabajadores de diversos negocios no dudaron en observar la larga fila de docentes, que incluso se extendió por casi cuatro calles.
Al llegar a la calle 61, la maestra Guadalupe Pacheco contagió su entusiasmo y efusión a los demás maestros manifestantes.
Por varios minutos, las consignas se siguieron escuchando y para ese momento el sol y el calor, que comenzaban a tener más fuerza, no eran impedimento para continuar con la lucha.
Ahí estuvieron varios minutos, hasta que una comitiva integrada por los docentes Lili Canul Naal, Guadalupe Pacheco, María Teresa Chan Pech, Paula Castillo, Lilian Torres Ojeda, así como otros trabajadores de la educación como David Poot, Liborio Marín y Fausto René Puerto Lara, se acercaron a la puerta principal del Palacio de Gobierno.
Ellos platicaron con los guardias, quienes con la seriedad que el uniforme exige pidieron a los manifestantes que esperen unos minutos, pues avisarían de su petición de audiencia para que alguien los pueda recibir.
Activan el bloqueo de calles en el centro de Mérida
Una trabajadora del Estado les tomó su petición; sin embargo, de nuevo les pidió esperar. Los maestros esperaron, pero cada minuto que transcurría “pesaba” más en su paciencia.
“Pareciera que el maestro se tiene que portar mal para que nos atiendan. Llegamos de manera pacífica, pero no nos quieren recibir”, dijeron.
No pasó mucho tiempo cuando, por el alta voz, anunciaron que activarían una parte de su plan: bloquear las principales calles del Centro Histórico.
Dos grupos de maestros se desprendieron del contingente. El primero se dirigió a la calle 60 con 59 y el segundo rumbo a la calle 62 con 61. En estos cruces se apostaron y generaron problemas a la vialidad, lo que enojó a más de un conductor.
Vehículo golpea a un maestro en la calle 60
Incluso en la calle 60, una persona que se identificó como Carlos Lizama aceleró su vehículo y alcanzó a golpear a un maestro frente a la vista de un grupo de agentes de la Policía Municipal, quienes únicamente le pidieron al conductor “calmarse”.
“Esto es un intento de homicidio, que lo bajen del auto, policía”, pedían los maestros, aunque no ocurrió.

“Sus derechos terminan donde comienzan los míos”, dijo en su defensa el conductor.
Entre gritos y reclamos, el conductor puso en marcha su vehículo y con la ayuda de los agentes municipales pudo salir de la zona en conflicto.
El secretario de Gobernación recibe a maestros
Mientras la Policía trataba de solucionar los problemas viales, cerca de las 11 de la mañana, los maestros por fin fueron atendidos por el secretario de Gobernación, Omar Pérez Avilés.
Éste los invitó a dialogar, ya sea en la vía pública para mayor transparencia o en el interior del recinto del Poder Ejecutivo. Los maestros optaron por la segunda opción, por lo que la comitiva ingresó al inmueble.
“Desde el 15 de mayo entregamos un pliego petitorio, queremos una respuesta”, expuso la maestra Canul Naal al funcionario. Hasta antes del cierre de esta edición, aún no se conocía el resultado de la reunión.
Manifestación magisterial / Incidentes en Mérida
Ayer, durante la marcha de los maestros hubo dos altercados en las calles del Centro.
Llamado a la calma
En la calle 60 una persona que se identificó como Carlos Lizama aceleró su vehículo y golpeó a un maestro frente a la vista de agentes de la Policía Municipal, quienes le pidieron al conductor “calmarse”.
Enfrentamiento
En el Centro Cultural Olimpo una persona que guiaba una camioneta de una funeraria se bajó y aventó un cono colocado por la Policía, después se enfrentó a gritos con los manifestantes e incluso los retó a golpes.
Apoyo
Una agente de la Policía Municipal intervino, reprendió al conductor y calmó los ánimos.— GABRIEL CHAN UICAB
