La invasión y despojo de tierras ejidales en Yucatán se extendió al ejido de Mocochá porque un empleado de un empresario cercó, con apoyo de presuntos agentes de la Fiscalía General del Estado, un amplio terreno del fundo legal de este municipio.
Sin mostrar documentos a los ejidatarios que defienden la tierra y que avalen la posesión o propiedad del terreno, Luis Adalberto Cauich Cauich, empleado del empresario identificado como Jorge Alberto Flores Flores, mandó colocar una cerca con alambres de púas en la periferia del terreno del cual se ostenta como propietario.
Además, ya invadió el terreno ejidal y mediante una petición a la Fiscalía General prohibió que el ejidatario que lidera la defensa del terreno, José Reyes Ek Várguez, se acercara al lugar.
Ek Várguez denunció la invasión del terreno en la Fiscalía General y pidió protección por las amenazas que recibió del grupo que comanda Luis Adalberto Cauich, pero le fue negado por la Unidad de Investigación y Litigación del Ministerio Público de Motul.
Sin embargo, esta misma agencia ministerial giró una orden de restricción contra Ek Várguez en rapidísima respuesta a la solicitud de Luis Adalberto Cauich, lo que genera sospechas de que hay una aplicación de la justicia parcial a favor de los invasores.
De acuerdo con copia de la denuncia interpuesta por Ek Várguez y el expediente UNA-TD24-GL-000676/2025, el denunciante señaló que es ejidatario y desde 2016 tiene en posesión pacífica una parte del terreno del plantel San Andrés (ubicado frente a la sala de fiestas Yaxilku) en el tramo de la carretera Tekat-Mocochá.
Se niega a dejar un terreno
El 8 de mayo le avisaron que una persona a la que conoce como Luis Adalberto Cauich Cauich se introdujo en su terreno y realizaba unas zanjas. Cuando reclamó la invasión del terreno, el aludido adoptó una actitud agresiva y se negó a salir del lugar.
Él llamó a la Policía Municipal del poblado, llegó el consejo de vigilancia del ejido y otros campesinos, por lo que el invasor salió del terreno con la amenaza de que regresaría.
Y cumplió su amenaza porque el 18 de mayo pasado pasó con otras personas en dos vehículos compactos, uno de color blanco y otro gris, y advirtió que le haría daño si seguía en ese terreno.
Ante tales amenazas, Ek Várguez interpuso otra denuncia en la agencia ministerial de Motul, la cual quedó asentada con el expediente UNA-TD24-GL-000738/2025.
Como se sintió intimidado y con temor a sufrir actos violentos, solicitó medidas de protección para salvaguardar su seguridad.
Protección policial en cuenta regresiva
Quien recibió protección policial fue Cauich Cauich, tanto él como el terreno que reclama, por 60 días, protección que finaliza el 12 de julio de 2025.
En el acuerdo firmado por la licenciada María Dianeli Medina Sosa, fiscal investigadora del Ministerio Público de Motul, prohíbe a José Reyes Ek Várguez realizar conductas de intimidación y acercarse a la parcela número 326 del ejido de Mocochá.
Es así que, con estas medidas y protección de la Fiscalía General, el acusado de invasión del terreno realiza los trabajos que quiere.
Ek Várguez dice que por investigaciones propias, los ejidatarios saben que el inversor y el verdadero invasor es el empresario transportista Jorge Alberto Flores Flores.
No saben cómo es que esta persona adquirió la propiedad y si es verdad que tiene los documentos porque los ejidatarios no fueron informados de alguna venta o transacción de esas tierras a gente de afuera.
“Es un misterio lo que ocurre en este terreno de Mocochá”, dijo el denunciante. “Ellos argumentan que Beto y Avelino Manzanilla se los vendieron, pero ellos solo tienen una parte de la tierra, no pueden vender todo el terreno que no les pertenece porque hay otros posesionarios”.
Ek Várguez lamentó que los ejidatarios estén perdiendo sus tierras, con una justicia parcial que favorece a los invasores.
