El tendedero de deudores alimentarios instalado el domingo en el “remate” de Montejo
El tendedero de deudores alimentarios instalado el domingo en el “remate” de Montejo

El colectivo Ley Sabina, que expone pública y virtualmente a los deudores alimentarios como una forma de presión social, no solo busca el pago de pensiones, sino también generar conciencia sobre la violencia económica que enfrentan miles de mujeres y las infancias.

En entrevista con el Diario, integrantes del colectivo afirmaron que esta lucha no es sencilla, pues quienes se atreven a alzar la voz suelen enfrentar rechazo familiar y social.

También explicaron que muchas mujeres que denuncian el incumplimiento de pensión alimenticia reciben apoyo únicamente de familiares cercanos, como los abuelos, en su intento por salir adelante sin el respaldo del padre.

Además, deben enfrentar un sistema judicial lento, insensible y sin perspectiva de género ni de infancia, según expresó Siloé Fuentes, representante en Yucatán del movimiento Ley Sabina.

“Desde que una mujer pisa el juzgado familiar ya comienza a vivir violencia institucional. Desde la policía que la mira como sospechosa, hasta el juez que no comprende la urgencia del caso. Mientras tanto, muchas de ellas maternan solas, con hasta seis trabajos semanales para sobrevivir”, dijo.

Siloé Fuentes indicó que el abandono paterno con frecuencia viene acompañado de violencia vicaria, en la que no solo se agrede a la madre, sino también a los hijos e hijas, por eso han surgido redes de apoyo como Ley Sabina, que buscan acompañar a las mujeres en su camino por la justicia.

“Queremos dejar de ser señaladas por reclamar lo justo. No es ayuda, es un derecho. Cada mujer representa una familia, representa infancias. Ya es hora de dejar de culparlas por una violencia que ejercen los hombres”, afirmó.